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Planeta

El gobierno de Trump desecha nueva norma para la protección de ballenas, delfines y tortugas de la costa oeste

Los animales afectados son especies consideradas en peligro de extinción, por lo que grupos ambientalistas califican esta decisión como un "llamado a la guerra" contra la vida marina.
13 Jun 2017 – 6:05 PM EDT

El gobierno de Donald Trump descartó una normativa que buscaba limitar el número de ballenas, delfines y tortugas que terminan capturadas en redes de pesca en la costa oeste de Estados Unidos, una zona en la que el tránsito de estas especies es muy alto y favorece tanto la investigación científica como el turismo de avistamiento.

El Consejo de Manejo Pesquero del Pacífico, que incluye representantes de la industria pesquera, así como gobiernos estatales y tribales y reguladores federales, habían propuesto en conjunto esta regla en 2015, considerando que beneficiaría a todas las partes.

Sin embargo, la División de Pesca de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) anunció esta semana que la descartaba porque "no era necesaria más normativa, pues las protecciones existentes ya estaban funcionando".

La NOAA argumentó que los costos de las protecciones superaron con creces los beneficios y que la industria pesquera ya ha implementado medidas que han reducido bastante las muertes de los mamíferos protegidos. "Este límite (exigido por la normativa) habría impuesto un costo en la industria para resolver un problema del que ya nos estamos ocupando", dijo Michael Milstein, portavoz de la NOAA al diario Los Angeles Times.

Qué pedía esa norma

La normativa descartada se habría aplicado a buques pesqueros que utilizan redes de pesca de una milla de largo para capturar el pez espada de California y Oregon. Si bien estas embarcaciones no pescan tortugas ni ballenas ni delfines, pueden terminar afectando a estas especies que se enredan en las redes de pesca.

Según el Centro para la Diversidad Biológica, organización científica sin fines de lucro, la pesquería de redes de enmalle de California, que apunta al pez espada, mata más ballenas y delfines que cualquier otra pesquería de la costa oeste de Estados Unidos y Alaska combinadas, pues captura y descarta más de 100 ballenas, delfines, focas y leones marinos cada año, además de miles de tiburones y otros animales.

La petición entonces, evaluaba que en caso de que el registro de pesca incidental de un año fuera muy alto (que se atraparan decenas de tiburones o se afectaran ballenas), se emitiera como reacción una veda de la pesca de este pez por al menos dos temporadas o años para darle oportunidad a las especies de recuperar un poco sus poblaciones.


Contrario a lo expresado por el gobierno de Trump, los ambientalistas aseguran que no se puede decir que es suficiente cuando se habla de poblaciones de apenas 400 individuos como las ballenas jorobadas. "Si capturan una, es un problema enorme para la población", dijo Catherine Kilduff, abogada del grupo ambientalista del Centro para la Diversidad Biológica.

Kilduff enfatizó que incluso si el número de capturas accidentales está disminuyendo, las redes de enmalle continúan matando y dañando a muchas especies, incluyendo las tortugas laúd y las ballenas jorobadas.

Es por eso que la medida ha encendido las alarmas de las organizaciones ambientalistas, que han llamado a esta acción como "una declaración de guerra por parte de la administración Trump contra la vida marina amenazada".

Todd Steiner, director de la Red Turtle Island Restoration Network, con sede en California expresó: "Esta determinación sólo conducirá a más litigios potenciales y legislación que involucre esta pesquería. No es una buena señal".

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