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Juicios

Policía de Chicago es encontrado culpable de uso de fuerza excesiva en un tiroteo

Un jurado de Chicago determinó que el oficial violó los derechos civiles de varios adolescentes a los que les disparó mientras respondía a un tiroteo cuando estaba en servicio. El agente enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión.
29 Ago 2017 – 3:16 PM EDT

CHICAGO, Illinois. Un jurado federal condenó este lunes a un policía de Chicago de dos cargos de fuerza excesiva tras disparar más de 16 veces contra un vehículo robado en el que viajaban varios adolescentes afroamericanos en el 2013.

El jurado deliberó por más de tres horas y determinó que la reacción del agente Marco Proano violó los derechos civiles de las víctimas. El oficial enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión, 10 años por cada uno de los cargos.

Según reportes de National Public Radio, Proano, de 42 años de edad, sería el primer oficial de policía de Chicago en al menos 15 años en enfrentar cargos criminales federales por un tiroteo mientras estaba de servicio.

El juez Gary Feinerman programó su sentencia para el próximo 20 de noviembre, pero según el Chicago Tribune, los fiscales indicaron que podrían pedir la detención de Proano antes de esa fecha por considerarlo un peligro para la comunidad.

De acuerdo con el informe de la policía sobre el incidente ocurrido en diciembre del 2013 al sur de Chicago, los oficiales informaron que detuvieron un automóvil, que había sido reportado como robado, en el que viajaban seis adolescentes afroamericanos.

En esa declaración, los policías estipularon que el conductor del vehículo intentó salir, pero alguien en el interior del carro saltó al asiento detrás del volante y manejó en reversa. Fue entonces cuando el oficial Proano abrió fuego más de una docena de veces contra el automóvil.

Un video del momento que obtuvo el Chicago Reporter muestra al oficial disparándole al vehículo, que se distancia antes de chocar con un poste.

De acuerdo con la demanda civil, la acción del policía habría violado las políticas de la policía que prohíben a los oficiales disparar a un automóvil en movimiento, a menos de que sea necesario para prevenir la muerte o el daño de un oficial u otra persona.


Uno de los adolescentes recibió un disparo en el hombro y un rozón en la frente y en la mejilla y otro recibió un disparo en la cadera y el talón derecho.

La ciudad de Chicago llegó a un acuerdo de 360,000 dólares con los jóvenes que fueron lesionados según pudo conocer Univision Chicago.

Proano no realizó comentarios tras su sentencia y tampoco Daniel Herbert, su abogado.

No obstante, en su discurso de clausura en la corte, Herbert señaló que el tiroteo sucedió en un vecindario peligroso y que Proano estaba respondiendo a un llamado de ayuda de otro oficial después de que los adolescentes en el coche se negaron a recibir órdenes.

El abogado, quien también representa al oficial Jason Van Dyke, que está a la espera de juicio por cargos de homicidio en primer grado por la muerte de Laquan McDonald, expresó que su cliente evaluó la situación en "una fracción de segundo" y que lo hizo para detener una amenaza que era claramente justificable bajo la ley y que el video, que no tiene audio, no capturó el caos de la escena.

Por su parte, en su refutación, Georgia Alexakis, fiscal adjunta estatal comentó que la decisión no se hizo en una fracción de segundo como alegaba la defensa y contó hasta nueve segundos en voz alta ante el jurado para demostrar cuánto tiempo Proano estuvo disparando.

"El acusado tomó una decisión concertada y consciente de seguir disparando incluso después de que cualquier amenaza se hubiese evaporado. Todas y cada una de esas balas era capaz de matar a alguien", relató la fiscal, según el Tribune, quien describió la actitud de Proano como la de un “vaquero”.

Tras darse a conocer la sentencia, la Orden Fraternal de la Policía, el sindicato que representa a los agentes, expresó su decepción por el veredicto.

"La presión sobre la policía está haciendo que el trabajo sea extremadamente difícil", dijo Kevin Graham, presidente de la asociación en un comunicado en el que indicaba que estaban considerando los pasos a seguir.

"Parece que los elementos criminales en nuestra sociedad no son responsables en nuestro sistema de justicia, mientras que la policía se enfrenta a un escrutinio intenso por cada decisión de una fracción de segundo que toman".

Por su parte, Eddie Johnson, superintendente de la policía de Chicago (CPD) comentó que las acciones de Proano eran intolerables y contrastan con el duro trabajo que hacen los oficiales de policía de Chicago cada día para crear confianza y servir a las comunidades.

Desde que fue acusado en septiembre pasado, Proano fue relevado de sus poderes de policiales y el CPD ha recomendado su despido, pero su caso está pendiente ante la junta policial de la ciudad según el Chicago Sun Times.

El oficial, quien tiene 11 años en las filas de la policía, tiene nueve quejas por búsquedas ilegales y fueza excesiva.

En 2015, Proano fue acusado de la muerte de un adolescente de 19 años llamado Niko Husband. En noviembre de ese año, un jurado del Condado de Cook declaró injustificado este tiroteo, otorgándole a su madre del adolescente 3,5 millones de dólares por daños, pero un juez anuló el veredicto. Esa decisión está siendo apelada.

Recuento del caso Laquan McDonald, el crimen que desató la investigación sobre la policía de Chicago

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