La brújula de Angela fue el localizador de ICE que indica a dónde ha sido trasladada una persona detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. El motor, el amor por Carlos y mantener a su familia unida.
“Ésta es una victoria de la comunidad” liberan a mexicano detenido por ICE tras nueve meses en centro de detención
“No voy a volver sin él, Carlos es mi hogar” esa una frase que Angela hizo mantra al contar cómo en agosto de 2025 dejó su casa en Pennsylvania para seguir a su esposo Carlos quien fue detenido por ICE
Así, recorrió tres estados y dos territorios donde ICE iba trasladando a Carlos azarosamente durante las primeras semanas de su detención, hasta llegar a Luisiana, donde lo encerraron en el Centro Correccional de Winn.
Su casa se volvió los 21 hoteles donde se hospedó y que también convirtió en su centro de prensa desde donde respondía toda solicitud de entrevista de la prensa que le llevaba, pues para Angela siempre ha estado claro que hacer comunidad es lo único que puede vencer al sistema, uno que lleva décadas separando familias, pero que este año se ha ensañado con una población migrante que representa el 4% de la población estadounidense.

De Upper Merion a Washington DC
“Nunca pensé vivir esto, soy blanca, pude ir al colegio, vengo de un sector privilegiado”, advierte Angela, reconociendo el privilegio de su tono de piel y ciudadanía.
Angela Della Valle tampoco pensó tener que salir de los salones de clase del distrito escolar de Upper Merion, Pensilvania para buscar a representantes, políticos y legisladores a quienes contarles su historia con Carlos, que hace eco en la de millones de familias en el país. Pero esta lucha la llevó lejos.
Fue un camino que inició con el reconocimiento en su comunidad, pues muchas de sus vecinas, también mujeres blancas, habían votado por Donald Trump para la presidencia y enterarse de que Carlos había sido detenido fue un shock: “No sabían que Carlos era indocumentado; ahora que lo saben, no es la imagen de lo que pensaban que era un inmigrante sin papeles. Así que cada vez que rezan por mí, algo que agradezco, les digo que aprecio sus oraciones, pero necesitamos acción y eso es votar”.
La lucha de Angela para liberar a su esposo la convirtió en una activista. Convencida de la inocencia de Carlos y movida por la frustración de la ausencia de opciones legales para la regularización migratoria de miles de personas como él, recorrió cientos de millas para sumar voces a la necesidad de una reforma migratoria que permita a familias mixtas permanecer juntas. Así, su lucha, que estuvo acompañada en todo momento por líderes religiosos de su comunidad, fue también hasta el encuentro de legisladores en Washington DC en donde pronunció un discurso en el que sentenciaba: “Las familias estadounidenses no deberíamos tener que elegir entre el país que amamos y nuestros esposos”
El Viacrucis en detención
“ Hola, Carlos Della Valle te está llamando desde el Centro Correccional Winn. Presiona 1 para aceptar la llamada. “Presiona 2 para rechazar la llamada” recita una voz robótica del otro lado del auricular. Es una grabación en donde lo único humano es la voz de un hombre que dice su nombre completo para identificarse: es Carlos llamando desde la prisión de Winn .
Carlos estuvo 258 días con la vida pausada en Winn; antes de llegar ahí, fue trasladado sin explicación a una docena de centros de detención de ICE. Así, conoció el Centro de detención de ICE de Saint Thomas y la Instalación de concentración de ICE en San Juan de Puerto Rico en el Caribe. El Centro de Procesamiento de Servicios Krome North en el Condado de Miami-Dade, el Centro de Transición de Broward en Pompano Beach, el Centro de Detención del Condado de Baker, Macclenny, y la controversial Alligator Alcatraz en Everglades, todas en Florida.
“Cuando estás ahí en Alcatraz, te tienen en una jaula. 32 personas por jaula. Hay 3 baños que están en el centro de la jaula y tienes que cubrir, por lo menos tratar de cubrir, el baño del medio para hacer tus necesidades y que no se esté viendo todo el mundo. Tenías acceso a bañarte cada 3 días. Yo estuve ahí poco más de 15 días o 7 días y solamente me bañé en dos ocasiones” Carlos Della Valle, mexicano que recuperó su libertad.
Carlos también estuvo en el Centro de detención de Port Isabel Los Fresnos, en Texas, y desde octubre de 2025 en el Centro Correccional Winn, en Winnfield, Luisiana, que se convirtió en el centro de detención donde pasó más tiempo.
“En muchos lugares, estuve solamente por dos horas y no estoy seguro si eso apareció en todas las búsquedas que hizo mi esposa para ubicarme, en total fueron doce lugares en los que estuve. “Muchos de esos lugares apenas los recuerdo porque pasaba yo horas y casi días sin dormir, sin estar bien, atado de manos, atado de pies y la cintura”, describe Carlos, que agrega que cada traslado era una pesadilla: sin dormir, encadenado y sin acceso al baño o a comida, uno de los traslados más largos se extendió por casi 40 horas.
“Completamente esposado de manos, pies y cintura, en todo momento esposado, a todo momento esposado. Muchas veces pasabas hasta diez horas, doce horas sin comer”.
Encerrado en Winn, la salud de Carlos mermó, perdió peso y cada vez era más difícil sostener ese buen ánimo del que Ángela siempre habla sobre su esposo, y es que la vida en el encierro marcó a Carlos de muchas maneras: Carlos estuvo en Winn cuando un hombre marroquí intentó suicidarse; también cuando un mexicano de 49 años, Alejandro Cabrera, fue encontrado sin signos vitales en su celda. Carlos y sus compañeros convivían con el encierro, la desesperación, la muerte y la esperanza de salir sin tener noción del tiempo.
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“Está libre”
El 29 de abril, la comunidad le ganó al sistema: Carlos Della Valle fue liberado. Tan solo una semana antes, Angela había viajado a Washington D.C. para participar junto a un grupo bipartidista de legisladores en la presentación de la Ley Dignidad (H.R. 4393) bajo una consigna: Estados Unidos no puede esperar más por una reforma migratoria.
E sta legislación bipartidista es impulsada por la representante Maria Elvira Salazar (republicana de Florida) y la representante Veronica Escobar (demócrata de Texas) y tiene como objetivo proporcionar estatus legal y permisos de trabajo a los inmigrantes de larga duración, fortalecer la seguridad fronteriza e impulsar el crecimiento económico.
Seis días después de ese evento, recibió una llamada desde Winn: Carlos iba a ser liberado. Sí se pudo.
La liberación de Carlos Della Valle es una prueba de lo que el esfuerzo comunitario puede lograr al enfrentar a un sistema que está rompiendo a las familias estadounidenses. Angela reconoce el privilegio de haber podido luchar durante esos nueve meses por la liberación de su esposo; sabe que hay miles de mujeres, esposas, madres y hermanas que no tienen siquiera la oportunidad de contar su historia a otros.
Es por esas mujeres, por sus esposos, hermanos, primos e hijos que la lucha de Angela continúa, escuchando, acompañando, creando conexiones y estableciendo puentes, pues , como Angela sentenció solo seis días antes de la liberación de Carlos: “Las familias estadounidenses no deberíamos tener que elegir entre el país que amamos y nuestros esposos”.
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