La comunicación por radio no hablaba de rutas ni de maniobras. Era una despedida. Desde la torre de control y desde otras aeronaves, las voces se dirigían al vuelo NK1833 de Spirit Airlines mientras descendía hacia Dallas-Fort Worth, en lo que sería el último aterrizaje comercial de la compañía antes de cesar operaciones en todo el país.
“Espero que salgan bien de esta”: controladores se despiden por radio del último vuelo comercial de Spirit
Fue una despedida en vivo. El último vuelo de Spirit aterrizó en Dallas mientras controladores y pilotos intercambiaban mensajes que hoy quedan como el cierre de una aerolínea tras 34 años. “Nuestros pensamientos están con ustedes”.
“Solo quiero decir que nuestros pensamientos están con ustedes y sus colegas en los próximos días”, se escucha en una de las transmisiones. Desde la cabina, la respuesta fue breve: “Realmente lo apreciamos. Gracias”. Otro operador intervino: “siempre es un placer hablar con ustedes por la radio. Espero que salgan bien de esta”.
Minutos después, desde otra frecuencia, llegó otro mensaje: “ De parte de nosotros en American, buena suerte a todos ustedes. Lamentamos escuchar lo que pasó”.
El avión tocó tierra a la 1:08 de la madrugada del sábado 2 de mayo en el Aeropuerto Internacional Dallas-Fort Worth. Era el final operativo comercial de Spirit Airlines. A las 3:00 a. m., según confirmó la compañía, el sistema dejaría de funcionar por completo.
Antes de apagar motores, el piloto hizo una última pregunta a la torre: “ ¿Hay algún otro vuelo de Spirit llegando después de nosotros?”. La respuesta fue directa: “No veo nada. Puede que sean los últimos”. La confirmación llegó segundos después desde la cabina: “probablemente el último vuelo comercial. Esto es todo por esta noche”.
Ese intercambio quedó registrado en grabaciones de control de tráfico aéreo difundidas por LiveATC.com y otros sistemas de monitoreo. También hubo despedidas en otros aeropuertos. En Chicago O’Hare, controladores enviaron mensajes similares a tripulaciones de Spirit durante las horas finales de operación. “Es difícil creer que esto sea el final”, dijo uno de los pilotos. Desde la torre respondieron: “ ha sido un placer hablar con ustedes por radio”.
Cierre tras 34 años
El cierre de Spirit Airlines se concretó esta misma madrugada, luego de que la empresa no lograra asegurar un rescate federal de 500 millones de dólares. En un comunicado, la compañía explicó que el aumento en los costos, en particular el combustible, la dejó “sin otra opción” que cesar operaciones.
La aerolínea, con sede en Fort Lauderdale, Florida, operó durante 34 años bajo un modelo de tarifas de bajo costo. Llegó a movilizar millones de pasajeros y a operar cientos de vuelos diarios. Según datos de la firma Cirium, transportó cerca de 1,7 millones de pasajeros en febrero de 2026, aunque ya mostraba una reducción frente al año anterior.
El colapso deja un impacto laboral amplio. Spirit empleaba a unas 17.000 personas en todo el país. La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (ALPA) calificó el cierre como “un golpe devastador para más de 2.000 pilotos y miles de otros empleados”. En su pronunciamiento, el sindicato señaló que los pilotos “cumplieron con su parte” al aceptar concesiones económicas durante el proceso de reestructuración y que “merecían un resultado mejor”.
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, confirmó que otras aerolíneas han comenzado a ofrecer apoyo tanto a pasajeros como a empleados. En una conferencia, indicó que compañías como United, Delta, JetBlue y Southwest están ofreciendo tarifas limitadas, cercanas a los 200 dólares por trayecto, para viajeros con reservas confirmadas en Spirit.
Duffy también fue enfático en una recomendación: “si tiene un vuelo programado con Spirit Airlines, no se presente en el aeropuerto. No habrá nadie aquí para ayudarle”.
¿Qué puede hacer si salió afectado?
La compañía informó que todos los vuelos fueron cancelados y que el servicio al cliente dejó de estar disponible. En paralelo, señaló que los reembolsos se procesarán automáticamente para quienes compraron directamente con tarjeta de crédito o débito. Los pasajeros que adquirieron boletos a través de agencias deberán gestionar la devolución con esos intermediarios.
Para quienes utilizaron puntos, vales o créditos de la aerolínea, el panorama es distinto. Esos casos dependerán del proceso de quiebra, lo que implica tiempos más largos y resultados inciertos.
El Departamento de Transporte y organizaciones de defensa del consumidor han recomendado a los afectados actuar de inmediato. Entre las opciones disponibles está solicitar una reversión del cargo con el banco o emisor de la tarjeta, bajo el argumento de servicio no prestado. También se sugiere revisar pólizas de seguro de viaje que puedan cubrir la insolvencia de la aerolínea.
Las alternativas para continuar el viaje dependen de la disponibilidad. Varias aerolíneas han habilitado “tarifas de rescate” por tiempo limitado. Southwest ofrece opciones presenciales en aeropuertos durante un periodo de 72 horas; United permite reservas en línea hasta por dos semanas; Delta mantiene tarifas especiales por cinco días. American, Frontier y Allegiant también anunciaron programas similares en rutas donde operaba Spirit.
Incluso empresas de transporte terrestre, como Hertz, han ofrecido alternativas con descuentos para quienes opten por desplazarse por carretera.
Mientras tanto, el último vuelo, el NK1833, quedó para la historia como el cierre de una operación que se extendió por más de tres décadas. Despegó desde Detroit y aterrizó en Dallas-Fort Worth poco después de la medianoche. Fue el punto final de la red activa de la aerolínea.




