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Vida NY

Un verano en Nueva York: arte y recreo se encuentran en Governors Island

La reciente inauguración de The Hills, cuatro colinas que ofrecen una vista panorámica de distintos rincones urbanos, sirve de pretexto para conocer esta isla.
23 Jul 2016 – 10:12 AM EDT

PUERTO DE NUEVA YORK, Manhattan. - En Governors Island, el tiempo corre diferente.

Quizás es que en este lugar la idea de verano se percibe por las bicis, los ferries que van y vienen y la gente que toma el sol o conversa bajo un árbol. Quizás son los niños que corretean de un lado a otro o que se lanzan por la larga chorrera que tiene una de sus nuevas colinas conocidas como The Hills.

Pero más allá de su nueva atracción, Governors Island tiene detalles y secretos que invitan a descubrirse a través de sus 172 acres en el Puerto de Nueva York.

Se trata de una isla que tiene un paseo de 2.2 millas para recorrerla a pie o en bicicleta, la que se traiga o una que se alquile.

La isla que queda cerca del bajo Manhattan y de Brooklyn no será tan conocida como el Parque Central y otros espacios icónicos de Nueva York. Pero desde que abrió al público su segmento de parque (30 acres) en 2014, este lugar ha ido calando en la gente por sus instalaciones y su calendario de actividades y eventos como festivales, talleres o su conocido Jazz Age Lawn Party que seduce con música y vestimenta de los años 20 y 30.

Y el verano es, precisamente, el momento para conocerla porque Governors Island permanece abierta durante esta temporada. Este año la puede visitar hasta el 25 de septiembre, de lunes a viernes de 10:00 de la mañana a 6:00 de la tarde y los sábados y domingo, de 10:00 de la mañana a 7:00 de la noche.


Governors Island: 2.2 millas de recreación, arte e impresionantes vistas

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CONVIVEN EL PASADO Y EL PRESENTE

En Governors Island quedan los vestigios de su pasado, como el asentamiento de los holandeses que fundaron Nueva Ámsterdamen el siglo XVII cuando la isla se llamaba Nutten Island.

En 1689 la isla adquirió su nombre actual cuando era un espacio vinculado al gobernador británico y de 1794 a 1996 fue una base militar, primero del Ejército de Estados Unidos y luego de la Guardia Costera, según los carteles informativos que se encuentran al entrar a la isla y dejar el ferry atrás.

Esas otras identidades se notan en la arquitectura, las edificaciones, algunos cañones, el teatro Fort Jay que hace pensar en aquel pasado escénico y especialmente Castle Williams, un fuerte construido en 1811 que atrae a curiosos unos siglos después.

A partir de 2003, la isla inició su paulatina evolución hacia el espacio público que hoy día le apuesta a la tranquilidad, a la recreación y al arte.

La cercana vista a la Estatua de la Libertad es, sin duda, uno de los aspectos que más atesorarán los turistas que allí se asomen. Gracias, especialmente, a las cuatro colinas que se elevan entre 26 y 70 pies sobre el mar, Governors Island es una suerte de mirador por la vista de 360 grados no solo a ese símbolo neoyorquino sino al bajo Manhattan, Nueva Jersey y Brooklyn.

El diseño de las colinas, a cargo de la firma de arquitectura paisajista West 8, le da aire nuevo a la isla no solo por “organizar la exploración de la vista”, como nos dijo su director, el holandés Adriaan Geuze, sino por la larga chorrera que tienta a grandes y a pequeños en una de las “Hills”.

En Governors Island, la recreación y la cultura tienen un feliz junte. Lo mismo el pasado y el presente.

Para información de Governors Island, acceda a este enlace. La entrada a la isla y a The Hills es libre de costo, y el área tiene rampa para discapacitados y baños accesibles, algunos de ellos con aire acondicionado.

Un breve trayecto de 10 minutos en ferry desde Manhattan o Brooklyn lleva a la isla. Para el costo e itinerario del ferry, entre a este enlace.

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