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Cuidados Durante el Embarazo

Ahora puedes tener a tu bebé en brazos antes de que nazca gracias a la tecnología

Publicado 22 Feb 2019 – 01:04 PM EST | Actualizado 22 Feb 2019 – 01:04 PM EST
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Abrazar a tu bebé antes de que nazca es posible. Gracias a la tecnología las futuras mamás pueden tener entre sus manos un modelo tridimensional del niño.

Un modelo 3D sirve para mucho más que guardar un recuerdo. Cuando las ecografías no son suficientes para conocer cómo se desarrolla un bebé, un modelo de su cuerpito puede responder muchas dudas. Permite apreciar al bebé dentro del vientre en todas sus dimensiones y conocer con exactitud su estado de gestación.

La impresión 3D puede mejorar el desarrollo de un bebé, por eso es aconsejable que se haga en los primeros meses de gestación. Realizarla no supone la cancelación de los controles y estudios obstétricos del embarazo como el monitoreo fetal, se complementan.

Qué es y para qué sirve el monitoreo fetal

Si bien la mayoría de los bebés nacen sin problemas por el canal vaginal, otros tienen ciertos inconvenientes en el tránsito que pueden producir determinados riesgos para su salud. Para prevenirlos se utiliza este tipo de monitoreos que verifica el ritmo cardíaco y la frecuencia e intensidad de las contracciones. Hoy te contamos más sobre este procedimiento y sus funciones el día del parto.

El American Congress of Obstetricians and Gynecologists recomienda realizar monitoreo fetal de manera intermitente y no continua en los embarazos de bajo riesgo. En caso de que hayan surgido complicaciones durante el embarazo o el día del parto lo más probable es que el monitoreo sea continuo.

En muchos casos el monitoreo se da de forma continua tras la aplicación de la epidural y la oxitocina sintética. Para que conozcas las opciones debes saber que existen 2 tipos de monitoreo fetal:

1. Monitoreo externo

Para monitorear el ritmo cardíaco del bebé de forma externa suele utilizarse un transductor de ultrasonido (una banda elástica que se coloca encima del vientre materno). También se coloca un segundo detector sobre la parte superior del abdomen para controlar la frecuencia y la intensidad de las contracciones. Ambos parámetros se plasman en un monitor y se imprimen en el momento. Este tipo de monitoreo no tiene por qué ser doloroso, pero algunas madres sienten molestias por el ajuste de las bandas sobre el abdomen.

2. Monitoreo interno

Este tipo de monitoreo se da cuando la partera o el doctor buscan una lectura más precisa sobre los latidos del corazón del bebé. También puede precisarse en caso de que el monitor externo no recoja bien la señal (por ejemplo si hay exceso de peso o si te mueves mucho durante el monitoreo). Lo que se hace entonces es introducir por el cérvix o cuello del útero un electrodo con un alambre al final y se coloca sobre la cabeza del bebé. Muchas veces también se introduce un catéter a través del cérvix para obtener más información acerca de las contracciones.

Es importante aclarar que aunque el monitoreo interno sea más preciso que el externo, solo se utiliza cuando es verdaderamente necesario porque existe un riesgo de infección.

Falsas alarmas

Recuerda que si el aparato se corre de lugar o si el bebé cambia de posición el latido del corazón del bebé seguramente se dejará de escuchar. No tienes que preocuparte, basta con que llames a la persona encargada para que vuelva a acomodarlo en su sitio (quizás también tengas que cambiar tú de posición para poder registrar los latidos). Si el profesional considera que existe algún riesgo seguramente practicará otros estudios para descartar la posibilidad de problemas mayores.

Si estás pensando en tener un parto natural y has tenido un embarazo normal, recuerda hablar sobre tus preferencias respecto al monitoreo con el personal de la maternidad cuando llegues el día del parto. Una buena idea es llevarlas por escrito en un plan de parto.

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