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Desde la prohibición al Super Bowl: los años de lucha del aguacate mexicano

El aguacate michoacano es el segundo producto de mayor valor en las exportaciones agroalimentarias de México, después de la cerveza, y tardó 85 años en llegar a EEUU.
3 Feb 2017 – 2:41 PM EST

CIUDAD DE MÉXICO, México.- Desde hace unos años el Super Bowl tiene un significado diferente. Para muchos sigue siendo la máxima fiesta del deporte estadounidense. Pero para otros, se convirtió hace un par de años en el día del aguacate mexicano, una de las botanas más consumidas durante las aproximadamente cuatro horas que dura el evento.

En 2017, por tercer año consecutivo, los productores de aguacate de Michoacán, México, tendrán su comercial durante el medio tiempo del evento donde cada segundo cuesta al menos 166,000 dólares. Y es que éste ya es un mercado cautivo que los aztecas no quieren perder: sólo para ese día venden 95,000 toneladas del producto, casi el 9% de las 1.1 millones de toneladas exportadas a todo el mundo en 2015.

Las ventas sólo por el día del evento deportivo representarán para los productores un ingreso de 200 millones de dólares, según confirmó la Secretaría de Agricultura en México.


Los productores de aguacate de Michoacán, el principal productor del país, cuentan con una bolsa de dinero para publicidad, la cual sale de la recaudación de un centavo de dólar por cada kilogramo exportado a Estado Unidos.

Estos recursos se destinan a campañas publicitarias en EEUU y de esta bolsa se obtienen los recursos para los comerciales que se transmiten en el gran evento del futbol americano, según la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM).

“El aguacate michoacano es el segundo producto de mayor valor en las exportaciones agroalimentarias de México, solo después de la cerveza. A los Estados Unidos el año pasado se exportaron 800,000 toneladas porque es un alimento que ya está en las mesas americanas a todos los niveles, ya es algo que está en la cultura, no es una cosa nada más de los migrantes o una comida exactica, ya es parte de la dieta del estadounidense”, aseguró Eduardo Orihuela, productor de aguacate de Michoacán y presidente de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales en la entidad.

Actualmente en Michoacán se cultivan 140,000 hectáreas de aguacate, lo que equivale a la extensión de la Ciudad de México.

La triste historia detrás del guacamole

Pero los productores mexicanos de aguacate no siempre estuvieron contentos. Durante 85 años estuvo prohibida la exportación de su producto a Estados Unidos, principalmente a California, ante la sospecha de que podría albergar a la mosca de la fruta: una plaga que produce hongos que pudren el fruto.

En 1912, Estados Unidos impuso un cerco fitosanitario a las exportaciones de aguacate que se levantó hasta febrero de 2007 para los territorios de California, Florida y Hawai.

“Nos pusimos listos y contratamos cabilderos para que nos conectarán con universidades de Estados Unidos como la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA) para que fueran los mismos ‘gringos’ quienes hicieran las pruebas para demostrar que el aguacate no puede hospedar a la mosca de la fruta. Uno por uno fuimos anulando los argumentos de la FDA (Food and Drugs Administration) hasta que logramos derribar décadas de prohibición”, expresó Orihuela.

En 2015, Costa Rica también prohibió la importación de aguacate mexicano argumentando que podría ser portador de una plaga.


Pero la batalla con EEUU no es la única que ha debido de librar el aguacate. Algunas guerras las ha tenido que ganar en su territorio.

Desde 2006 el estado de Michoacán entró en una etapa de descomposición generada por el surgimiento de La Familia Michoacana, un extinto cártel de la droga, que posteriormente dio paso al nacimiento de Los Caballeros Templarios, que desde el año 2011 empezó a extorsionar a productores de la entidad y vieron en las huertas de limón y aguacate una mina de oro.

Pero también, en el caso de los aguacateros, denunciaron actos irregulares de la Policía Federal, quienes en medio de la llamada guerra contra las drogas, les pedían una “comisión” a cambio de dejar pasar sus cargamentos.

“Hemos sido víctimas de extorsiones, robo, humillaciones y en algunos casos de lesiones. ¿Éste es el costo de la guerra del gobierno federal, que está afectando a todo un sistema de producción?... Los operativos de seguridad, en lugar de garantizar logros contundentes en contra del crimen organizado, nos han convertido en víctimas colaterales de un Estado mexicano fallido”, demandaron en la llamada “Declaración de Ario de Rosales”.


En abril de 2016, la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) de México multó a la APEAM con 38.6 millones de pesos por dañar el proceso de competencia e imposibilitar a productores de otras entidades la exportación a Estados Unidos.

“La del aguacate es una historia de éxito del campo mexicano y es un ejemplo de lo que pasa cuando nos proponemos las cosas. Los productores rebasaron las barreras comerciales, al crimen organizado, pudieron superar cualquier cosa que les pusieron enfrente y ahora es la estrella del Super Bowl y eso en tiempos de (Donald) Trump es darle cachetada con guante blanco”, dijo Víctor Suárez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras del Campo (ANEC).

Y es que este domingo, ocho dé cada 10 aguacates que se consuman durante la transmisión del Superbowl serán mexicanos.

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