Educación

"Cerrar una etapa, sin olvidar lo que pasó": así fue el regreso a clases de los estudiantes de Parkland

Más de 3,000 estudiantes de la escuela Marjory Stoneman Douglas de Parkland regresaron a la secundaria este miércoles en un primer día de clases marcado por sentimientos agridulces, después de dejar atrás, pero no olvidar, la masacre en la que murieron 17 miembros de su comunidad.
15 Ago 2018 – 6:41 PM EDT

Con más expectativas desde fuera que para los propios estudiantes de la secundaria Marjory Stoneman Douglas de Parkland comenzó un nuevo año escolar en las instalaciones donde ocurrió la masacre el pasado 14 de febrero.

A las 7:00 en punto de la mañana, como es costumbre, abrió sus puertas la secundaria ante la mirada de decenas de reporteros y fotógrafos.

3,100 adolescentes regresaron en carros, autobuses, bicicletas o caminando a lo que, a simple vista, parecía un primer día de escuela normal. Todos los estudiantes llevaban una identificación colgada del cuello en una cinta vinotinto, el color de la escuela. Y llevaban mochilas de todos los colores, y no las transparentes que les obligaron a utilizar los meses siguientes después del inicidente.

En la pantalla principal de la entrada se leía la frase que ya se ha convertido en el lema de los estudiantes de esta escuela: MSD Strong (MSD Fuerte).

“Es cerrar una etapa y seguir con tu vida, sin olvidar lo que pasó, es difícil seguir con tu vida cuando te ha pasado algo así”, dijo la estudiante Lorena Sanabria, horas antes de volver a su colegio.

Este primer día supuso además la visita del superintendente de las escuelas de Broward, Robert Runcie, quien hizo un recorrido saludando a los empleados y estudiantes de la Stoneman Douglas.

“Este es un día difícil pero el distrito está dedicado a dar apoyo a todos y eso incluye que las escuelas estén seguras”, declaró el superintendente.

Runcie y la junta escolar han sido fuertemente criticados por la comunidad, especialmente por los familiares de las 17 víctimas mortales de la masacre, quienes alegan que han sido ineficientes en hacer los cambios necesarios para hacer de las escuelas de Broward un sitio seguro.

“Quiero volver al colegio, tengo nuevas expectativas, y espero que haya más seguridad, que todo sea mejor”, dijo Crystal Demay justo antes de entrar a clases.

Nuevas medidas

Aunque algunos esperaban que esa sensación de seguridad fuera aún más visible. La primera sorpresa con la que se encontraron los estudiantes fue no ver los tan discutidos detectores de metales en la entrada de la escuela que la junta había prometido.

La estudiante Melissa Bejumea contó que se sentía un poco nerviosa de volver y ver las nuevas cosas del colegio, pero aseguró que ya estaba lista para regresar. “Se supone que habría detectores de metales, y más puertas para que nadie pudiera entrar al colegio, pero...”, dijo la joven al llegar a su secundaria.

Entre la nuevas medidas que sí comenzaron a aplicarse desde hoy están: la utilización de 18 monitores de seguridad en tiempo real, nuevos guardallaves o cerraduras de las puertas, y el uso de una sola puerta de entrada y salida para visitantes.

Además, como lo exige la ley estatal aprobada después de la masacre de Parkland, debe haber un personal armado por cada 1,000 habitantes en cada escuela.

El edificio 112, donde el pistolero abrió fuego, fue clausurado, y en otro espacio habilitaron 34 aulas portátiles.

La escuela también abrió dos centros de bienestar, en los que ofrecen consejería y apoyo psicológico a los empleados y estudiantes que lo necesiten durante el año escolar.

Los que no volvieron

Pero no todos regresaron. Anthony Borges, uno de los jóvenes heridos en el tiroteo, dijo que no volvería a la escuela. “No me siento seguro, porque puede haber otro Nikolas Cruz, y no quiero que le pueda pasar algo a mi hermano o a mí”, declaró el joven, quien recibió cinco disparos en el tiroteo y pasó dos meses en estado crítico en el hospital. Luego de meses en silla de ruedas, recientemente, comenzó a caminar con muletas.

Su padre, Royer Borges, criticó al distrito escolar por no haber cumplido lo que prometieron para mantener a los niños seguros en las escuelas del condado. “Estoy seguro de que el Sr. Runcie y los miembros de la junta escolar intentarán convencernos de que mis hijos están a salvo. Pero estoy cansado de ellos y sus mentiras”, declaró.

La familia Borges está demandando al condado y al distrito escolar por no haber garantizado la seguridad de su hijo el pasado 14 de febrero. Y con las nuevas medidas, cree que eso no ha cambiado demasiado.

Alex Arreaza, abogado de los Borges, dijo a Univision que el problema es que la gente perdió la confianza en junta escolar . “Los padres no creen que eso es seguro, el superintendente hizo muchas promesas que no cumplió”.

En cambio, Juciane Sena, padre de un estudiante de MSD, está tranquilo y sí confía en que su hijo estará seguro en la escuela.

“Me siento seguro y tranquilo, esta escuela ahora una de las más seguras de todo EEUU, tiene un excelente programa, siempre fue una buenísima escuela”, dijo.

Reiteró que no le preocupa que no hayan instalado los detectores de metales. “Te repito, estoy tranquilo, me parece que ésta ahora es la escuela más segura de Florida y quizás del país”, indicó.

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