Una disputa por la custodia de un bebé recién nacido escaló hasta convertirse en una batalla legal entre Texas, California y Alaska.
Madre subrogada se negó a abortar y ahora pelea custodia del bebé: el caso que enfrenta a Texas y California
McKenna West era la madre subrogada de una pareja de California, pero el conflicto comenzó alrededor de las 20 semanas de embarazo, cuando una ecografía reveló la anomalía cardiaca que presentaba el bebé que estaba gestando
El menor nació en Dallas después de que su madre gestante, McKenna West, viajara desde Alaska para continuar el embarazo y buscar atención médica especializada para una grave malformación cardiaca: el síndrome de hipoplasia del ventrículo izquierdo, una condición que puede requerir varias cirugías para mantener con vida al recién nacido.
West era la madre subrogada de una pareja de California, que había recurrido a ella para gestar al bebé. Pero el conflicto comenzó alrededor de las 20 semanas de embarazo, cuando una ecografía reveló la anomalía cardiaca.
De acuerdo con los documentos judiciales y las versiones de las partes, los padres biológicos pidieron interrumpir el embarazo. West rechazó hacerlo y sostiene que fue presionada para abortar. La pareja, en cambio, niega haber intentado obligarla ilegalmente a interrumpir el embarazo y asegura que existían disposiciones en el contrato de gestación relacionadas con anomalías médicas.
La mujer decidió continuar con el embarazo. Posteriormente viajó a Texas, donde buscó que el bebé naciera en un hospital especializado en el tratamiento de su padecimiento. "Estoy lista para afrontar lo que venga, si eso significa que él tenga una oportunidad de vivir", dijo West.
El traslado convirtió el caso en un enfrentamiento entre distintas jurisdicciones. California ya había reconocido judicialmente a la pareja como los padres legales del menor, mientras West sostiene que Texas le reconoce derechos por haber dado a luz en ese estado.
La intervención del fiscal general de Texas, Ken Paxton, elevó todavía más la disputa. Su oficina intervino para solicitar protección judicial para el bebé y consiguió una orden que obliga a que reciba el tratamiento médico necesario.
Sin embargo, el juez de Dallas estableció también límites para West: no puede tomar decisiones médicas sobre el menor ni presentarse como su madre legal. La batalla por la custodia y los derechos parentales continúa.
Para el abogado Haim Vásquez, el caso refleja el choque entre las leyes estatales y las protecciones que existen actualmente en Texas: "Las protecciones que existen el día de hoy en el estado de Texas con prohibiciones de aborto y por consiguiente una forma de tratar de protegerse".
West sostiene que los contratos de gestación dejan a las mujeres en una posición vulnerable cuando surgen complicaciones médicas. "Los contratos están diseñados para protegerlos a ellos y no a la gestante", afirmó.
"Las acciones que ella tomó van a básicamente dictar qué pasa con la vida del niño", agregó el abogado Vásquez.
El caso también ha puesto bajo la lupa las diferencias entre las leyes estatales sobre gestación subrogada y derechos parentales. California suele otorgar un peso importante a los padres intencionales en estos acuerdos, mientras que el conflicto actual está poniendo a prueba qué autoridad puede ejercer Texas después de que el bebé nació en ese estado.
Padres biológicos rechazan acusaciones y defienden atención médica del bebé
La pareja de California rechaza la versión de West de que intentó obligarla a abortar ilegalmente.
Sus abogados también sostienen que West incumplió el acuerdo de gestación al decidir continuar con el embarazo y cuestionan que se haya presentado el caso como una negativa de los padres a proporcionar atención médica al bebé.
De acuerdo con declaraciones de su abogado a The Texas Tribune, el niño está recibiendo atención médica y la pareja considera que la disputa ha sido utilizada para convertir una tragedia familiar en un enfrentamiento político.
La situación médica del recién nacido hace que el tiempo sea especialmente importante: el síndrome de hipoplasia del ventrículo izquierdo afecta el desarrollo de una de las principales estructuras del corazón y requiere tratamiento especializado desde los primeros días de vida. El bebé permanece bajo atención médica en Texas.
Mientras tanto, la disputa sobre quién tiene la autoridad legal para decidir sobre su futuro continúa en los tribunales. Una nueva audiencia en Texas está programada para el 25 de agosto, donde podría avanzar la batalla por la custodia y los derechos parentales.








