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Curiosidades

Estas 6 historias de atletas olímpicos te enseñarán a no bajar los brazos

Publicado 19 Ago 2016 – 04:42 PM EDT | Actualizado 14 Mar 2018 – 09:48 AM EDT
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Triunfos aparte, muchos de los atletas que han competido en los diferentes Juegos Olímpicos han inspirado consigo historias apasionantes que no hacen sino demostrar el poder de la seguridad en uno mismo y, especialmente, la creencia en un sueño que antes o después tendría lugar.

Estas 6  historias de atletas olímpicos te enseñarán a no bajar los brazos e inspirarte a cumplir tus propios objetivos. 

1. Jesse Owens

Aunque suele ser el principal recurrente de la mayoría de artículos "remember" en torno a los Juegos Olímpicos, ni el mundo (ni nosotros) podemos resistirnos a la inspiración que supuso la presencia de este atleta afroamericano cuya irrupción en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 no sólo supuso el triunfo de la raza negra en tiempos convulsos (cuatro medallas de oro en una misma edición, nada menos), sino que retó a un régimen nazi que por aquel entonces estaba en plena ebullición, apostando por la cita deportiva para confirmar el poder y supremacía de una raza aria que no veía con buenos ojos el triunfo del color entre las pistas de atletismo. 

2. Scott Hamilton

En los Juegos Olímpicos de 1984, un joven Hamilton ganaba la medalla de oro en patinaje artístico frente a un público que desconocía la historia de superación tras el atleta estadounidense. Entregado en adopción a las seis semanas de nacer, Scott Hamilton sufría desde pequeño fibrosis quística, lo cual no le impidió iniciarse en el patinaje y cumplir con su sueño aun cuando sus padres no podían abordar los gastos de su afición. Hasta que Helen y Frank McLoraine, conscientes de su potencial y fundadores de The Pioneer Fund, sufragaron sus gastos hasta alcanzar el sueño olímpico

3. Muhammad Ali

Considerado como uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos, Ali fue un icono más allá de sus múltiples triunfos en el ring, destacando su medalla de oro en los JJOO de Roma de 1960. Una época en la que su oposición al reclutamiento de la Guerra del Vietnam, sus prácticas islamistas pero, ante todo, su influencia respecto a un movimiento afroamericano, con el que terminó reconciliándose, confirman la singularidad de un deportista que, además de romper clichés, se atrevió a ir más allá apostando por una visión propia con personalidad. Su diagnóstico de Párkinson años después no le impidio seguir siendo embajador del deporte y el espíritu olímpico durante las décadas de los 80 y 90.

4. Lolo Jones

Nacida en una familia con pocos recursos económicos que incluso les llevó pedir asilo a una Iglesia en cuyo interior durmieron algunas noches, Lolo Jones consiguió trascender más allá de la pobreza en la que estaba sumida, ir al colegio, graduarse y competir en los JJOO de Pekín de 2008 en la prueba de 100 m de valla.

A pesar de ser la gran favorita, no ganó tras el desequilibrio de una valla en el último momento. Pese a la decepción generalizada lo volvió a intentar en la edición de Londrés en 2012, donde tampoco ganó pero sí se confirmó la constancia de una mujer inspiradora.

5. Wojdan Shaherkani y Sarah Attar

Hasta el 2012, Arabia Saudí solo enviaba representantes masculinos a los Juegos Olímpicos, una nueva prueba del machismo de un país en el que sus mujeres siguen sin poder cambiarse en los probadores y conducir un auto se convierte en posible motivo de latigazos.

Tras la presión ejercida por el comité de los JJOO, finalmente el país cedió al presentar a la primera atleta femenina saudí que participaría en Londres: Wojdan Shherkani, quien a pesar de no ganar en la categoría de judo, abrió nuevas fronteras a las mujeres de su paíis.

En 2012, otra mujer saudi llamada Sarah Attar compitió en atletismo, repitiendo este año en Río.

Estas historia de atletas olímpicos te enseñarán a no bajar los brazos y a inspirarte a cumplir unos sueños en los que el color, el género o las enfermedades no tienen por qué suponer un obstáculo. O, al menos, no debería. 

¿Cuál de estas historias te inpira más?

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