Tiroteos

La madre del adolescente baleado por policías en Los Ángeles defiende que no iba armado

El LAPD asegura haber recuperado el revólver que supuestamente portaba Jesse James Romero, de 14 años, a quien vinculan con la actividad de pandillas en Boyle Heights.
11 Ago 2016 – 1:12 AM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Teresa Domínguez, la madre del adolescente murió al ser baleado por policías en un vecindario hispano de Los Ángeles, aseguró que su hijo no tenía una pistola.

Jesse James Romero, quien en dos semanas cumpliría 15 años de edad, murió la tarde del martes 9 de agosto al ser baleado por agentes de la Policía de Los Ángeles (LAPD).


La versión policiaca indica que el joven disparó a los policías que patrullaban la intersección de la calle Breed y avenida César Chávez, en Boyle Heights, donde alrededor de las 5:35 p.m. se había reportado que unos jóvenes estaban haciendo pintadas en una pared.

Testigos habrían declarado que el joven baleado portaba una pistola y que disparó contra los oficiales, quienes iniciaron una persecución a pie.

Pero su madre, Teresa Domínguez, rechazó estas acusaciones en entrevista con Univision 34.

“Yo no sé qué pasó, simplemente dicen que el niño venía caminando y lo venía siguendo la policía y cuando dio vuelta en la esquina lo balacearon y dijeron que traía una pistola, pero el niño no tenía pistola”, dijo Domínguez.

La última vez que vio a su hijo con vida, comentó, fue la tarde del mismo martes, cuando llegó a casa después trabajar.


Vigilia para joven de 14 años que murió a manos de la Policía de Los Ángeles

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“Le di de comer, llegué del trabajo, me dijo que tenía hambre, me metí al cuarto y me fui a dormir y a él lo dejé jugando acá, ya cuando me desperté se había salido, y nunca me imaginé que iba a pasar lo que pasó”, contó.

Durante una conferencia de prensa el LAPD mostró la fotografía del revólver que supuestamente portaba el joven Jesse Romero y la cual habría sido recuperada en la misma acera donde quedó tendido el cuerpo del menor.

El subjefe del Buró Central de LAPD, Robert Arcos, señaló que el adolescente podría ser integrante de una de las 34 pandillas que operan en Boyle Heights.

El caso, agregó, está en proceso de investigación y se analizan los videos de las cámaras que los policías llevan en sus uniformes.

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