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Muertes

El trágico final de dos hermanitos que murieron por una carrera ilegal de autos en California

La familia González no ha encontrado consuelo desde la muerte de Dominick y Antonio, quienes fueron víctimas de un choque provocado por una carrera de carros callejera. Uno de los responsables, quien escapó tras el accidente, fue arrestado esta semana en Washington y en 2012 había sido deportado por narcotráfico.
1 Jun 2018 – 9:17 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.– Dominick González tenía 6 años, quería ser policía y le encantaban las pizzas. Su hermanito Antonio, de 8, soñaba con ser un vlogger y amaba los dinosaurios. El 15 de mayo estos niños perdieron la vida de manera violenta cuando regresaban de su escuela en Perris, California. El vehículo en el que viajaban fue impactado de frente por un auto que participaba en una carrera ilegal.

Tan duro fue el choque que el vehículo compacto en el que iban Dominick y Antonio se partió en dos. Ni los cinturones de seguridad lograron salvar a estos pequeños. Únicamente sobrevivió su hermano Luis, de 26 años y quien los había recogido de la primaria. "Solo recuerdo que cuando salí mi carro estaba volteado. Había pedazos de vidrio por todos lados", contó el joven a Univision 34 un día después del accidente.

Luis intentó rescatar a sus hermanitos, pero pronto supo que era demasiado tarde. "No salieron volando, pero se quedaron ahí acostados, deslizándose para abajo de los asientos", describió con pesar.

Su madre, María González, no ha encontrado consuelo desde ese día. "Me siento devastada pues mis niños eran el motor de mis luchas, eran el motor para seguir adelante", expresó llorando esta mujer originaria de Guatemala que se gana la vida pintando casas y negocios. Sola había sacado adelante a sus cuatro hijos.

"No dormí toda la noche recordando a mis niños. No podía dormir porque ellos son los que duermen conmigo", contó entre sollozos.

Los sospechosos de este trágico accidente son Ricardo Zúñiga, de 26 años, y su primo Josué Leyva Gallegos, de 30. Ambos se encuentran tras las rejas. El primero fue arrestado en la escena, enfrenta dos cargos de asesinato y se le fijó una fianza de dos millones de dólares. Él se declaró no culpable.


Un acusado traficó marihuana

Leyva Gallegos huyó tras el accidente, pero esta semana fue detenido a más de 1,000 millas de distancia, en Kent, en el estado de Washington, cuando trataba de registrar un auto. Su extradición a California sigue pendiente y los fiscales aún no le han formulado los cargos. Se le impuso una fianza de 10 millones de dólares.

Este hombre vivió un tiempo en Washington y según registros oficiales fue deportado en 2012 por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) después de que lo arrestaron intentando cruzar la frontera California-México con 44 paquetes de marihuana, según documentos judiciales.

Él tenía residencia permanente, pero debido a este crimen le fue revocada y lo expulsaron del país. No está claro en qué momento este hombre reingresó ilegalmente a Estados Unidos. ICE ha emitido una orden de retención ( detainer) para volverlo a deportar en cuanto sea liberado, posiblemente luego de cumplir una condena en la cárcel.

Zúñiga contó a los investigadores que la carrera ilegal de autos comenzó de manera casual. Relató que se detuvo junto al auto de su primo en una intersección de Perris, en el condado de Riverside, para invitarlo a su casa, pero aquel lo retó a competir preguntándole: "¿Estás listo?". Luego contó tres segundos y, sin titubear, los dos parientes pisaron a fondo el acelerador de sus vehículos.

Además del exceso de velocidad, había otro riesgo de ese arrebato: el Honda Accord de Zúñiga iba en sentido contrario. Por eso, no pudo esquivar un Nissan Versa que se cruzó en su camino y lo golpeó de frente. En ese carro viajaban los hermanitos González camino a casa.

El policía y el vlogger

Según una declaración del investigador de este caso presentada en el Tribunal Superior del condado de Riverside, Leyva Gallegos no auxilió a los niños, solo se acercó a su pariente para preguntarle si estaba bien. Apenas supo que este tenía lesiones menores huyó del lugar.

Las autoridades no han encontrado el Nissan Altima de color negro que Leyva Gallegos supuestamente corrió a toda velocidad aquella tarde. Cuando la Policía lo detuvo este trataba de registrar otro carro en una oficina del Departamento de Vehículos de Washington (DMV).

Fotos que la familia González ha compartido en el sitio de recaudación de fondos GoFundMe muestran a los hermanos Dominick y Antonio como inseparables, con cortes de cabello y ropa similares. "Estaban tan llenos de vida. Se amaron tanto que no importa cuán descorazonador fue para nosotros, pero no podían vivir el uno sin el otro, y ambos nos dejaron", se lee en dicha página que ha recolectado ya 10,000 dólares.

En su funeral, su hermana Lola González describió con cariño a estos niños y contó un par de anécdotas que enternecieron a todos.

Sobre Dominick dijo que quería ser un policía para ayudar a los demás, que siempre cuidó a su hermano mayor y que le encantaban las pizzas, los tacos y la comida que preparaba su madre. "Casi todos los fines de semana le preguntaba a mi mamá cuándo iba a hacer tamales", recordó.

De Antonio, a quien de cariño le decían 'Tony', relató que este soñaba con ser un vlogger para contar sus vivencias en Internet, que hacía preguntas sobre todo y que le gustaba acudir a la iglesia vestido con formalidad. "Él pedía que le pusieran la corbata, nunca quería ir sin ella", afirmó Lola.

Un día 'Tony' le dijo a su familia que sería vegetariano porque no le gustaba que la gente matara a los animales. Una semana después, sin embargo, cambió de idea frente al restaurante de comida rápida 'El Pollo Loco'. Esta fue la explicación del niño: "el pollo era demasiado bueno".

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