Asesinatos

Abuela de Chicago fue sentenciada a cadena perpetua por el asesinato de su nieta de ocho años

Los fiscales alegaron que la menor estaba muriendo de insuficiencia renal incluso antes de que fuera estrangulada, debido a que su padre y su abuela le negaban comida y agua. Según la investigación la niña era castigada cada vez que quería beber del inodoro y era sometida a otras torturas.
8 Jun 2017 – 12:30 PM EDT

CHICAGO, Illinois. Helen Ford, de 55 años de edad, fue sentenciada el miércoles a cadena perpetua por el asesinato en primer grado de su nieta de ocho años, Gizzell Ford, cometido en julio de 2013 en Chicago.

De acuerdo con los fiscales, la abuela golpeó y estranguló a la menor, además de someterla a otras torturas.

El padre de Gizzell, Andre Ford, también fue acusado del asesinato, pero murió en la cárcel de un ataque al corazón mientras estaba a la espera del juicio.

Los fiscales alegaron que Gizzell estaba muriendo de insuficiencia renal incluso antes de que fuera estrangulada, debido a que su padre y su abuela le negaban comida y agua. Según la investigación la niña era castigada cada vez que quería beber del inodoro, también era atada a un poste y tampoco la dejaban dormir.

El cuerpo de Gizzell, que pesaba solo 70 libras, el equivalente a 31 kilos, presentaba lesiones realizados con fuerza contundente. Además, de moretones y arañazos por todo su cuerpo, una herida en la cabeza de la niña tenía gusanos.

Como parte de la evidencia en el caso, además de un video de un celular en el que se veía al padre de la niña y su abuela regañando a la menor, las autoridades compartieron fragmentos del diario que Gizzell escribió pocos días antes de morir.

"Odio esta vida porque ahora estoy en un gran problema", escribió la pequeña.

La defensa trató de presentar una imagen muy diferente de Ford y la describió como una abuela sobrecargada de trabajo.

Su defensor público le pidió al juez que encontrase a su cliente culpable de homicidio involuntario y alegó que, mientras ella podría haber abusado y descuidado a la niña, nunca tuvo la intención de matarla.

Cuando la Jueza Evelyn Clay anunció su veredicto, Ford mostró Ford mostró poca emoción.

"Este asesinato fue una tortura, la menor sufrió una lenta y agonizante muerte con lesiones de la cabeza a los pies", dijo la jueza.

"Este es el tipo de asesinato que te hace perder la fe en la raza humana", comentó Ashley Romito, asistente de la fiscal del Estado.

Una demanda civil continúa
Los datos del calvario de la niña fueron conocidos en parte por una demanda que la madre de la menor realizó contra las autoridades del Departamento de Niños y Servicios de Familia de Illinois (DCFS) y la médica que atendía a la pequeña.

Según reportes, investigadores de DCFS visitaron la casa un mes antes de la muerte de Gizzell, pero no reportaron nada sospechoso. Tampoco el médico que atendía a la pequeña reportó señales de abuso.

Ocho meses antes de la muerte de la menor, un juez del condado de Cook había concedido la custodia temporal de Gizzell a su padre, un hombre con antecedentes criminales y una discapacidad que lo mantenía en una silla de ruedas, porque la madre se encontraba sin hogar en ese momento.

La mujer trató de recuperar a la menor.

Su demanda civil contra DCFS y la doctora de la pequeña continúa.


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