Pasaporte Copa Centenario Houston

Encontramos en Houston al artista que plasma el fútbol y el rodeo en exóticas pinturas

Joseph Emilio Abraham, un hispano inmigrante cubano, ha logrado combinar en sus pinturas su gusto por el fútbol y el rodeo, dos de las actividades favoritas de los texanos.
1 Jun 2016 – 2:25 PM EDT

Hay miles de maneras de expresar afinidad por muchas cosas.

Algunos usan la fotografía para dejar rostros grabados por siempre; otros buscan ingredientes de la tierra y el mar para crear platos que se deslicen por el paladar de sus comensales dejando una impresión que puede durar por años.

Pero en Houston, Texas, encontramos a un artista que usa óleos y canvas para registrar con vivos colores su apego al fútbol y al rodeo, dos de las actividades más practicadas por los habitantes de ese estado.

Su nombre el Joseph Emilio Abraham, un hispano inmigrante cubano, quien hoy en día es muy conocido por su arte impresionista contemporáneo. Él se diferencia por su técnica en la que mezcla pigmentos sólidos con lineas gruesas e ideas fuertes, pero allegadas a la realidad de los apasionados por los dos mencionados deportes.

Uno de sus trabajos más famosos fue el que realizó mientras se celebraba la Copa Mundo de La Fifa en 2014 y a la que llamó precisamente World Cup Soccer. Esta pintura lo catapultó a la fama internacional.


El lienzo representa la agilidad y pericia que requiere un buen jugador de fútbol para quedarse con la pelota y manejarla a su antojo, aún cuando dos de sus contrincantes llegan feroces a su acecho.

No usa ni pinceles, ni brochas

Otras dos pinturas que llaman la atención son las llamadas Calf roper y Horse roundup donde se aprecia que la cultura texana caló fuertemente en su ser. Allí se ven vaqueros en plena exposición de su pericia como amos y señores de esas adorables bestias llamadas toros y caballos.



En ninguno de estos dos trabajos usó pinceles o brochas para su arte. Sólo usó espátulas y cuchillos que él mismo aprendió a usar a lo largo de los años, pues desde sus comienzos quiso ser su propia y única academia.


Joseph Emilio Abraham se siente orgulloso de haber desarrollado su propia técnica que, de hecho, va en contra de algunas de las reglas que las escuelas de pintura catequizan.


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