Sin medicinas, sin organización y con personal médico agotado: la salud pública de Venezuela a un mes del doble sismo

El doblete sísmico que afectó a Venezuela el 24 de junio pasado ya ha causado casi 5,400 fallecidos y casi 17,000 heridos, mientras se estima que restan aún decenas de miles de desaparecidos bajo los escombros. Activistas de derechos humanos y médicos subrayan cómo se evidenció la ausencia de una respuesta institucional del Estado y del gobierno de Delcy Rodríguez.

Video Organizaciones se unen para ayudar a Venezuela tras los terremotos ocurridos hace un mes

Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que azotaron a Venezuela hace un mes han dejado hasta ahora casi 5,400 muertos y casi 17,000 heridos según datos oficiales. A esto se le suman decenas de miles de desaparecidos, muchos de los cuales aún son buscados por familiares y amigos bajo las ruinas de los edificios colapsados por el doble terremoto.

Este desastre natural desnudó la pobre situación de la infraestructura y el sistema de salud pública venezolano, empobrecido tras años de mala gestión de los gobiernos chavistas y que ahora, en medio de una situación humanitaria crítica, ha debido apoyarse en la solidaridad de la sociedad civil y la comunidad internacional para intentar enfrentarla.

"Desde el punto de vista técnico hubo un desfase crítico entre el nivel de impactación del desastre natural versus las capacidades operativas disponibles en la zona y eso se refleja no solo en salud, sino en todas las dimensiones de atención de la emergencia", asegura a N+ Univision Oscar Murillo, coordinador general de la ONG promotora de derechos humanos Provea.

Esto de alguna manera explica cómo durante la primera semana de crisis "el rol jugado por la ciudadanía y los voluntarios privados fue totalmente determinante, junto con la ayuda humanitaria, en la contención del daño que debió ser hecha por las autoridades venezolanas. No hubo esa contención del daño porque no había capacidades operativas", afirma el defensor de DDHH.

Con la emergencia, opina Murillo, "prácticamente hubo un reemplazo del Estado. No hay Estado y se reemplazó por la solidaridad de la gente e internacional. Sin esto, las autoridades venezolanas, el país, no hubiesen tenido cómo responder a esta tragedia".

Durante el mes transcurrido desde los terremotos las redes sociales de venezolanos se han inundado de interminables publicaciones solicitando ayuda de todo tipo: medicinas, insumos médicos, materiales y herramientas de construcción para remover escombros. Y en el marco de esto, los reclamos de la ciudadanía ante la falta de accción de las autoridades venezolanas del gobierno interino ante una emergencia que los desbordó ampliamente, sin un sistema de salud preparado para una contingencia.

Los médicos y voluntarios sostienen la respuesta ante la tragedia

La médico ginecológa y obstetra Florangel Vera contó a N+ Univision que ha sido voluntaria para atención sanitaria a los afectados por los terremotos desde el primer día de la tragedia.

El panorama que la doctora Vera describe es de ausencia de una entidad o autoridad que dirija los esfuerzos u organice la respuesta. "No existe ninguna coordinación en general" y se mezclan "el hermetismo de las instituciones, de las ayudas humanitarias", con los esfuerzos de la Cruz Roja o médicos voluntarios en grupos donde simplemente "todos trabajan por separado".

"No hay ningún tipo de organización. Y esa misma desorganización no permite que terminemos de salir de la crisis catastrófica que hay. Cada ente trabaja de manera unilateral e individual", lamenta.

Aún así, en esta dispersión de esfuerzos, es mucho lo que hacen las redes de voluntarios, y el tejido de la sociedad civil.

"Somos 390 médicos que nos pasamos la información sobre qué puesto [de atención sanitaria] está desabastecido o que puesto necesita apoyo, sobre cuál es la jornada, si es de 4, 12 o 24 horas, y ahí vamos cubriendo", afirma la ginecóloga.

Así como el de ellos, "existen otros grupos pequeños grupos o más grandes que están también haciendo voluntariado en otros lugares. Hacemos lo que podemos".

Vera comenta que la red de hospitales que normalmente están adscritos al Ministerio de Salud o al Seguro Social solo trabaja entre ellos. "Nosotros como médicos voluntarios tenemos contactos en cada uno de los hospitales, y con ellos vamos tocando puertas para que nos permitan la entrada de las ayudas humanitarias o las entradas de donativos".

Explica que los médicos en los hospitales grandes, como el Miguel Pérez Carreño, en Caracas, les informan sobre qué insumos les falta, y hacen las solicitudes de forma anónima "porque no se pueden meter en problemas tampoco. Y nosotros buscamos la manera de que la directiva del hospital otorgue los permisos para poder hacer llegar los insumos. De resto, solo se maneja mediante gobierno o mediante el mismo Ministerio de Salud".

