En su primera celebración de Pascua como pontífice, el papa León XIV centró su mensaje en la urgencia de abandonar la violencia y privilegiar el diálogo como vía para resolver conflictos globales. Durante la bendición Urbi et Orbi, pronunciada desde la basílica de San Pedro, evitó enumerar crisis específicas, rompiendo parcialmente con una tradición habitual.
Papa León XIV llama a la paz global en su primera misa de Pascua ante conflictos en Medio Oriente
El pontífice exhortó a transformar los corazones y rechazar la lógica de la guerra pidió a quienes poseen armas que las abandonen y a los líderes mundiales que opten por la paz basada en el encuentro y no en la imposición
Llamado a la paz en su primera Pascua
El pontífice, originario de Estados Unidos, destacó el significado de la resurrección de Jesucristo como símbolo de renovación. En su homilía, exhortó a transformar los corazones y rechazar la lógica de la guerra: pidió a quienes poseen armas que las abandonen y a los líderes mundiales que opten por la paz basada en el encuentro y no en la imposición.
Aunque el mundo atraviesa conflictos de gran magnitud, el papa León XIV optó por no mencionarlos directamente. En cambio, evocó palabras de su antecesor, el papa Francisco, quien denunció en su última Pascua la creciente “sed de muerte”. Francisco falleció al día siguiente de aquella aparición, tras una prolongada enfermedad.
Ante unos 50 mil fieles reunidos en la plaza de San Pedro, el nuevo papa introdujo ajustes en las costumbres. Recuperó el saludo multilingüe y retomó prácticas litúrgicas como el lavado de pies a sacerdotes durante el Jueves Santo. También participó activamente en el Vía Crucis, cargando la cruz en todas sus estaciones.
Pascua en medio de tensiones globales
Mientras tanto, las celebraciones en Tierra Santa se desarrollaron bajo estrictas restricciones de seguridad que limitaron la asistencia en lugares emblemáticos. En Gaza, comunidades cristianas vivieron una Pascua con alivio tras recientes treguas, aunque marcada por años de conflicto.
En Irán, fieles armenios intentaron mantener la normalidad pese al contexto bélico, resaltando la importancia de la fe en tiempos de incertidumbre. En este escenario, el mensaje de León XIV resonó como un llamado global a la reconciliación y la esperanza.
JICM









