Aves en Australia dejan las semillas y se alimentan de carne

Una parvada de loriquitos arcoíris está adoptado una nueva dieta: dejan las semillas, comienzan a nutrirse de carne y a atacar a otras especies de aves.
1 Abr | 7:04 AM EDT

En la costa este de Australia es común encontrar loriquitos arcoíris, una especie de loros que algunos consideran una peste pues se han propagado por todo Oceanía.

Sus populares y vivarachos colores han llamado la atención de la población que les entrega sus sobras: agua y comida hay en jardines están construidos específicamente para que estas aves se posen ahí.

De acuerdo con un hombre que habló con la cadena de televisión ABC, éste dejaba semillas a las aves y también carne para otras criaturas (urracas, currawongs, cucaburras) que viven en el área.

Sin embargo, desde hace unos siete años, el individuo notó que los loriquitos estaban comiéndose la carga que él les dejaba. Por si esto fuera poco, atacaban al resto de las aves para alejarlas con el objetivo de quedarse con toda la carne.

Tal comportamiento llegó a oídos de un profesor de la Universidad de Griffith, Darryl Jones. “Todos los animales necesitan proteína y no es usual que les guste obtenerlo de una fuente concentrada”, explicó. “Incluso entre aves que se alimentan de granos tales como éstas, todas fueron alimentadas con insectos cuando eran bebés. Lo que es inusual es que están comiendo mucha proteína”.

En su historia evolutiva, los pájaros jamás habían mostrado señales de incluir en su dieta animales. Irónicamente, la carne que ahora comen es más sana que los dulces que generalmente les dejan. Esta fuente de alimento es rara porque suelen nutrirse del néctar con su extraña lengua.

Si esto ocurre a gran escala, estoy seguro de que sería catastrófico”. Ninguna de las aves ha sido etiquetada, así que Jones dice no saber si el mismo individuo ha estado comiendo carne durante un gran tiempo, y si el comportamiento está siendo enseñado a sus hijos.

El doctor opina que los pájaros están obteniendo sólo un porcentaje pequeño de su dieta con los alimentos que los australianos dejan en sus patios. “Si esto ocurre a gran escala, estoy seguro de que sería catastrófico”, añadió.