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Juegos Olímpicos

Laurie Hernández: "Estoy cargando a Puerto Rico a mis espaldas y es un honor"

La gimnasta Laurie Hernández, que integra el quinteto que representará a Estados Unidos en las Olimpiadas de Brasil, ofrece su última entrevista antes de partir a las Olimpiadas en Brasil.
15 Jul 2016 – 2:26 PM EDT

TEANECK, Nueva Jersey. – Laurie Hernández intenta ajustarse a la fama que le ha llegado de pronto. Su nombre suena fuerte, tanto como el vigor con el que practica gimnasia, el deporte que le permitirá representar a Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Brasil.

Ella es la puertorriqueña de segunda generación que se convirtió el domingo en una de las cinco gimnastas que componen el equipo estadounidense en esa disciplina y desde entonces, la mirada mediática la sigue atenta.

"Me siento muy entusiasmada de tener esta gran oportunidad y de la experiencia que me traerá", dijo la joven de 16 años en una conferencia de prensa telefónica con su entrenadora Maggie Haney ante la atención que ha generado su participación en el quinteto.

Su entrenadora aceptó que pueden haber medios noticiosos descontentos por no tener acceso a una entrevista con Laurie pero explicó que de cara a su participación en los Juegos Olímpicos la necesita concentrada.

El encuentro telefónico con los medios fue, entonces, la única instancia para tomarle el pulso a Laurie antes que parta a Río de Janeiro.

Así las cosas, durante media hora conversó sobre su participación en las Olimpiadas, el deporte que ha practicado desde pequeña y su hispanidad.

"Me siento orgullosa de mi herencia", afirmó cuando se le preguntó sobre cómo se siente de representar a los puertorriqueños y a los latinos como parte del equipo olímpico de gimnasia.

"Estoy cargando a Puerto Rico a mis espaldas y es un honor", aseguró. Lo mismo dijo de representar a Estados Unidos y competir "con un equipo tan fuerte" y de poder hacerlo siendo fiel a ella misma.

El sueño comienza

Parte de su éxito tiene que ver en buena parte con su personalidad que despliega especialmente en sus rutinas de piso en las que muestra su picardía y su habilidad en el baile. De esa personalidad es que surgen apodos como "baby Shakira", o "el emoticón humano" por su expresividad.

"Laurie trabaja duro, realmente. Ella hace todo lo que pido y lo hace 100 veces con una sonrisa", expresó su entrenadora quien resaltó la perseverancia de la joven.



Es que aunque es de sonrisa fácil, así como se le vio este jueves en el encuentro que tuvo con sus compueblanos en Old Bridge, Nueva Jersey, Laurie ha sobrepasado varios obstáculos para llegar a Río de Janeiro.

En 2014, la deportista se fracturó la muñeca y luego se lesionó la rodilla. Laurie logró recuperarse pero acepta que el proceso no fue fácil.

"Las lesiones definitivamente pueden desanimarte. Y sí, me atrasaron un poco pero me propuse en 2015 regresar más fuerte y mejor que antes", manifestó quien mencionó a la gimnasta Shawn Johnson como una de sus mayores influencias.

Laurie cree que la madurez le va llegando no solo a través de los años y las exigencias de su trabajo sino a medida que logra controlar sus nervios y su mente. Es el saldo, dijo, de participar en competencias grandes que poco a poco la colocaron en su nivel actual.

Aceptó que las rutinas de piso son sus favoritas pero que se esfuerza en pulir su desempeño en la barra. "No quiero que los jueces piensen que no soy tan buena por algunos errores que haya cometido", expuso Laurie.

"Mi prioridad en este momento es que Laurie se encuentre bien físicamente y mentalmente, que me comunique cualquier preocupación y protegerla", subrayó Haney, su entrenadora con la que Laurie iba rumbo a entrenar durante varios días antes de partir a la cita olímpica.

Por el momento, Laurie se proyecta tranquila y como la joven de 16 años que es habla de que escucha música electrónica para motivarse antes de sus rutinas y de que le ilusiona conocer al nadador estadounidense Michael Phelps.

Sin darse cuenta ella se ha convertido en un modelo a seguir para muchas niñas y ante ello les aseguró que la clave es "ponerse un objetivo e ir paso por paso". "Si entrenas lo suficiente, llegarás más rápido", sostuvo.

Entre sus fórmulas, aseguró, se encuentran orar antes de ejecutar sus rutinas y pronunciar frases positivas. "Yo creo en mí misma, yo creo en mí misma", se repite una y otra vez.

Su entrenamiento de cara a Río 2016 ya toma forma y por el momento, expresó, quiere centrarse en continuar el trabajo que ha hecho hasta el momento. "Quiero mantenerme consistente y no enfocarme tanto en los resultados", agregó.

Lo que vive ahora, aunque haya mucho trabajo, "es un sueño", indicó. "Llevo soñando con esto desde hace tanto tiempo. Es lo que he querido durante años".

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