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Inmigración

Mexicano indocumentado y exmilitar celebran la primera boda entre hombres en cárcel de ICE

Un estadounidense y un mexicano indocumentado se casaron en un centro de detención de inmigrantes en California
15 Mar 2016 – 6:33 PM EDT

Tom Swann y Guillermo Hernández se convirtieron este lunes en la primera pareja del mismo sexo en contraer matrimonio en el interior de un centro de detención de la Oficina para el Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

Tom Swann tiene 58 años, es ciudadano estadounidense, perteneció a los Marines, padece sida y legalmente está ciego.

El mexicano Guillermo Hernández tiene 21, es indocumentado, está detenido en una cárcel de ICE y su deportación está programada para la próxima semana.

Ambos son homosexuales y dicen estar enamorados.

Por ello y ante todas las adversidades, decidieron unir sus vidas en matrimonio, en una ceremonia que se llevó a cabo este lunes en la cárcel de inmigración donde está recluido Guillermo, en Caléxico, California, según confirmó el exmilitar a Univision en Los Ángeles.


Se trató de la primera vez que una pareja del mismo sexo contrae matrimonio al interior de un centro de detención de ICE.

La historia de amor, adelantada por el diario The Desert Sun, comenzó en el valle de Coachella donde Tom y Guillermo se conocieron en mayo de 2015.

A partir de entonces vivieron juntos en una casa rodante instalada en Rancho Mirage, donde el pasado 24 de diciembre, cuando celebraban la Nochebuena y el cumpleaños de Guillermo, se comprometieron para casarse.

Planearon que lo harían en el Día de San Valentín, el 14 de febrero, pero cuatro días después Guillermo fue arrestado por violar la restricción de ingreso a un casino.


Guillermo fue entregado a ICE debido a que tenía un antecedente penal por posesión de droga y otro por no cumplir los lineamientos de su libertad condicional.

Por esos delitos, considerados menores, Guillermo ya no pudo renovar el alivio migratorio conocido como DACA que había obtenido por haber llegado a este país cuando tenía 7 años, procedente del estado mexicano de Guerrero.

Pese al arresto y a que fue puesto en proceso de deportación, la pareja decidió continuar con sus planes de matrimonio y obtuvo el permiso del gobierno federal para celebrar la boda en el centro de detención.

Tom, ahora con los apellidos Swann-Hernández, dijo a Univision que dos abogados están revisando el caso para tratar de parar la deportación que está programada para el 23 de marzo.

“Guillermo no debería ser deportado, fueron tres delitos menores los que cometió y no tiene a nadie en México”, dijo el recién casado. “Tenemos un terrible sistema de inmigración”.

Si lo deportan, Tom planea vender su casa rodante para irse a vivir con su esposo en territorio mexicano, en la ciudad de Mexicali.

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