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Moda

Reporte #2 primaveral: explosiones botánicas

¿Cómo llevar flores de forma más osada esta estación? Las grandes casas nos dan ideas.
3 Mar 2016 – 12:29 PM EST

Si bien se habían asomado en algunas colecciones de temporadas anteriores, esta primavera, los pétalos, brotes, tallos y hojas lo invaden todo, pasando de las pasarelas a las calles y a los clósets, como un jardín silvestre.

Antes de que salgas corriendo a casa de tu mamá para rescatar el vestido de tus quince, toma nota: se trata de algo más cercano al camisón para dormir que usabas a los siete. El de puños fruncidos y holán en el dobladillo; ese con el que sentías flotar pero que te hacía tropezar al subir las escaleras, de tan largo y tan terso.

Desde estampados impresionistas y flores que flotan, hasta bordados con inspiración millefleur, las propuestas de primavera 2016 tienen un aire decididamente eduardiano con un toque de diablura, reflejado no sólo en los estampados, sino en las largas y ondulantes siluetas, las telas etéreas, los cuellos altos, las mangas anchas y vaporosas, los moños, listones y tiras de encaje y ganchillo.

Cada marca con su propio vocabulario se acercó a esta tendencia. Estas son algunas ideas de cómo llevarlas.

Erdem

Los sublimes tea gowns de Erdem nos remontan a la Gibson girl de principios del siglo XX (en piyama, después de pasar una mala noche en la tienda de campaña del safari). La casa de diseño Erdem juega libremente con los elementos clásicos del vestido victoriano, descentrando costuras, dislocando las mangas para mostrar los hombros y centuplicando los holanes como si de retoños se tratara.

Alexander McQueen

El florilegio fin de siècle de Alexander McQueen consiste de trazos acuosos sobre siluetas líquidas, los estampados por momentos escasos y siempre sutiles. El colmo de la feminidad, sus vestidos cuentan con un marcado guiño hacia lo boudoir. Toma la levita masculina y la endulza, reinterpretándola en distressed denim con aplicaciones de lentejuela que remiten a la tapicería europea antigua.

Gucci

El de Gucci es un juego posmoderno de opuestos: finos bordados sobre pantalones deportivos, moños extra grandes de chiffon rosa bajo cuero negro con hardware de metal, cuellos altos y rígidos en vestidos transparentes. La paleta, más bien severa—negro, rojo, verde esmeralda—, se contrapone a los azucarados acentos de tonos pastel. Sus flores no son suaves y sumisas, sino fértiles y poderosas; su jardín, más Rousseau que Manet.

Dolce & Gabbana

Si bien los motivos florales no son nada nuevo para Dolce & Gabbana, la firma se da el lujo de romper sus propias reglas, como si de una celebración se tratara. Mezclando estilos y especies de flores, la casa de diseño las coloca sobre diáfanos vestidos resueltamente boudoir, poniendo así de relieve los bordados y aplicaciones con lentejuela, como si la prenda misma fuera sólo un pretexto para exhibir las flores.

Michael Kors

Michael Kors, el rey de la mesura y la elegancia, emplea la flor como un acento monocromático sobre siluetas cuyas aproximaciones a la chica Gisbon son apenas perceptibles. Su delicada llovizna de amapolas parece flotar sobre prendas angulares y minimalistas.

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