En solo unas semanas, lo que fue uno de los centros de detención más polémicos de Estados Unidos fue desmantelado en su totalidad.
Desmantelan "Alcatraz de los Caimanes", el temido centro de detención en Florida del que no queda ni rastro
Un año después de comenzar a recibir migrantes mientras seguía su proceso de deportación, el centro de detención fue desmantelado en su totalidad, dejando un historial de abusos y denuncias presentadas por internos y organizaciones civiles
Habilitado en julio de 2025, el espacio conocido como “Alcatraz de los Caimanes" acumuló distintas denuncias de internos y organizaciones civiles relacionadas con el maltrato a mujeres y hombres recluidos en el inmueble a la espera de un proceso de deportación.
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Hoy ya no queda del centro que se ubicaba en el condado de Collier, Florida, dentro del Parque Nacional de los Everglades. Hasta hace unas semanas se observaban filas de carpas con jaulas adentro que alojaron a miles de migrantes. Muchos de ellos denunciaron sistemáticamente violaciones a sus derechos humanos, algo que el estado de Florida siempre negó.
El dolor de "Alcatraz de los Caimanes"
Una de las cientos de historias es la de Arianne Betancourt. Su padre estuvo encerrado en este lugar, donde incluso sufrió un derrame cerebral. Betancourt participó durante 33 domingos en las vigilias frente al centro para presionar por su cierre y se unió a la organización The Workers Circle.
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N+ Univisión charló con Arianne Betancourt. Al preguntarle sobre el desmantelamiento de “Alcatraz de los Caimanes", no lo podía creer.
“Al principio no sabía si era IA... busqué, busqué y llamé. Todos estábamos como en shock, porque no pensábamos que realmente iban a hacerlo”, comentó.
Queda el dolor en internos y familiares
Ni Arianne ni su padre, Justo Betancourt, pueden ocultar sus emociones al recordar lo que él vivió al estar detenido en ese lugar. El maltrato fue insoportable.
“Yo creo que no hay ser humano o animal que lo traten como lo trataban a uno en Alcatraz, que se pueda olvidar””, Justo Betancourt.
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“Yo creo que al principio lo más difícil para mí era mi dolor. Pero empecé a conectar con otras familias y ver el mismo dolor que estás sintiendo en otra persona... es más difícil de ignorar. “Yo creo que eso ha sido lo más difícil”, explica Arianne.
A casi un año de que fue abierto, el dolor que se vivió en el centro de detención ha quedado en el olvido. Incluso, el letrero grande que estuvo aquí desde el primer día y que decía "Alligator Alcatraz" fue removido. Las rejas fueron cerradas con candado y, finalmente, la presencia policial desapareció.







