Más de 100 escuelas de capacitación para obtener licencias de conducir comerciales ( CDL) dejarán de operar de inmediato en Estados Unidos después de que una revisión federal detectara fallas relacionadas con la preparación y certificación de conductores que no cumplían con los requisitos de dominio del idioma inglés.
Cierran 110 escuelas de manejo acusándolas de expedir licencias a choferes que no hablan inglés
El Departamento de Transporte detectó incumplimientos en distintos centros de capacitación y ahora someterá a revisión los procesos utilizados para evaluar a quienes buscan una licencia comercial.
La medida, anunciada el 31 de agosto de 2026 por autoridades federales, forma parte de una ofensiva mucho más amplia contra el fraude en la industria del transporte por carretera. La campaña ocurre además en un momento en que la administración del presidente Donald Trump ha endurecido sus políticas migratorias y ha intensificado las acciones contra inmigrantes que, según las autoridades, trabajan en el sector sin cumplir con los requisitos legales.
El Departamento de Transporte informó este lunes que retirará de emergencia a 110 proveedores del Registro de Proveedores de Capacitación. La decisión se tomó después de comparar los registros de inspecciones en carretera con los expedientes de las escuelas que habían certificado a conductores posteriormente sancionados por incumplir las normas sobre dominio del inglés.
La medida afecta a centros vinculados con más de 5,000 conductores que reprobaron esas evaluaciones. Las escuelas señaladas deberán suspender sus actividades de capacitación, incluidas las clases, el uso de instalaciones y las prácticas de manejo.
"Se trata de escuelas responsables de 5,000 de las infracciones relacionadas con el dominio del inglés, es decir, es obligatorio hablar inglés para operar un vehículo comercial", detalló en una rueda el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, quien recordó que esa normativa lleva "décadas vigente".
¿Qué otros problemas encontró el Departamento de Transporte en las escuelas?
La ofensiva no se limita al cierre de las escuelas. En julio, la Administración Federal de Seguridad de Autotransportistas envió a 175 investigadores a 40 estados y realizó cerca de 400 revisiones de proveedores de capacitación.
Las inspecciones encontraron problemas que iban desde pistas de práctica demasiado pequeñas hasta instructores sin las licencias correspondientes y centros que no conservaban registros de las evaluaciones. En uno de los casos descritos por las autoridades, un proveedor aseguró que las clases se impartían dentro de un autobús escolar ubicado en la parte trasera de un remolque.
Como resultado, más de 160 proveedores recibieron avisos de una posible eliminación del registro federal. Los conductores certificados por esos centros están relacionados, según la información presentada por las autoridades, con 239 muertes vinculadas con vehículos comerciales.
El gobierno también anunció una auditoría nacional de los examinadores externos que aplican las pruebas para obtener una CDL. Las autoridades sostienen que los exámenes deben realizarse en inglés y que las deficiencias detectadas entre examinadores y supervisores estatales han permitido que algunos conductores lleguen a las carreteras sin cumplir las exigencias federales.
Autoridades migratorias realizarán operativos en más de 200 escuelas
La dimensión migratoria es una de las partes más sensibles de esta ofensiva. El Departamento de Seguridad Nacional ( DHS) y sus agencias de investigación anunciaron acciones dirigidas a empresas, escuelas, transportistas y empleadores relacionados con las CDL.
Las investigaciones incluyen posibles casos de empleo no autorizado, fraude de identidad, irregularidades en certificaciones médicas y acusaciones contra empleados de departamentos estatales de vehículos que presuntamente ayudaron a inmigrantes indocumentados a evitar requisitos para obtener licencias comerciales.
También se anunciaron operativos de inspección en más de 200 escuelas de conducción de 23 estados, además de investigaciones sobre compañías relacionadas con posibles abusos laborales, fraude de visas y otras actividades delictivas.
Para los trabajadores hispanos del transporte, el movimiento adquiere especial relevancia porque las nuevas acciones no se enfocan únicamente en las escuelas. También abarcan a conductores, empresas y empleadores, mientras las autoridades migratorias preparan operaciones dirigidas específicamente a inmigrantes indocumentados que poseen CDL.
Mayor vigilancia para quienes trabajan al volante
La administración asegura que el objetivo es sacar de las carreteras a conductores que no estén debidamente capacitados o verificados. En el último año y medio, las autoridades dicen haber retirado a más de 28,000 conductores por infracciones relacionadas con el inglés, cancelado más de 30,000 licencias emitidas ilegalmente a conductores extranjeros y eliminado más de 8,000 escuelas no calificadas del registro federal.
El Departamento de Justicia (DOJ), por su parte, creó el Grupo de Trabajo Conjunto Crossroads of America, con participación de autoridades federales, estatales y locales en Illinois, Indiana, Michigan y Ohio.
La operación marca una nueva etapa en la supervisión del transporte comercial; las revisiones de seguridad vial, las investigaciones contra escuelas y empresas y las acciones migratorias comienzan a avanzar de manera coordinada sobre una misma industria.
Para miles de conductores y trabajadores, las reglas para entrar y permanecer en el negocio del transporte comercial están siendo vigiladas con mayor intensidad, y las consecuencias pueden alcanzar tanto a quienes otorgan las licencias como a quienes las utilizan para trabajar.






