Tiroteos

El largo y oscuro túnel de Mainak Sarkar, el atacante de UCLA

Especialistas refieren que actos extremos como el de Mainak Sarkar en UCLA suelen cometerse durante episodios psicóticos y que pueden estar vinculados con relaciones de pareja, traumas, abuso físico o sexual, o por el uso de drogas.
3 Jun 2016 – 1:36 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Un balazo a la cabeza fue aparentemente la única forma en que Mainak Sarkar encontró la luz al final del largo y oscuro túnel que parecía atravesar en su vida, como refiere el nombre de sitio en internet en el que escribía y donde manifestó su malestar con el profesor al que, según la policía, asesinó el pasado 1 de junio.

El relato de la investigación en curso sitúa a Sarkar, de 38 años, fuermente armado en una oficina de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) donde enfrentó al docente William Klug, de 39 años, antes de matarlo a tiros. Se escucharon tres disparos, el último fue el del suicidio. Sarkar consideraba que Klug le había hecho daño. Había sido su mentor durante los estudios de doctorado en Ingeniería Mecánica que cursó en UCLA hasta 2013.

Ese resentimiento que Sarkar tenía con el profesor Klug fue expuesto el pasado 10 de marzo a través de un escrito publicado en su blog “Long Dark Tunnel” (largo y oscuro tunel), el cual fue eliminado de la web un día después de su homicidio-suicidio.

“William Klug, profesor de UCLA, no es el tipo de persona que se tiene en mente cuando se piensa en un profesor”, refiere el escrito. “Él es una persona muy enferma. Pido a cada uno de los nuevos estudiantes que vienen a UCLA que se mantengan alejados de este tipo”.

“Tuvimos diferencias personales”, continúa el escrito de Sarkar. “Él ingeniosamente robó todo mi código y se lo dio a otro estudiante. Realmente me enferma. Tu enemigo es tu enemigo. Sin embargo un amigo puede hacer mucho más daño. Tengan cuidado en quien confían. Manténganse alejados de este tipo enfermo”, concluye.

Algunos de los estudiantes que tomaron clases con el profesor asesinado, describieron a Klug como un maestro dedicado, amable, servicial y comprensivo. Su fallecimiento fue un duro golpe para UCLA donde la noche del jueves se celebró una multitudinaria vigilia en su recuerdo.

El supuesto robo del “código”, aparentemente un asunto de derechos de propiedad intelectual, ha sido negado tanto por personal de UCLA como por el jefe de la Policía de Los Ángeles (LAPD), Charlie Beck.

“Es producto de su propia imaginación”, declaró el jefe policíaco.

Para el doctor Aarón Aviera, especialista en psicología clínica, una persona que realiza ese tipo de actos extremos suele padecer de algún trastorno delirante o un episodio, aunque no se puede realizar un diagnóstico certero sobre Sarkar hasta conocer todas las variables que influyeron en su arranque criminal.

Las conductas psicóticas, explicó Aviera, pueden estar vinculadas con las relaciones sentimentales de pareja, experiencias traumáticas, historial de abuso físico o sexual, o por el uso de drogas.

“Para hacer un perfil psicológico hay que entender los detalles de la vida de la persona, y hasta ahora no sabemos los detalles ni las motivaciones de sus actos”, mencionó quien hizo su doctorado precisamente en UCLA. El ataque en la universidad está aún bajo investigación.

“Tampoco sabemos si consumió drogas, si tenía un desbalance en su cerebro asociado con la genética de la persona, si el robo de ese código era producto de esa desconexión con la realidad que provoca el trastorno delirante o si en realidad sí le robaron”, recalcó.

Lo que sí es muy probable, señaló el psicólogo, es que para planear y realizar una acción extrema como el homicidio-suicidio, debió estar pasando por mucha presión y estaba convencido de que le habían hecho daño, que él era la víctima.

“Pero no sabemos si está asociado con algo que realmente pasó o era un cuento que se creó en la mente o estaba interpretando de manera incorrecta la realidad, algo común en quienes sufrieron un trauma violento y lo que sugeriría que era una persona muy inestable y sufriendo de pérdida de conexión con la realidad”, agregó.

La lista negra, su esposa muerta

En la escena del crimen se encontró una nota de Sarkar que indicaba la dirección donde vivía en el estado de Minnesota y en la que hacía una solicitud: “Revisen a mi gato”.

En esa vivienda la policía localizó otra nota descrita como lista de víctimas o “kill list”, en la que dejó apuntado los nombres de tres personas a las que supuestamente asesinaría: William Klug, Ashley Hasti (con quien se casó en 2011 según reportes de prensa local en Minnesota que citan datos del registro público) y otro profesor de UCLA que no fue identificado.

Ashley Hasti, cuyo fallecimiento fue confirmado por su hermana en Facebook, fue encontrada muerta en su casa de Minnesota un día después de lo sucedido en UCLA, pero la policía cree que ya tenía al menos dos días de haber sido asesinada a balazos.

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