Hispanos y diabetes tipo 2: esto debes saber si hay antecedentes en tu familia

Si la diabetes está presente en tu familia, conocer tu riesgo puede ayudarte a actuar antes de que aparezca la enfermedad.

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Houston.- Si la diabetes corre en tu familia, es posible que alguna vez te hayas preguntado qué tanto influye la genética y si puedes hacer algo para reducir tu riesgo.

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Existen tres tipos principales de diabetes. La diabetes tipo 1 se trata de una enfermedad autoinmune donde el sistema inmunológico ataca y destruye las células productoras de insulina en el páncreas. En cambio, la diabetes tipo 2 está estrechamente relacionada con factores como la obesidad, el sedentarismo y la genética. Finalmente nos encontramos con la diabetes gestacional, que afecta a algunas mujeres durante el embarazo y suelen desarrollar diabetes tipo 2 después del parto.

La diabetes tipo 2 es un problema de salud frecuente entre la población hispana en Estados Unidos. Según la American Diabetes Association (ADA), los adultos hispanos tienen una tasa de diagnóstico 66% mayor que los adultos blancos no hispanos.

Pero más allá de las cifras, hay una pregunta que muchas personas se hacen: si mi mamá, mi papá o alguno de mis hermanos tiene diabetes tipo 2, ¿qué significa eso para mí?

Para entender mejor qué papel juega la historia familiar, cómo identificar la prediabetes y qué se puede hacer para reducir el riesgo, hablamos con Rebecca Aguirre, instructora de Pediatría de la División de Diabetes y Endocrinología de Baylor College of Medicine y Texas Children’s.

Cuando los médicos hablan de antecedentes familiares suelen fijarse principalmente en los f amiliares de primer grado, como padres y hermanos, aunque t ambién pueden considerar familiares de segundo grado, entre ellos abuelos, tíos, sobrinos y nietos, explica la especialista.

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El riesgo aumenta conforme hay más familiares afectados, un análisis de adultos en Estados Unidos encontró que quienes tenían antecedentes de diabetes entre padres o hermanos presentaban una incidencia de diabetes considerablemente mayor que quienes no tenían esos antecedentes. En ese estudio, la prevalencia fue de 12.3% entre quienes tenían un padre con diabetes y de 25.4% cuando ambos padres tenían la enfermedad.

La historia familiar es importante porque combina factores genéticos con otros elementos que suelen compartirse dentro de una familia, como hábitos de alimentación y actividad física. Por eso, conocerla puede ayudar a identificar a las personas que podrían beneficiarse de una evaluación más temprana.

¿La diabetes tipo 2 siempre da síntomas?

No y de hecho, una de las dificultades de la diabetes tipo 2 es que puede desarrollarse durante un tiempo sin síntomas evidentes.

Aguirre explica que algunos de los signos asociados con niveles elevados de azúcar en la sangre son mucha sed, necesidad frecuente de orinar, aumento del hambre y pérdida de peso sin proponérselo, algunas personas también pueden experimentar visión borrosa.

Pero estos síntomas suelen aparecer cuando los niveles de glucosa ya están considerablemente elevados, incluso por encima de los valores utilizados para diagnosticar diabetes.

Las revisiones médicas periódicas permiten hacer análisis de laboratorio y encontrar alteraciones de la glucosa antes de que lleguen a niveles tan altos.

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¿Qué es la prediabetes y por qué importa?

La prediabetes ocurre cuando los niveles de glucosa están por encima de lo normal, pero todavía no alcanzan el rango utilizado para diagnosticar diabetes.

El problema es que normalmente no produce síntomas claros, una persona puede sentirse completamente bien y tener prediabetes sin saberlo, por lo que es recomedable hacerse una prueba de detección.

"El estado de prediabetes típicamente no presenta síntomas, pero es un estado de alto riesgo para desarrollar diabetes", explica Aguirre, quien señala que significa que el organismo ya no está logrando mantener los niveles de azúcar completamente normales.

Tener prediabetes tampoco significa que la diabetes tipo 2 sea inevitable, con cambios moderados en el estilo de vida, como perder alrededor de 5% del peso corporal y aumentar la actividad física, pueden ayudar a retrasar o prevenir la enfermedad.

¿Los niños pueden desarrollar diabetes tipo 2?

En los niños, es poco común que un menor que todavía no ha llegado a la pubertad desarrolle diabetes tipo 2, aunque puede ocurrir en situaciones de obesidad extrema o cuando existe un historial familiar muy fuerte.

Las recomendaciones de la American Academy of Pediatrics contemplan pruebas de glucosa para determinados niños con sobrepeso u obesidad y factores adicionales de riesgo. Por ejemplo, la AAP recomienda evaluar cada dos años a niños de 10 años o más, o que ya hayan iniciado la pubertad, cuando tienen un IMC en el percentil 85 o superior y dos factores de riesgo adicionales.

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¿Cuándo hay que comenzar a hacerse pruebas?

En adultos, Aguirre señala que debe realizarse al menos cada tres años a partir de los 35 años, y antes si la persona tiene sobrepeso u obesidad y al menos otro factor de riesgo, como antecedentes familiares.

Si una persona ya tiene prediabetes, la ADA recomienda repetir las pruebas para diabetes tipo 2 cada uno o dos años.

¿Qué puedo hacer si la diabetes corre en mi familia?

No todos los factores de riesgo se pueden controlar y la genética es uno de ellos, pero hay otros sobre los que sí se puede trabajar.

Aguirre explica que el exceso de peso puede ejercer presión sobre las células encargadas de producir insulina, mientras que la actividad física ayuda al organismo a utilizar la insulina de manera más eficiente.

La alimentación también importa, por lo que recomienda un patrón moderado en carbohidratos, bajo en azúcares y rico en verduras y proteínas bajas en grasa, como pescado, pollo sin piel, frijoles y lentejas.

La ADA señala que, entre las personas con prediabetes, perder entre 5% y 7% del peso corporal y realizar actividad física moderada puede reducir de manera importante el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Pero de acuerdo con la especialista hablar del peso requiere especial cuidado. "El peso es un tema muy sensible para muchas personas y muchas se sienten derrotadas al intentar perderlo o mantener un peso saludable", explica y propone mejor medir el progreso de otras maneras además de lo que marca la báscula.

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"Las personas que hacen ejercicio son más saludables que las personas que no lo hacen, incluso si el peso no cambia", señala y recomienda cambios sencillos.

  • Pasar de comer una o ninguna porción de verduras al día a comer tres.
  • Caminar 20 minutos cuando antes solo se podían caminar cinco.
  • Proponerse estar activo todos los días y cumplirlo la mayoría de las veces.
  • Mantener los pequeños cambios en el tiempo puede hacer una diferencia importante.
  • Siempre que sea posible, hacer estos cambios en familia puede ayudar a mantener los nuevos hábitos.

Tener prediabetes o diabetes no significa que no puedas llevar una vida saludable

Recibir un diagnóstico puede generar preocupación, especialmente cuando existen antecedentes familiares y la persona ha visto a otros miembros de su familia enfrentar la enfermedad.

Pero incluso después de un diagnóstico de prediabetes o diabetes es posible llevar una vida saludable; puedes apoyarte con un especialista para determinar qué cambios en el estilo de vida pueden ser adecuados y si es necesario utilizar medicamentos.

Para quienes tienen antecedentes familiares, conocer el riesgo y hacerse las pruebas correspondientes puede ser precisamente el primer paso para actuar antes de que aparezca la diabetes tipo 2.

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Este artículo se realizó en colaboración con TMX.

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