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Zapatos

Julia Roberts: ¿empezaste la revolución en contra de la irracionalidad de los tacones?

Más allá de desafiar el estricto código del Festival de Cannes que dice que todas deben llevar tacones, el acto de la actriz de caminar descalza delata que, aunque pocas lo admitan, todas sufrimos la incomodidad (vulnerabilidad) de los tacones.
13 May 2016 – 2:56 PM EDT

Julia Roberts hizo un gesto sencillo. Se quitó los altísimos zapatos de plataforma que llevaba a la gala de Cannes y subió la roja y entapetada escalera descalza. Aunque su actitud era juguetona y generó una cierta camaradería entre todos los actores que la circundaban, su acto parece tener más relevancia de la que se sospecha.


Usar tacones altos es algo que parece connatural a las mujeres una vez que el arribo de estos accesorios al armario femenino se puede trasladar a los tiempos de la mismísima Maria Antonietteen el Siglo XVIII. Ahora bien, usar zapatos de alturas extremas, esos que se han bautizado como “tacones irracionales”, (popularizados por Christian Louboutin) lleva casi dos décadas siendo un mandato que pocas mujeres han refutado y ante el que no se ha oído un clamor fuerte de protesta.

Pero el acto de Julia Roberts de preferir caminar descalza ante los lentes del mundo entero, en lugar de lucir sus despampanantes e imposibles tacones negros y, el hecho de que Kristin Stewart haya asistido a otra de las galas usando unos simples tenis, está hablando de que hay cierto hartazgo colectivo en torno a la incomodidad (¿valdría la pena decir vulnerabilidad?) que implican los tacones.


Es verdad que los dos actos de rebeldía estilística que han revolcado Cannes este año tienen también, en el fondo, una protesta callada y simbólica por las demandas que hizo en 2015 el propio festival de que las mujeres “obligatoriamente” debían llevar tacones. Un mandato que se llevó al pie de la letra al punto que muchas invitadas no fueron aceptadas y tuvieron que devolverse a su casa literalmente con los crespos hechos.

Acaso ver el traje de Armani Prive de Julia Roberts acompañado de la desnudez de sus pies la hizo menos elegante? Acaso ¿menos femenina? solo la hizo unas pulgadas más baja una razón que no podrían usar los del festival para denegarle la entrada.


Pero más allá de desafiar los protocoles del festival, lo que emerge de la desprevenida decisión de la actriz es un reconocimiento tácito de la dificultad consustancial que tienen los zapatos altos, una dificultad que todas hemos padecido y que parecía que no aquejaba a las estrellas. Ahora parece que la verdad es que todas hemos aguntado calladas.

Muchas de las revoluciones femeninas se han visto reflejadas en las formas de la ropa y la moda. En los años 20, por ejemplo, cuando las mujeres se quedaron solas mientras todos los hombres estaban peleando en la Primera Guerra Mundial, ellas decidieron dejar atrás el opresor corsé para poder sencillamente salir a trabajar. Por su parte, en la década de los 60, durante la segunda ola feminista, se hizo una masiva quema brasieres en señal de protesta contra todo lo que oprimía los derechos de igualdad de las mujeres.

Sin embargo, los tacones históricamente han pasado más bien indemnes ante estas luchas. Se han mantenido siempre como un elemento que no se cuestiona del clóset femenino. ¿Por qué? Pues quizás de la mano de las estrellas de Hollywood la era de los tacones empiece a ver su declive.

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