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Pacto de Mark-Viverito y el NYPD abre una herida en la comunidad

Las madres de Eric Garner y Ramarley Graham se unieron a varias organizaciones y ciudadanos para reclamar que el acta Right to Know, que busca mayor transparencia en las intervenciones de la policía con la comunidad, se convierta en ley y criticar un acuerdo entre el NYPD y la presidenta del Concejo Municipal.
13 Jul 2016 – 6:48 PM EDT

MANHATTAN, Nueva York. – Lo que dicen las madres que han perdido a sus hijos tiene la contundencia de un rayo. "Hace casi dos años mi hijo fue asesinado por el NYPD. Ellos violaron cuatro de sus derechos y él no estaba haciendo nada cuando ellos vinieron y (el oficial Daniel) Pantaleo vino y lo asfixió, y él diciendo 11 veces 'no puedo respirar'".

De ese modo se expresó la madre de Eric Garner, Gwen Carr, el miércoles en una conferencia de prensa en las escalinatas de la alcaldía de Nueva York en la que miembros de la comunidad, representantes de organizaciones y miembros del Concejo Municipal subrayaron su apoyo para que el acta Right to Know se convierta en ley.

Right to Know (en español, Derecho a saber) es un paquete legislativo que persigue mayor transparencia y responsabilidad en las interacciones cotidianas entre el Departamento de la Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) y los ciudadanos.

Esta legislación, presentada en 2014 por Antonio Reynoso y Ritchie Torres, miembros del Concejo Municipal, consiste en dos proyectos de ley que requerirían que los policías se identifiquen y expliquen por qué están deteniendo a alguien y que los oficiales obtengan consentimiento de un individuo antes de llevar a cabo un registro.

Pero la conferencia de prensa se llevó a cabo como una reacción a un acuerdo privado -que se concretó la semana pasada y trascendió este martes- entre el NYPD y la presidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark-Viverito , para que la policía maneje esas medidas internamente.

Las declaraciones durante la conferencia de prensa son también una muestra de las conversaciones que han tomado vigor en estos días sobre las divisiones entre la policía y la comunidad.

Todo, a su vez, es parte de la tensión racial que ha imperado en Estados Unidos tras los asesinatos la semana pasada de los afroestadounidenses Alton Sterling en Louisiana y de Philando Castile en Minnesota a manos de la policía y la matanza de cinco agentes policíacos en Dallas.

“TODAVÍA NO HAY JUSTICIA”

La conferencia de prensa puso de manifiesto que el acuerdo de Mark-Viverito con la policía desmoraliza a los proponentes de la legislación Right to Know.

“Este es otro ‘set’ de reformas policíacas críticas que continuarán manteniendo seguros a los neoyorquinos al tiempo que aseguran mejores interacciones con las comunidades a las que sirven. Este acuerdo va más allá de una conversación, se trata de actuar. Estas reformas sirven como un modelo sobre cómo podemos trabajar colaborativamente para alcanzar un cambio duradero”.

Esa es la declaración que Mark-Viverito ha ofrecido tras el anuncio de dicho acuerdo. Al procurar una reacción sobre la manifestación de este miércoles, el portavoz Eric Koch dijo que esa es su única declaración al momento.

Pero en la conferencia de prensa, Rosie Méndez, miembro del Concejo Municipal, expuso el descontento que ha causado el acuerdo de Mark-Viverito con el NYPD.

“No sabemos quién en el liderazgo del Concejo decidió que no se debe tener una audiencia pública sobre esta legislación. Más del 50 por ciento de los concejales están a favor de esta legislación. […] No podemos permitirle a la policía ser su propio policía”.

Méndez trazó una conexión de décadas de “procedimientos ilegales” por parte de la policía al citar la muerte de Garner hace dos años y la de Federico Pereira, hijo de una puertorriqueña, asesinado en el 1991.

Otra miembro del Concejo Municipal, Inez Barron, trajo a colación el incidente en el que un policía disparó de muerte al afroestadounidense Delrawn "Smalls" (alias “Smalls” Dempsey) el pasado 4 de julio, en Brooklyn.

“Estamos siendo sometidos a que la policía actúe temerariamente sin ninguna consecuencia”, aseveró Barron.

“No justice, no peace”, alzaban la voz los manifestantes mientras transcurría la conferencia de prensa.

SI HUBIESE SIDO BLANCO...

Constance Malcolm, la madre de Ramarley Graham , un adolescente afroestadounidense que murió a manos de la policía en 2012, se lamentó que a cuatro años de la muerte de su hijo “todavía no hay justicia”.

“No estoy diciendo que todos los policías son malos. Estoy diciendo que si ellos cometen un crimen, que se les haga responsables como a cualquier otra persona”, dijo Malcolm.

Carr, la madre de Eric Garner, denunció el trato desigual que reciben minorías como los afroestadounidenses y los hispanos de parte de los policías.

“No nos tratan igual”, le dijo Carr a Univision Nueva York en un aparte con algunos medios. “Si mi hijo fuera un Eric Garner blanco, esto no habría pasado como le terminó sucediendo”.

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