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Quemar unos tenis New Balance se ha convertido en la nueva manera de protestar contra Donald Trump

La declaración de un vocero de la marca de tenis sacada de su contexto hizo que los consumidores leyeran un apoyo al presidente electo. En minutos las redes ardían con imágenes de tenis quemados y tirados en botes de basura. Aunque la marca buscó aclarar el episodio, ya era muy tarde.
11 Nov 2016 – 1:23 PM EST

Si las redes sociales fueran un país, uno real que pudiera elegir a sus mandatarios, el presidente de ese país no sería hoy propiamente Donald Trump. Más allá de lo que dijeron los colegios electorales la noche del 8 de noviembre, las redes sociales parecían estar inundadas de un fervor por Hillary Clinton, uno que los dejó muy sorprendidos ahora que la realidad les ha dicho que las cosas no son como suceden en Facebook.

Sin embargo, después de las elecciones, las redes parecen estar lejos de mostrarse complacientes con el nuevo Presidente electo y, por el contrario, están más prestas que nunca a sabotear y ponerse en contra del que apoye sus causas. Al menos eso parece dejar claro el gesto masivo de incendiar, arrojar al sanitario, tirar por la ventana, y poner en botes de basura los tenis New Balance.



La historia de este repudio digital a la marca de tenis de la famosa “N”, tiene su origen en una declaración que hizo Matt LeBretton, el vicepresidente de asuntos públicos de la marca a la periodista de The Wall Street Journal, Sarah Germano, en la que afirmaba que “la administración Obama había sido un oído sordo para ellos y que francamente sentían que con el presidente electo Donald Trump las cosas se iban a mover en la dirección correcta”.


Aunque LeBretton luego le aclararía a Buzzfed que su declaración no significaba un apoyo a Donald Trump, sino más bien una crítica al acuerdo TPP ( Trans- Pacific Partnership), que ha apoyado Barack Obama, aunque aún no está ratificado y que baja las tarifas para alentar a un mayor intercambio con Estados Unidos y algunos países en Asia, ya era demasiado tarde. Habría valido la pena incluso insistir que incluso el mismo Bernie Sanders clamó por que este acuerdo no progresara.


New Balance es una de las pocas compañías de tenis deportivos que aún produce su mercancía en Estados Unidos y, por eso, el acuerdo lo pone en notoria desventaja frente a competidores como Nike, pero a los seguidores de la marca en internet ese mensaje ya no les quedó tan claro. Fue suficiente ver que New Balance coqueteaba con una de las políticas de Trump para que muchos consumidores empezaran a hacer su protesta.

Así, sumándose a las distintas manifestaciones que han brotado a lo largo de todo el país tras la elección del republicano, algunos decidieron enfurecerse con sus zapatos. “No compraré New Balance de nuevo” decían a la vez que alentaban a la gente a compartir el mensaje.


El acto recuerda el boicot reciente que se le hizo a la marca de Ivanka Trump con el hashtag #grabyourwallet (que hace referencia a las palabras que usó Donald Trump en su desafortunada conversación con Billy Bush) que no solo hizo que muchos dejaran de consumir sus productos sino que condenaron tiendas que vendieran su mercancía. O la iniciativa de las creadoras de la marca Lady Gray que usaron el dinero de la compra de unos aretes suyos por parte de Ivanka Trump para donarlo a la campaña de Hillary Clinton.

Al parecer hoy más que nunca los consumidores parecen politizados, dispuestos a hacer que sus actos de consumo tengan un sentido social, partidista, político. Quizás por eso las marcas más bien tengan por estos días que mantenerse lejos de dejar conocer sus opiniones sobre el nuevo habitante de la Casa Blanca.

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