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Cárcel

El exsicario que cambió la pistola por el pincel para borrar la muerte de un agente de la DEA

Después de 31 años en la cárcel, la justicia mexicana liberó a uno de los condenados por la muerte en 1985 del agente de la DEA Enrique Camarena.
2 Nov 2016 – 5:00 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Francisco Tejada Jaramillo dice que su peor error fue dejar los pinceles para portar una placa de policía estatal en la ciudad fronteriza de Tijuana, México. Cuenta que ahí conoció las malas prácticas y que se corrompió. Hasta que en 1985, con cinco años en la corporación, un comando irrumpió en su casa y lo llevó a un sitio donde -según él- le torturaron durante una semana.

En medio de las presuntas golpizas escuchaba un nombre: Enrique Camarena. Le estaban inculpando en el asesinato de ese miembro de la Agencia para el Control de Drogas (DEA) que se infiltró en el cartel de Guadalajara, entonces el más fuerte de México y liderado por el capo Rafael Caro Quintero, para desmantelar una gigantesca plantación de marihuana en el rancho ‘El Búfalo’. Por eso le mataron con saña.

Jaramillo reconoció que conocía a los narcos, que sabía del secuestro del agente y que incluso lo vio con vida durante el rapto que acabó con su asesinato, pero siempre sostuvo que él no tomó parte en el crimen.

“Yo no tenía nada que ver, me obligaron a firmar una declaración que no hice. Fue una cosa horrible”, cuenta a Univision Noticias, Tejada Jaramillo, poco después de haber salido libre de una cárcel de la Ciudad de México, tras cumplir una condena reducida de 31 años y cuatro meses (la sentencia era de 40) por el asesinato en 1985 de Camarena, uno de los casos más notorios de la DEA.

Tenía 33 años cuando pisó la cárcel y salió, el pasado 28 de octubre, ya con 64 encima.


Este es el arte que liberó a un condenado por asesinato

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Pero tras las rejas se reencontró con su pasión: el arte, que paulatinamente le fue alejando del mote de asesino del narco. Él jamás lo aceptó. “Ligarme a Caro Quintero, a Don Neto (Ernesto Fonseca, otro fundador del cartel de Guadalajara), me ha pesado mucho. Es una cosa que nunca me pude quitar”, dice.

Su obra tras las rejas

Dentro de la cárcel él pintó sin descanso en un taller artístico. Ahí se ganó otro apodo, el de ‘El Maestro’. Se lo pusieron sus alumnos, otros reos deseosos de liberarse a través de obras pictóricas.

Tejada Jaramillo calcula que estando en prisión habría elaborado más de 2,000 obras, algunas de las cuales se compraron por clientes de Nueva Zelanda, Francia, Colombia y otros países.

“Continuamente estuve saliendo libre con mis cuadros, son como los hijos de uno”, dice en entrevista telefónica ‘El Maestro’, quien con la venta de sus pinturas (que se cotizan entre 1,000 y 5,000 dólares) apoyó a su familia. “Pude pagar las escuelas privadas de mis hijos con mis cuadros”, asegura.

A través de la enseñanza en su taller carcelario él corrigió el camino de otros presos. La lectura y el trabajo, según él, son dos vías que te salvan de los demonios de la cárcel.


“Con los años entendí que lo más interesante no era enseñarles pintura o a trabajar a mis alumnos, sino cambiar su mentalidad, a que tuvieran confianza en sí mismos, que dejaran de ser delincuentes, no pensar cosas negativas, verse como personas valiosas que le pueden aportar mucho al mundo”, reflexiona.

Libre tres décadas después

Gracias a su buena conducta y a su colaboración en un programa de rehabilitación social, Tejada Jaramillo logró que le redujeran la sentencia original, que le habría liberado hasta el año 2025. El pasado viernes, luego de haber estado más 11,400 días en prisión, él fue excarcelado.

Su salida ocurrió tres años después de la polémica exoneración de Caro Quintero en 2013 por el mismo caso. El llamado ‘Narco de narcos’, salió del penal después de que un juez determinó que no debió ser enjuiciado en el fuero federal por el asesinato del agente de la DEA, sino en el fuero común, ya que no se trataba de un diplomático ni de un funcionario consular.

El capo se fugó casi de inmediato sin cumplir los 40 años a los que había sido condenado, tras conocer una orden de captura para extraditarlo a Estados Unidos por el homicidio de Camarena.

Voceros de la DEA no comentaron sobre la liberación de Tejada Jaramillo, quien no tiene más cuentas pendientes con la justicia.

“Es algo impresionante, todavía no me la creo”, dice el artista, que planea abrir un taller de pintura que apoye a los exconvictos y un laboratorio de investigación pictórica, sobre su nueva vida en libertad.

“Siempre hay un lado positivo y eso yo lo he comprobado”, reflexiona ‘El Maestro’, ahora avecindado en la Ciudad de México.

“Estoy afuera y me imagino que vengo de Europa, que tomé un curso de artes plásticas en Francia, no sé dónde, y vengo a demostrar lo que sé”, concluyó.

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