De la joven que apareció 18 años después de ser secuestrada recién nacida en un hospital a la mujer que se inventó el secuestro de su hija porque no se acordaba dónde la había dejado o la falsa doctora que fue condenada a 10 años de prisión por homicidio culposo tras inyectar cemento en los glúteos de sus pacientes, estas son algunas de las historias más sorprendentes del año en Florida.