Estafa y Fraude

El falso agente del turbante que robó $6 millones a inmigrantes y amenazó con decapitarlos

Hardev Panesar es una de las tres personas acusadas de fingir ser agentes federales para defraudar a más de 150 inmigrantes que buscaban su legalización o cancelar procesos de deportación.
15 Jul 2017 – 4:25 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Se llama Hardev Panesar, nació en Kenia y ha sido descrito por las autoridades como un mentiroso crónico que para evitar su arresto afirmó falsamente que era un oficial de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). A otros les inventó que el expresidente Barack Obama le regaló una chamarra. Y a cientos de inmigrantes en distintos estados y en México los engañó diciéndoles que era un agente federal que podía cancelar deportaciones y extender tarjetas de residencia permanente.

Panesar, de 69 años y residente de El Cajón, en el sur de California, mostró una identificación falsa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para estafar a más de 150 inmigrantes en varios lugares de Estados Unidos y México, a quienes les robó hasta 6 millones de dólares, según la fiscalía federal.

Tenía dos cómplices: Gurdev Singh, de 56 años y vecino de Bakersfield; y Rafael Hastie, de 47 años y radicado en Tijuana, México. Los tres fueron arrestados el 7 de junio y ahora enfrentan cargos por fraude migratorio.


Tras su detención, más de 30 víctimas potenciales los han denunciado, pero la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) cree que más personas han sido defraudadas y estableció un portal electrónico para recibir nuevas quejas. La dependencia, sin embargo, teme que algunos decidan callar por las rígidas políticas migratorias creadas por el gobierno de Donald Trump.

“De 2000 a 2017, los individuos nombrados (Panesar, Singh y Hastie) afirmaron ser empleados del gobierno y poder ofrecer beneficios migratorios (por ejemplo, tarjetas de residencia, tarjetas de autorización de empleo y formas de acceso al país) por una cuota significativa, por lo general de 10,000 dólares o más”, indica el formulario del FBI.

Al menos un inmigrante indocumentado le pagó 45,000 dólares por una residencia permanente que jamás recibió. Típicamente, cita la acusación federal, los defraudadores exigían más dinero para “acelerar” o “garantizar” el proceso en una cierta fecha.


Sus víctimas llegaban de varias partes, incluyendo California, Michigan, Illinois, Indiana y México. Según las autoridades, para evitar el escrutinio de las instituciones financieras el dinero que colectaban se depositaba en sumas menores de 10,000 dólares en cuentas bancarias.

Ni Panesar ni sus compinches han trabajado en el DHS, sin embargo "convencieron a las víctimas de que eran agentes, en parte porque mostraban falsas credenciales", indica la acusación. Para ser aún más creíbles, el trío incluso proporcionó a las personas solicitudes migratorias reales y les tomaron huellas dactilares.

Panesar, quien habla cinco idiomas y obtuvo un título de ingeniería en Inglaterra, es considerado un hombre violento. Los fiscales indican que cuando algunas de sus víctimas comenzaron a preguntarse sobre los documentos que les había prometido y le exigieron la devolución de su dinero, este los amenazó con agredirlos físicamente y hasta les advirtió que los decapitaría.

Cuando la Policía arrestó a Panesar y a uno de sus cómplices, Hastie, ambos se identificaron como oficiales de la Agencia Nacional de Seguridad. A sus víctimas, el keniano alardeó sobre una falsa cercanía con el expresidente Obama, quien le regaló una chamarra. Era otra de sus tantas mentiras.


En fotos: el paso a paso de una detención de ICE en el estado con más indocumentados de EEUU

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