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Muk-bang, el furor coreano por ver comer

Lo más cercano a un verdadero food porn ocurre en Corea del Sur (aunque lo puedes ver desde cualquier parte del mundo porque está en YouTube).
18 May 2016 – 2:10 PM EDT


Una mesa repleta de comida coreana, una computadora, una webcam y mucha hambre son algunos de los ingredientes del muk-bang, que se practica desde hace al menos cinco años en Corea del Sur. El nombre en coreano viene de las palabras "comer" y "emitir", y consiste en la transmisión online de una comilona protagonizada por un BJ (se le llama broadcast jockey a las estrellas de estas emisiones), que interactúa con sus seguidores a lo largo de la sesión: ellos se comunican a través de salones de chat, mientras que el o la BJ, entre sorbos y resoplidos, contesta preguntas sobre el sabor de la comida y cumple caprichos como sorber más, probar esto, combinar aquello y hasta eructar. Porque sí, los sonidos in your face son un elemento natural del muk-bang. De hecho, entre más ruidoso sea el BJ, mejor.

La tendencia que arrancó en 2011, empezó a convertirse en negocio para los BJ's en 2013, por distintos flancos: por una parte, los usuarios que se conectan al streaming de AfreecaTV, que es la plataforma usada para las transmisiones en vivo, pueden hacer donaciones a manera de pago por verlos comer, pero además existe la posibilidad de patrocinios por parte de marcas, cuyo interés aumenta a medida que se dan a conocer números como los siguientes: hasta 2015 se estimaba que había aproximadamente 3000 muk-bang BJs en Corea del Sur, y datos proporcionados por AfreecaTV informan que a la hora de la cena puede haber hasta 45 mil coreanos conectados a su plataforma, viendo muk-bang simultáneamente. Y, la verdad sea dicha, si uno observa con atención videos como los de BJ Diva, es casi entendible:

Un BJ con cierto éxito puede llegar a ganar hasta 10 mil dólares mensuales gracias a sus fans, sin contar patrocinios. El pago se realiza a través de “balones virtuales” que los fans dan al BJ y que pueden convertirse en cash. Según un reportaje de National Public Radio (NPR), la BJ Aebong-ee (que se encuentra entre las 100 BJ's más populares) puede llegar a recaudar 200 dólares en la primera media hora de un streaming que dura en total tres horas.


Banzz, por ejemplo, tiene poco más de 800 mil suscriptores, lo que le ha permitido salir a las calles. En uno de sus videos acude a una heladería a probar todos los sabores disponibles. ¿El número de views? Casi 500 mil. Poco, comparado con un video de marzo en el que come “buldakbokeummyeon” y dumplings fritos, y que ha conseguido poco más de 1,300,000 views.

¿Por qué una persona sola disfruta de ver comer a otra persona sola?

Algunas respuestas (como la que se ve en este documental de Munchies Vice, del presidente del club de fans de BJ Hanna), apuntan a un fenómeno generacional de súper tecnologización y soledad: “Cuando me siento solo [y veo el video] siento que estoy comiendo con alguien más. Ver a BJ Hanna comer en el modo tan tierno como lo hace me hace querer comer con ella”.


Por su parte, Aebong-ee tiene otra teoría: considerando que la mayoría de sus seguidores son mujeres que están a dieta, ella cree que estas chicas satisfacen sus ansias y sus ganas de comer , al verla consumir desenfrenadamente estas enormes cantidades de alimentos.

Mukbangmanía

Aunque el muk-bang se relaciona intrínsecamente con la cultura coreana, ya hay réplicas en Estados Unidos o incluso Australia. Basta buscar “mukbang” en YouTube para toparse con tropicalizaciones como “Pizza Hut | Mukbang”. (Aviso: el resultado se aleja de la ternura coreana, y el número de views no da para vislumbrar un fenómeno que se extienda mundialmente con suficiente éxito.)


Desde occidente, el fenómeno aún se ve con sorpresa y curiosidad por entender la fascinación de los coreanos por ver comer. Así nos reencontramos con reinterpretaciones, imitaciones, homenajes y referencias al muk-bang que más allá de la pura imitación exploran visualmente los elementos del ritual de la comida y lo fascinante que puede ser el acto en sí.

Como muestra, este video de los cineastas Tn’T (Tarik Malak y Timothy Douglas), en colaboración con Vogue Corea. Es un homenaje al muk-bang, con la modelo Jessica Stam. ¿El resultado? Un ejercicio de “pop porn chic food”, musicalizado por Raphael Parpex, lleno de glamour y buen gusto que muestra de forma muy atractiva lo que suele verse en este tipo de streamings: arroz, palillos chinos, dumplings, noodles, lechuga, comida típica coreana y muchos emoticons.


O este video de N-A-R-C (New Age Real Change), el nuevo proyecto de la cantante y compositora Pepi Ginsberg, con clara inspiración en el fenómeno coreano:


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