MANHATTAN, Nueva York. - Unos 'hula hoops' cubiertos de tela pintada de plateado simbolizaron un oleoducto que se movía entre los caminantes de Times Square.
Manifestantes piden frenar el propuesto oleoducto entre Nueva York y Nueva Jersey
Residentes y activistas aseguran que el proyecto Pilgrim Pipelines representa una amenaza para las áreas costeras de ambos estados así como el agua potable.

Con ese "tubo" y pancartas que leían "Detengan el oleoducto" ("Stop the pipeline"), activistas de distintas organizaciones condenaron el rol de la compañía Ares Management en, como alegaron, financiar el proyecto de Pilgrim Pipelines, unos oleoductos que se han propuesto entre el Puerto de Albany, Nueva York y Linden, Nueva Jersey que cargarían 400,000 barriles de aceite diariamente, según Pete Sikora, de la organización New York Communities for Change.
"Esa cantidad de aceite es un accidente que puede ocurrir en cualquier momento", sentenció Sikora este martes en la tarde, al mencionar la posibilidad de derrames y la contaminación del aire, entre otros impactos que tendría este proyecto en el medioambiente.
"Si esa cantidad de aceite se quema sería el equivalente a toda la huella de carbono de la ciudad de Nueva York", dijo antes de entrar junto a los manifestantes al evento que gira en torno al mercado de la energía Finance US Power Conference en el Times Square Crowne Plaza Hotel mientras el vicepresidente de Ares Management, Michael Roth, participaba de un panel.
Desde abajo, en las escaleras eléctricas del hotel, se escuchaban consignas en inglés como "Ares invierte en el cambio climático" y en español, "el pueblo unido, jamás será vencido".
La intención era interrumpir la conferencia para hacer constar su descontento ante el oleoducto y, según Sikora, "pedirle a la compañía de private equity que financia este monstruo que se retire del proyecto y a (el gobernador) Andrew Cuomo que diga 'no'".
De concretarse, los detractores del proyecto aseguran que podría amenazar las áreas costeras de Nueva York y Nueva Jersey así como el agua potable. De acuerdo con Ken Dolsky, residente de Nueva Jersey que se vería afectado por este proyecto, el oleoducto atravesaría por cuerpos de agua como el río Hudson, acuíferos y el río Passaic en Nueva Jersey.
"Todos son cuerpos de agua de donde la gente obtiene agua", agregó Dolsky, miembro del Coalition Against Pilgrim Pipeline que representa a residentes de Nueva York y Nueva Jersey.
Otra de las manifestantes, María Núñez, un dominicana radicada en Estados Unidos desde hace 45 años, expresó que le "preocupa como residente (en Brooklyn) y porque tengo nietos, familia y de una manera u otra me puede afectar”.
Sandra Kassam, del grupo de los residentes del condado Orange de Nueva York que también es parte del Coalition Against Pilgrim Pipeline, vive por la ruta del oleoducto a través del New York State Thruway y expresó preocupación por el peligro que supone este proyecto.
Poco antes de las 3 de la tarde, hora este, la seguridad del hotel escoltó a los manifestantes que al salir mostraban su satisfacción por expresar su sentir.
Para que el proyecto Pilgrim Pipelines evolucione, requeriría la aprobación de los estados de Nueva York, Nueva Jersey y las localidades por las que atravesaría, indicó Sikora.
De acuerdo con la información en torno a este proyecto que publica el Departamento de Conservación Ambiental del estado de Nueva York (NYSDEC, por sus siglas en inglés) su propuesta indica que cada línea sería de aproximadamente 169.89 millas de largo.
El NYSDEC inició el proceso de permisos para la elaboración de un estudio sobre el impacto ambiental de este oleoducto (denominado en inglés el 'Draft Environmental Impact Statement'). "Confiamos que el estado rechace el oleoducto", expresó Sikora, confiado como Kassam en los hallazgos que arroje dicho reporte.



