El Departamento de Justicia de Estados Unidos pidió a una corte federal de apelaciones que reactive los cargos penales contra Kilmar Abrego García, el salvadoreño cuya deportación a El Salvador fue reconocida por el propio gobierno como un error y que ahora enfrenta una acusación por supuesto tráfico de inmigrantes.
El Departamento de Justicia busca reactivar cargos contra Kilmar Abrego García
El gobierno de Trump busca reabrir el caso penal contra Kilmar Abrego, cuya deportación irregular desató una batalla judicial, mientras su defensa sostiene que el proceso forma parte de una ofensiva en su contra.
El gobierno presentó el lunes un recurso ante el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito para impugnar la decisión de un juez federal de Tennessee que en mayo desestimó los cargos contra Abrego García.
El juez había concluido que el proceso penal tenía un carácter vengativo y que la acusación se produjo como represalia por los esfuerzos de Abrego García para cuestionar legalmente su deportación.
Ahora, el Departamento de Justicia sostiene que existen razones legítimas para llevar el caso a juicio y rechaza que la acusación haya sido presentada como una forma de represalia.
Según el documento presentado ante la corte de apelaciones, fiscales de carrera decidieron acusar a Abrego García después de evaluar las pruebas y la legislación aplicable. El gobierno sostiene que cuenta con evidencia suficiente para demostrar que cometió los delitos que se le imputan.
El Departamento de Justicia también cuestionó la autoridad del juez de Tennessee para desestimar la acusación y argumentó que la decisión de mayo amplía de manera significativa la capacidad de los tribunales para desechar cargos criminales a partir de una evaluación sobre las motivaciones de los fiscales.
El caso de Abrego García ha estado en el centro de una disputa migratoria y legal que comenzó en marzo de 2025, cuando fue enviado a El Salvador pese a que existía una orden judicial que impedía su deportación a ese país.
Posteriormente, el gobierno de Estados Unidos reconoció que su expulsión había sido un error administrativo. Abrego García permaneció detenido en el Centro de Confinamiento para Terroristas, conocido como CECOT, en El Salvador antes de regresar a Estados Unidos meses después para enfrentar los cargos penales.
La acusación que ahora intenta recuperar el Departamento de Justicia tiene su origen en una parada de tráfico ocurrida en Tennessee en noviembre de 2022.
Según la fiscalía, la Patrulla de Carreteras de Tennessee detuvo el vehículo que conducía Abrego García y encontró a varias personas en su interior. A partir de ese episodio se presentaron dos cargos relacionados con tráfico de personas.
Abrego García se declaró inocente.
Su defensa ha cuestionado las acusaciones y ha sostenido que el proceso penal debe analizarse dentro del contexto más amplio de la batalla legal que mantiene con el gobierno estadounidense por su deportación.
CBS News informó que buscó comentarios del abogado de Abrego García sobre la nueva solicitud presentada por el Departamento de Justicia.
El futuro migratorio de Abrego García sigue en disputa
Los cargos penales no son el único frente legal que enfrenta Abrego García.
El salvadoreño también mantiene un proceso separado en Maryland relacionado con los intentos del gobierno del presidente Donald Trump de deportarlo nuevamente.
ICE ha señalado que pretende enviarlo a Liberia, en África. Sin embargo, un juez federal ha bloqueado por ahora esa medida mientras continúa la disputa judicial.
La situación deja a Abrego García en medio de dos batallas distintas: una penal, en la que el gobierno busca reactivar los cargos por supuesto tráfico de personas, y otra migratoria, relacionada con el intento de expulsarlo nuevamente de Estados Unidos.
La decisión ahora estará en manos del Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito, que deberá determinar si permite que los cargos penales contra Abrego García vuelvan a avanzar.







