null: nullpx
Condenas

Un romance y un reloj: la "evidencia" por la que un hombre inocente pasó 20 años en la cárcel

Terminó implicado en un asesinato que no cometió por una relación extramarital que sostenía con la víctima, un reloj parecido a uno suyo que fue hallado en la escena del crimen, al igual que la presencia de su camioneta cerca del lugar. Pero dos décadas después se corroboró que todo fue un montaje de los verdaderos asesinos, el marido de la mujer y un sobrino de este.
17 Oct 2018 – 10:33 PM EDT

"Esto es lo que extraño más que nada; es mi libertad", expresó Horace Roberts después de darle un largo sorbo a una botella de Pepsi. "Esto es lo que más amo", dijo sonriente mientras enroscaba la tapa. Fue el primer refresco que probó Roberts al salir de la cárcel, donde estuvo 20 años por un homicidio que no cometió. Ahora los verdaderos asesinos, entre estos el esposo de la víctima, están tras las rejas.

La organización California Innocence Project trabajó 15 años en este caso, hasta lograr que la Fiscalía del condado de Riverside revisara el año pasado las muestras de ADN en las uñas de Terry Cheek, cuyo cadáver fue descubierto a la orilla de un pequeño lago en Temescal Canyon Road, el 13 de abril de 1998.

Ese análisis reveló información sobre los verdaderos culpables: el esposo de la víctima, Googie Harris Sr., de 62 años, y su sobrino, Joaquín Leal III, de 52, quienes fueron arrestados el viernes bajo sospecha de asesinato. Mientras eso ocurría, Roberts, de 60 años, ya estaba con su familia en Carolina del Sur disfrutando de su libertad.

Un video del California Innocence Project captó el momento en que Roberts sale de prisión, su viaje en avión y finalmente su reencuentro con los suyos. "Dios mío", expresó al abrazar a un familiar en el aeropuerto.


"Lo que le sucedió al señor Roberts es una tragedia", dijo Michael Hestrin, fiscal de Riverside, en una conferencia de prensa en la cual se anunció la exoneración. "El trabajo de un fiscal del condado no es ganar condenas en la corte (..) es buscar justicia en todo momento, siempre, y esa obligación nunca termina".

La venganza de un esposo dolido

Justin Brooks, fundador del California Innocence Project, dijo que aparentemente el esposo de la víctima plantó la evidencia para que Roberts fuera a prisión. Era su venganza tras enterarse que no solo eran compañeros de trabajo, sino que tenían un romance.

"Es la historia más antigua que existe en los asesinatos. El marido mata a la esposa que lo engaña. El giro, en este caso, es que el esposo creó una trama para que el amante estuviera en prisión el resto de su vida", dijo Brooks a la prensa.

Los detectives habían encontrado al lado del cuerpo de la mujer, quien murió estrangulada, un reloj parecido a otro que tenía Roberts. Este se convirtió en una pieza clave del caso para los fiscales, ya que el hombre aceptó en un principio que tenía un reloj parecido, pero después lo negó. Decía la verdad.

Además, cerca de la escena hallaron la camioneta del amante. Cuando la Policía lo cuestionó sobre su romance con la víctima, una madre de dos hijos, este mintió para encubrirlo. Con todas estas pruebas los fiscales decidieron llevarlo a juicio.

"(El caso) se volteó en la creencia de que estaba encubriendo el asesinato", dijo Brooks.

Eso fue precisamente lo que pasó. "No hay nada más convincente que eso", dijo un fiscal de distrito en uno de los tres juicios contra Roberts. En los dos primeros el jurado no llegó a una decisión unánime de culpabilidad. Finalmente, el reloj se volvió la principal evidencia para su condena: 15 años de cárcel con la posibilidad de convertirse en cadena perpetua.

Brooks mencionó que por haber negado su romance con la víctima Roberts despertó las dudas de los investigadores, que dejaron de considerar al esposo como el principal sospechoso. Pero el marido fue quien dejó intencionalmente la camioneta de Roberts, que esa noche conducía Cheek, en la escena del crimen para que el amante pareciera el culpable.

"La peor pesadilla de un fiscal"

Desde su celda, Roberts se acercó al California Innocence Project, cuyos abogados buscaron durante varios años pruebas de ADN en las uñas de Cheek, la cuerda usada para estrangularla y el reloj.

Tras una petición denegada en 2014, la organización logró el año pasado que la evidencia de la escena del crimen se enviara al laboratorio del Departamento de Justicia de California en Riverside, que realizó un análisis más sofisticado que el realizado en 1998. Otro análisis ya había determinado que el reloj por el cual lo condenaron no era de él, sino del hijo de Harris (el esposo de la víctima).

El ADN en las uñas de la mano izquierda de Cheek coincidió con el de Leal, el sobrino de Harris. En marzo, ambos se volvieron sospechosos del homicidio. El ADN de Leal estaba en la base de datos de las autoridades después pagar seis meses de cárcel por abusar sexualmente de una menor.

Cuando el California Innocence Project presentó las nuevas pruebas a la Procuraduría del condado de Riverside esta primavera, los fiscales decidieron retirar los cargos contra Roberts.

Brian Sussman, el fiscal retirado que intentó juzgar a Roberts tres veces, declaró al diario Press-Enterprise que este caso es "la peor pesadilla de un fiscal" y le pidió disculpas al hombre que acusó de asesinato. "Pensé que estábamos haciendo lo correcto", dijo sobre la evidencia que presentó. "Lo siento desde el fondo de mi corazón. Nunca debió haber ocurrido".

Según Brooks, este hombre exonerado tiene derecho a una restitución de 150 dólares por cada día que estuvo injustamente en la cárcel. Eso suma más de 1.1 millones de dólares.

Mira también:


En fotos: Así ha cambiado en 19 años de prisión el hispano condenado por un crimen del que la víctima dice es inocente

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés