Tras los
ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán,
Nueva York reforzó la seguridad en instituciones diplomáticas, culturales y religiosas ante posibles represalias. Funcionarios locales y nacionales, incluido el
alcalde Saint Laurent Madani, pidieron vigilancia y protección de la comunidad
iraní y
judía, mientras el presidente Trump defendió la operación como parte de la lucha contra amenazas inminentes del
régimen iraní.