LOS ÁNGELES, California.- El hombre que durante varios años agredió sexualmente a dos familiares menores de edad en la ciudad de Anaheim, en el sur de California, recibió este viernes una condena de 55 años de prisión a cadena perpetua, luego que un juez consideró que él tomó ventaja de la confianza y la vulnerabilidad de sus víctimas.
El agresor sexual de dos menores pasará 55 años en una cárcel de California
Al sentenciarlo, el juez expresó que el inmigrante se aprovechó de la confianza y la vulnerabilidad de las dos menores de edad que agredió sexualmente durante varios años.

El sentenciado, Joel Guerrerojasso, un inmigrante hispano de 36 años, había encontrado un motivo particular para presionar una de las menores que abusó: le pidió que intensificara la actividad sexual con el chantaje de cancelar su fiesta de XV años, según las autoridades.
A finales de diciembre, este hombre fue declarado culpable por un jurado de dos cargos por cometer actos obscenos o lascivos con un menor de 14 años, de un cargo por realizar actos lascivos con un niño de 14 o 15 años y de otro más por copulación oral forzada. Todos son delitos graves.
Gregg Prickett, juez de la Corte del condado de Orange, expresó que Guerrerojasso “se aprovechó de una posición especial de confianza” y agredió a víctimas “particularmente vulnerables”. El magistrado ordenó que también se le registre como un delincuente sexual para el resto de su vida.
No está claro cuál es su relación con las niñas, ni con la madre de ellas. La mayor cumplió 17 años y la menor 12, cuando la Policía lo arrestó en septiembre de 2015, indicó la Fiscalía del condado de Orange.
A la mayor de sus víctimas la abusó desde que ella tenía ocho años de edad. “Empezó desde que iba en el tercer grado escolar y nunca se detuvo”, declaró la subprocuradora Mena Guirguis.
De acuerdo a la acusación, Guerrerojasso le mostraba videos pornográficos para alentarla a participar en actos sexuales cuando ella cursaba el séptimo grado. Todo ocurría cuando la madre de la niña no se encontraba en la casa.
Los fiscales alegan que este sujeto, que también ha sido identificado con los alias de Joel Guerrero, Joel Jasso Guerrero y Joel Guerrero-Jasso, usó distintos métodos para que la menor accediera a sus pedidos.
Uno de estos fue advertirle que anularía su celebración de XV años si ella no intensificaba la actividad sexual. Así la fiesta se convirtió en su principal método de extorsión.
La más joven de sus víctimas había declarado en 2015 a la Policía y a trabajadores sociales que el acusado no la había agredido sexualmente; sin embargo, en una entrevista realizada en agosto pasado ella finalmente se atrevió a revelar las vejaciones que había padecido a lo largo de los años.
Según la defensa de Guerrerojasso, él solo era culpable de “algunos” delitos que pesan en su contra, argumentando que no habla inglés fluidamente y “confesó” sus crímenes durante un interrogatorio con la Policía que se realizó completamente en dicho idioma.






