La Administración Federal de Aviación analiza por qué un vuelo de
Alaska Airlines y otro de FedEx casi colisionan en la pista del aeropuerto de Newark. Un
controlador aéreo evitó la tragedia al ordenar una maniobra de emergencia cuando ambos
aviones se encontraban a solo 350 pies de distancia. El incidente ocurrió mientras
el piloto de pasajeros iniciaba el aterrizaje tras viajar desde Portland, lo que desata dudas sobre la seguridad operativa en medio de la crisis de personal.