Estuvo en el centro de la polémica desde su creación hasta su cierre. Alligator Alcatraz fue uno de los centros emblema del plan de deportaciones masivas de la administración Trump.
Encerrados en jaulas bajo el sol, con plagas y sin agua: así vivían los internos de Alligator Alcatraz
La Oficina del Inspector General (OIG) publicó un informe demoledor sobre el centro de detención de ICE. La instancia, dependiente de DHS, determinó que el centro violó múltiples normas y mostró por primera vez fotografías de minúsculas jaulas metálicas donde los internos eran castigados bajo el intenso calor.
Fueron numerosas las denuncias de organizaciones en defensa de los derechos de los inmigrantes que señalaban que el centro de detención no cumplía con los estándares mínimos en cuestión de derechos humanos.
Ahora, un informe de la Oficina de Inspeción General (OIG), dependiente del propio Departamento de Seguridad Nacional (DHS) revela el trato infrahumano que los internos padecían en el centro.
Jaulas metálicas de castigo bajo en sol de Florida
Uno de los puntos más flagrantes ha sido las jaulas metálicas donde reconocen que las personas eran castigadas al aire libre, bajo el intenso calor. Algunos testimonios ya denunciaron esta práctica de tortura y por primera vez una rama del gobierno reconoce la existencia de estos espacios y muestra fotografías de los mismos.

La propia OIG califica estas jaulas metálicas exteriores de método “sin precedentes” y señala que suponían un “riesgo significativo para la salud y el bienestar de los detenidos”.
Ese tipo de jaulas también se observaron en el interior de los dormitorios. La OIG se refiere a ellas como "espacios para calmarse" y reconoce que en las 24 horas que duró su inspección unos 79 internos pasaron por esos espacios concebidos como jaula.

Anotan que esos 79 internos pasaron en esas pequeñas jaulas desde 6 minutos y 53 segundos hasta 1 hora y 59 minutos.
Amnistía Internacional había denunciado el uso de estas celdas en diciembre, en un informe en el que recopiló denuncias de personas que estuvieron bajo custodia de ICE en el centro. Posteriormente, en una inspección por las instalaciones la organización determinó que esas celdas sí se habían usado como castigo, y lo tildaron como posible instrumento de tortura, lo que desató una investigación impulsada por varios senadores.

Aunque en el informe el Inspector General de DHS no usa la palabra tortura, sí recoge que el uso de espacios tan restrictivos es "muy poco convencional" y que "no está alineado con los estándares para un trato humano”.
El informe aporta, además, fotografías de las instalaciones del interior del centro donde se puede observar también una estructura de jaula en los dormitorios.

El polémico centro de ICE tampoco garantizaba el espacio mínimo para cada interno
La OIG concluye que cada persona detenida en Alligator Alcatraz permanecía en celdas que ofrecían apenas 28 pies cuadrados por detenido, menos de la mitad de los 75 pies cuadrados requeridos, según recogen los estándares de la agencia para garantizar el bienestar de los detenidos en los espacios de dormitorio.

En uno de los puntos de su escrito, analizan el sector Alpha 3 del centro de detención y certifican que ninguno de los ocho espacios habitacionales cumplían con ese requerimiento. En un gráfico, especifican el número de internos y el espacio, y deducen que las personas detenidas contaban con entre 28 y 40 pies cuadrados, muy lejos de los 75 pies cuadrados que consideran el mínimo que hay que garantizar.
En el informe indican que los internos permanecían encerrados en esas jaulas metálicas individuales, dentro de los edificios de aislamiento, sin televisión, material de lectura, biblioteca jurídica ni actividades recreativas, y sin acceso a teléfonos para llamar a sus abogados.

Recogen vulneraciones de derechos en 6 categorías
El organismo de supervisión independiente encargado de investigar y auditar las actividades del DHS concluye que Alligator Alcatraz incumplió en total seis categorías diferentes de estándares de detención:
Atención médica
Servicio de alimentación
Higiene personal
Recreación
Salud y seguridad ambiental
Unidades de manejo especial

Otro de los puntos que destacan en su informe es el referido a las deficiencias a la hora de acceder a agua para el consumo. Indican que durante las entrevistas realizadas, seis de ocho internos denunciaron que no tenían acceso a agua limpia para beber. Adjuntaron imágenes de los grifos donde presuntamente se distribuía.
Las instalaciones "estaban infestadas de pequeños insectos en el techo"
También, en la categoría de higiene personal recogieron que solo les permitían tres duchas a la semana: los lunes, miércoles y viernes; cuando reconocen que deberían tener derecho a una ducha diaria.
Sobre la limpieza general de las instalaciones, apuntan a que realizaron ocho entrevistas y siete aseguraron que las salas no estaban limpias. Dos de ellos enfatizaron que el área de las duchas era un verdadera problema y también aportaron imágenes de cómo estaban en el momento de la visita.

"El equipo de inspección de la OIG también observó que las duchas del centro estaban infestadas de pequeños insectos, concretamente en los techos. Según los estándares, las instalaciones de detención deben mantenerse libres de insectos y plagas", recogieron textualmente en el escrito.
ICE contesta al polémico informe interno de Alligator Alcatraz
N+Univision pidió comentarios a la agencia federal en torno a las recomendaciones de la OIG tras su visita sorpresa en enero de este año.
ICE contestó que “Alligator Alcatraz cumplía con los mismos estándares federales de detención empleados por administraciones anteriores, incluidas las de Biden y Obama. Todas las instalaciones para detenidos están limpias, y cualquier acusación sobre condiciones inhumanas o uso excesivo de la fuerza es FALSA".
Además, añadieron al igual que indican en el propio informe que como "ICE no tiene actualmente a ninguna persona detenida en las instalaciones, todas las recomendaciones han sido cerradas administrativamente".
Alligator Alcatraz cerró en junio tras un año de denuncias
A principios de junio, el Gobernador de Florida Ron DeSantis anunció el cierre temporal de las instalaciones y trasladaron a todos los detenidos a otros centros, alegando que la temporada de huracanes hacía inseguro mantenerlos en el llamado centro de detención de los Everglades.
El centro fue construido por la administración DeSantis en cuestión de días en 2025. Se construyó como una instalación presuntamente provisional, en la pista de aterrizaje de los Everglades.
Desde su creación, fue objeto de fuerte escrutinio por tratarse de unas tiendas instaladas en forma de campamento prefabricado y las denuncias fueron subiendo de tono cuando se empezó a conocer, de boca de los internos que allí estuvieron, cómo era el día a día en el centro de detención de ICE.
El gobernador y el presidente Donald Trump afirmaron que era fundamental para los esfuerzos republicanos por devolver a sus países de origen a las personas que se encontraban ilegalmente en el país.
El día del anuncio de su cierre definitivo el Gobernador de Florida presumió de que por ese centro habían pasado unos 21,000 internos que habían devuelto a sus países de origen.
“No cabe duda de que esta misión ha hecho que el estado de Florida sea más seguro”, dijo DeSantis.
Defensores de los derechos de los migrantes afirmaron que las tiendas de campaña nunca fueron seguras ni humanas para albergar personas. Los detenidos en el centro relataron las dificultades para acceder a abogados y describieron las pésimas condiciones que padecieron, incluyendo gusanos en la comida, inodoros que no funcionaban, pisos inundados de excrementos y mosquitos y otros insectos por todas partes.






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