El presidente Donald Trump afirmó este lunes 24 de agosto que Irán "está colapsando", horas antes de que el gobierno de Estados Unidos anuncie una serie de sanciones económicas contra Teherán.
Donald Trump dice que Irán "está colapsando", antes de anuncio de sanciones económicas
Esta afirmación ocurre en el contexto de una intensificación de las presiones contra la República Islámica para que termine la guerra que se aproxima a cumplir los seis meses
"¡¡¡IRÁN ESTÁ COLAPSANDO COMPLETAMENTE!!!", escribió Trump en su red Truth Social con su característico estilo de utilizar solo letras mayúsculas.
¿Qué es el Día D?
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, describió al “Día D” como “la mayor ofensiva financiera jamás lanzada contra un adversario”.
Bessent dijo que el presidente Trump ha creado todas las condiciones para movilizar todas las facultades y medidas que muchos pensaban que jamás se usarían con el fin de cortar toda vía de oxígeno económico que tenga la República Islámica.
Por su parte,, Irán contestó recalcando que no permitiría que Washington dicte los términos del fin de la guerra y advirtió que los países que se unan a la guerra económica de Estados Unidos los verá como “enemigos”.
Cabe destacar que la moneda iraní alcanzó el lunes un nuevo mínimo histórico al caer a 2,02 millones por dólar estadounidense al abrir las operaciones en los mercados de divisas. La tasa oficial del Banco Central de Irán se situaba en torno a los 1,5 millones de riales por dólar, pero la mayoría de los iraníes paga la tasa del mercado.
La moneda ya enfrentaba presiones incluso antes de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán el 28 de febrero, con una inflación en doble dígito y un crecimiento negativo, pero ha ido marcando nuevos mínimos históricos a lo largo de casi seis meses de guerra.
Los iraníes encuentran cada vez más inasequibles los productos básicos. Desde el inicio de la guerra, el arroz ha subido alrededor del 60% y los precios de la carne de res son más de 150% más altos. El Fondo Monetario Internacional pronostica que el PIB se contraerá más del 5%.
Aun así, la presión económica aún no se ha traducido en presión política. Irán conserva una ventaja estratégica: Sus ataques y amenazas contra barcos en el estrecho de Ormuz han llevado el tráfico en la vía marítima a un estancamiento casi por completo, perjudicando la economía mundial y acumulando presión sobre el presidente estadounidense Donald Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre próximo.
Como resultado, la guerra se ha convertido en una lucha por el control del estrecho, por el que en tiempos de paz transitaba una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial. Irán ahora se niega a su reapertura total a menos que pueda cobrar a los barcos.







