Lifestyle

Los primeros alimentos sólidos en el bebé

Es increíble lo que tu pequeño ha crecido. Parece que fue ayer que llegó a tu vida, con ese llanto vivaz para alegrarla y cambiarla de pies a cabeza. Pero el tiempo pasó, tu pequeño ya te alegra el día con sus adelantos y morisquetas, incluso algunos dientes le asoman tímidamente como pidiendo permiso. Y ahora, está listo para dar ese primer paso hacia el descubrimiento de nuevos sabores y sensaciones a través de la comida.

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Prepárate para ver a tu pequeño embadurnado de pies a cabeza mientras un bocado aterriza en su boca, y otro bocado, encuentra asilo en su ropa y en tu, hasta ahora, impecable piso.

Hoy te aconsejamos sobre los primeros alimentos sólidos en el bebé.

La mejor orientación, el pediatra

Sabemos que al momento de plantear alguna duda, todos tienen un manual de recomendaciones debajo del brazo. Tu suegra te dirá que el bebé puede empezar a comer sólidos a los cuatro meses, mientras que tu madre te aconsejará que a partir de los seis meses es la edad ideal para probar recetas para bebés. Tu vecina te recomendará empezar con frutas, mientras que tu mejor amiga dirá que lo ideal son las papillas de verduras.

Pero, cuando se trata de la salud de los pequeños, lo mejor es apelar a la palabra justa del pediatra, e informarse con él acerca de las señales a las que debemos atender para saber si nuestro pequeño ya puede empezar a ingerir sólidos; las cantidades indicadas y cuáles son los sólidos más propicios para ofrecerle al principio.

Imagen Thinkstock

La hora de comer del bebé

Debes saber que a la hora de darle de comer a tu bebé, las primeras veces será toda una odisea. Lo que sí podemos recomendarte es que no lo intentes con el bebé en tu regazo, ya que lo más probable es que tu pequeño apenas pruebe la comida y tú termines toda enchastrada. Varios días antes de que empiece a probar sólidos, déja que se acostumbre a la sillita de comer para bebé y déjalo que se acostumbre al plato de comida para bebé y a la cuchara de plástico para bebés.

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Permítele jugar con la comida, y prepara un enorme babero, evitarás tu sufrimiento por las manchas de comida en su ropita.

Busca el mejor momento para alimentar a tu bebé; si está molesto o en medio de una crisis de llanto o con sueño, evidentemente ese no será el momento adecuado para que tu pequeño disfrute de la comidita en su silla de comer.

También deberás tener en cuenta que tu bebé necesitará tiempo para acostumbrarse a los nuevos sabores y texturas; si le diste papilla de zapallo por primera vez y no hubo manera de que comiera ni un pequeño bocado, no te rindas. Prueba varias veces antes de renunciar a prepararles determinados platos. Ten en cuenta que estás educando su paladar y para esto necesitarás tiempo y paciencia.

Comparte cómo fue tu experiencia cuando le diste a tu bebé su primera comida de sólidos.