Exfuncionario de USCIS enfrenta prisión por red de sobornos migratorios en EEUU

De acuerdo con la Fiscalía del Distrito Norte de Texas, el exfuncionario Lukman Owolabi Ganiyu y su cómplice financiero, Adeniyi Akeem Somoye, aceptaron sobornos de casi 960.000 dólares y fueron arrestados el miércoles 2 de septiembre

Video Florida prohibirá el ingreso de estudiantes indocumentados a universidades públicas desde 2027 | Análisis

Un ex alto funcionario del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos ( USCIS) y su cómplice enfrentan cargos por presuntamente aceptar sobornos a cambio de agilizar solicitudes de inmigración.

De acuerdo con la Fiscalía del Distrito Norte de Texas, el exfuncionario Lukman Owolabi Ganiyu y su cómplice financiero, Adeniyi Akeem Somoye, aceptaron sobornos de casi 960.000 dólares y fueron arrestados el miércoles 2 de septiembre.

PUBLICIDAD

¿Cuánto tiempo operaron?

El exfuncionario Lukman Owolabi Ganiyu y su cómplice financiero, Adeniyi Akeem Somoye, operaron entre diciembre de 2019 y marzo de 2026. Ambos supuestamente omitieron verificaciones de antecedentes penales, entrevistas y protocolos de procesamiento estándar del USCIS a las personas que les pagaron.

De acuerdo con Fox News, los fiscales alegaron que Ganiyu alteró el sistema del USCIS para acelerar los trámites de solicitudes y ayudó a Somoye apresurando su trámite de ciudadanía antes de que le aprobaran las solicitudes de residencia a su esposa e hijo.

Asimismo, se informó que Ganiyu desvió solicitudes de las oficinas de USCIS en Minneapolis, Charlotte y Houston para que evitaran supervisores locales, los cuales pudieran rechazar sus trámites. Por lo que trataba de que se enviaran a él mismo, para que continuara con los sobornos.

Por parte de los investigadores, descubrieron evidencia a través de mensajes de WhatsApp en donde, mediante llamadas y textos, se veían todos los sobornos que llevaron a cabo.

El The New York Post informó que Ganiyu obtuvo 671.438 dólares solo por solicitantes de la ciudadanía y Somoye actuaba como intermediario financiero y procesó transferencias de 1,7 millones de dólares a través de las cuentas de Zelle y Cash App.

Los acusados se enfrentan a una pena de hasta cinco años de prisión federal y a una multa de hasta 250 mil dólares.