El adiós a Fede: Escárcega despide al niño que no alcanzó a recibir atención médica en Galveston

Diecisiete días después del accidente aéreo en Galveston, Texas, el cuerpo del pequeño Fede, de dos años, llegó a su casa en Escárcega, Campeche, donde familiares y amigos lo despidieron con una misa y una velación marcada por el dolor y la fe: "Era un niño muy queridísimo, un niño con mucha energía, con mucho amor".

Video Repatrían restos de mexicanos muertos en accidente aéreo en Galveston

HOUSTON, Texas- 17 días después del mortal accidente aéreo en Galveston, Texas, el cuerpo del pequeño Federico, de dos años, finalmente llegó a su hogar en Escárcega, Campeche, México.

El niño viajaba a Estados Unidos a bordo del avión Beech King Air 350, matrícula ANX 1209, de la Armada de México, para recibir atención médica especializada, luego de sufrir quemaduras en más del 40% de su cuerpo. Sin embargo, la aeronave se desplomó en la bahía de Galveston.

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El féretro con los restos del menor arribó al Aeropuerto Internacional de Cancún, en Quintana Roo, tras un vuelo procedente de Texas.

En ese último trayecto lo acompañaron su padre, Edward de la Cruz Ramírez Franco, y su madre, Julia Aracely Cruz Vera, una de las dos sobrevivientes del accidente aéreo ocurrido en costas de Texas.

Desde Cancún, el cuerpo de Fede fue trasladado por carretera hasta Escárcega. A su llegada, familiares, vecinos y amigos ya lo esperaban en la que fue su casa, para velarlo y ofrecerle una despedida íntima, marcada por el dolor, pero también por los recuerdos de su corta vida.

Julia Aracely, madre del niño de 2 años que murió durante el accidente.
Julia Aracely, madre del niño de 2 años que murió durante el accidente.
Imagen Televisa N+

"Les gritaron que había turbulencia"

Entre lágrimas, su padre lo evocó como un niño lleno de vida y carisma, que se ganó el cariño de quienes lo conocieron: “Fede era un niño alegre, bailador, travieso como todos los niños. A mucha gente le robó el corazón, mucha, mucha gente, y así lo vamos a recordar un niño alegre, travieso, bailador, sociable con mucha gente".

La madre del pequeño, Julia Aracely, sobreviviente del accidente, continúa su proceso de recuperación. Edward relató lo que ella le contó sobre los últimos instantes previos al impacto de la aeronave.

" Pues ella realmente me dijo que cuando venían bajando les gritaron que había turbulencia y se sintió el impacto nada más. Cuando ella sintió el impacto pues ya no supo más nada, hasta que estaba hundiéndose porque ya no tenía mucho oxígeno y estaba tragando mucha agua", explicó.

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Pese al dolor, el padre de Fede asegura que hoy se siente en paz al tener a su familia reunida y haber podido regresar con su hijo a casa.

"Pues ya ahorita gracias a Dios me siento tranquilo, porque pues ya estoy con mi familia, estoy pues donde queríamos estar, de la recuperación de mi esposa, en la traída del bebé, estoy agradecido con todos los que me apoyaron", expresó.

Federico Efraín Ramírez Cruz, una de las víctimas del accidente en la bahía de Galveston.
Federico Efraín Ramírez Cruz, una de las víctimas del accidente en la bahía de Galveston.
Imagen TelevisaUnivision N+

Una misa para Fede

Tras el velorio, la familia organizó una misa de cuerpo presente y una ceremonia religiosa, ya que Fede sería bautizado el 3 de enero. La celebración que estaba pensada para darle la bienvenida al sacramento se transformó en una despedida, acompañada por rezos, cantos y muestras de solidaridad hacia los padres.

El abuelo del pequeño, Efraín Cruz, habló conmovido sobre el vínculo que tenía con su nieto y la manera en que intenta sobrellevar la pérdida.

"Triste por lo que le pasó a mi nieto, pero es el destino que Dios lo quiso así. Y a veces me pongo un poco triste, a veces un poco calmado, yo y mi esposa. Pero yo lo amé mucho, lo quise mucho", compartió.

Amigos cercanos también lo recordaron como un niño lleno de energía y cariño. Juan Ferrer, amigo de la familia Ramírez Cruz, describió así al pequeño: " Un niño muy queridísimo, un niño con mucha energía, con mucho amor, como toda criatura, como todo niño con sus inquietudes y sus travesuras”.

Al final, las cenizas de Fede permanecerán en su casa, junto a las de su hermanita Rosita, quien falleció hace cuatro años, a los ocho meses de nacida.

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En ese pequeño altar familiar, ahora descansan los dos hermanos, arropados por las flores, las oraciones y el amor de una familia que, pese a la tragedia, se aferra a la fe y al recuerdo de sus dos pequeños.

El reporte de muertos y sobrevivientes tras el accidente

De acuerdo con el reporte oficial, cuatro integrantes de la Marina perdieron la vida en el accidente: el teniente de fragata Víctor Rafael Pérez Hernández, el teniente de corbeta Juan Iván Zaragoza Flores, el marinero Guadalupe Flores Barranco y el teniente de fragata Luis Enrique Castillo Terrones.

Entre los pasajeros civiles, se confirmó la muerte del menor Federico Efraín Ramírez Cruz, quien viajaba como paciente, y del médico Juan Alfonso Adame González.

Los sobrevivientes son Miriam de Jesús Rosas Mancilla, enfermera, y Julia Aracelis Cruz Vera, madre del niño.

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