Un sistema de salud en ruinas antes de los terremotos

Provea expone en su Informe Anual 2025 que la salud en Venezuela vive un "colapso permanente", con "un sistema sanitario público que opera con una reducción cercana al 80% de sus capacidades de atención" y del cual dependen casi 95% de los venezolanos para recibir atención médica.

"Los hospitales reportaron que 89.8% no tenía medicamentos, 88.5% carecía de insumos básicos y 87.7% no contaba con equipos médicos". En términos presupuestarios el problema tampoco parece ser prioridad para el gobierno, entonces de Nicolás Maduro, pues el presupuesto de salud representó apenas 4.24% del gasto público, con una caída de 28% respecto a 2024 y tercer año consecutivo de reducción, indica Provea.

Aunado a esto, la emigración de casi 8 millones de venezolanos durante las últimas dos décadas por la crisis socio económica incluyó la salida del país de entre 40,000 y 50,000 médicos, lo que redujo la capacidad de atención sanitaria en Venezuela.

Esta situación nacional describe el escenario sanitario en el cual llegaron los potentes terremotos.

"La instalacion de hospitales de campaña de países como India, España, Israel, Turquía o EEUU realmente fueron el bastión de la atención de las primeras semanas, hasta esta semana", afirmó Murillo.

"Lo que vimos fue el reflejo de una crisis institucional de larga data con ausencia de políticas públicas", lo que termina afectando las condiciones de vida de las personas.

Ayudando a los rescatistas internacionales

Para las labores de medicina campaña, en rescate en derrumbes, también el trabajo es mediante las redes de médicos conocidos, trabajando de la mano con equipos de México, España o Argentina. La doctora Vera cuenta que se organiza con médicos amigos o que la contactan por redes sociales para apoyar a los socorristas internacionales.

"El Grupo Azteca no tiene médico de guardia porque la mexicana que estaba ahí '24/7' se fue para México. Entonces yo me estoy encargando de que mis amigos voluntarios o médicos que a través de mis redes me sigan, me dan sus datos, su información, su currículum y yo me encargo de indicarles 'tú vas a hacer la guardia hoy, vas a hacerla mañana'".

Esta labor es clave porque "en el grupo de rescatistas se hieren, tienen heridas cortantes sacando los cuerpos, les da asma, le dan crisis, fiebre, diarrea, vómitos. Necesitamos tener un médico de campaña ahí. Entonces nosotros voluntariamente estamos haciendo guardia 24 horas para que ellos siempre tengan un personal ahí apoyando a los rescatistas".

Los médicos también se están organizando entre sí para hacer el triaje en visitas casa por casa o en áreas donde se necesite ayuda médica. El número de doctores será de unos 16 voluntarios, y también están esperando que casi 40 médicos vengan de la ciudad de Barquisimeto, en el centro occidente del país.

Asistencia sanitaria y medicinas gratuitas

También han programado jornadas en distintos sectores de La Guaira para atender en especialidades como Pediatría, Medicina Interna o Cardiología en un ambulatorio en Caraballeda, una de las urbanizaciones más golpeadas por los terremotos.

Justamente en ese ambulatorio de Caraballeda el grupo de doctores que encabeza Vera "le hemos metido todos los insumos que pudimos, todos los colchones que llegaron para dejar ahí hospitalizados, y con equipos de médicos que están haciendo guardias de 24 horas durante siete días".

Allí están atendiendo también a personas que no perdieron sus viviendas o sufrieron heridas por los terremotos, "pero están en medio del proceso de que no le llegan los demás insumos a los hospitales, que no pueden acudir a los hospitales porque están colapsados, o que no pueden comprar sus medicinas, porque no cuentan con el dinero, porque dependían de la pesca" en esa región costera frente al mar Caribe.

"El ambulatorio Carlos Soublette es uno de los puntos que tenemos ahí disponibles para trabajar y atender a las personas, les estamos dando los medicamentos gratuitos por lo menos de dos o tres meses de tratamientos", enfatiza.

Ante el nivel de crisis que se vive en Venezuela, la doctora Florangel Vera —que tiene dos hijas de nueve meses y de 15 años de edad— no es inmune emocionalmente. "Me duele demasiado lo que está pasando, ver cómo todavía todos están extrayendo cuerpos", reflexiona.

"Mañana bajaré de nuevo a La Guaira a las 8:00 AM con unas plantas eléctricas que me donaron, con insumos médicos", en otro día de voluntariado para dar respuesta a la tragedia que enluta a Venezuela.