Moda

El incómodo vestido blanco que tiene furiosas a las jugadoras de Wimbledon

Serena Williams rehusó ponerse el nuevo atuendo que diseñó Nike, que enseña más piel de la que las jugadoras quieren.
29 Jun 2016 – 1:07 PM EDT

La moda del tenis ha tenido una gran importancia en la historia de la liberación femenina. En parte, claro, porque de la mano de este deporte las mujeres empezaron a ganar libertad de movimiento y se hizo legítimo que, por ejemplo, en las primeras décadas del siglo XX, públicamente se enseñara algo más de piel y los atuendos empezaran a pesar menos.


Pero por estos días, en los que el tenis palpita en el emblemático torneo de Wimbledon, esa función liberadora de la ropa blanca del tenis parece estar refundida. El nuevo vestido que Nike diseñó para sus 22 jugadoras patrocinadas vuela con el viento, se sube por encima del ombligo e incomoda a las jugadoras al hacer sus saques.



El polémico camisón -como lo han bautizado en redes, por su forma que imita una batola de dormir que luce más como una prenda de calle que una deportiva-, parece poner en riesgo el desempeño de las jugadoras en pro de un ideal de belleza y feminidad. “Cuando estaba sirviendo el vestido se subía y sentía que el vestido estaba por todos lados”, le dijo la jugadora Rebecca Peterson al periódico New York Times.



Así, el Nike Premier Slam está lejos de ser “la evolución de la camiseta y top con los que se ha jugado anteriores Grand Slams”, como lo anunció Nike con bombos y platillos y parece estar convirtiéndose en un problema. No solo en términos del estricto código de vestimenta del torneo inglés, sino porque hace que las jugadoras expongan más piel de la que ellas realmente desean y que, en tanto, tengan que vigilar su cuerpo y no concentrarse en su juego.


Serena Williams rehusó usar el problemático diseño que parece devolvernos unas cuantas décadas atrás, a los años 60, cuando las tecnologías deportivas hacían que las jugadoras tuvieran que estar más pendiente de su atuendo que de la pelota.

Ante el pánico colectivo que se desató entre las jugadoras, Nike envió un mail: “Necesitamos hacer un pequeño cambio en sus vestidos por las reglas del Wimbledon. Podrían por favor traer de vuelta sus vestidos al Nike Wimbledon House".

Mientras los ajustes son hechos, lo que parece quedar claro en el ambiente del torneo es que las jugadoras no quieren tener un Marilyn Moment en pleno juego y no quieren permitir que la ropa sea un impedimento para su libre desarrollo, para su gloria. No en el tenis, al menos, que tanta libertad ha traído.

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