En todos estos años que llevo habitando la tierra no he conocido a un ser humano que le haga feliz salir de su cama. Dicen por ahí que hay alguna clase de incoherentes que disfrutan levantarse temprano, pero creo que ni siquiera ellos disfrutan del lapso de tiempo entre que salen de la cama y se despiertan verdaderamente.
9 señales de que no despertaste aún
No sabría decirles si la ciencia se ha ocupado de este tema, pero estoy segura de que existe un tiempo promedio entre que nuestras funciones motoras se activan mientras que nuestro cerebro continúa en modo siesta. Estas son solo algunas de las señales que indican que tu cuerpo está despierto, pero tu alma aún dormita:
1. Golpearte con los muebles es un clásico

Abrir los ojos no significa que estemos despiertos. El cuerpo apenas reacciona cuando el cerebro quiere indicarle que debe poner un pie delante del otro para caminar. ¿Cómo esperamos poder esquivar objetos contundentes? ¡Cualquier mueble que se ponga delante sentirá la furia de mi dedo pequeño del pie!
2. Función del habla: desactivada
¿Hablar, contestar preguntas, entablar una conversación? Aún estoy soñando que no tengo responsabilidades y vivo en una isla paradisíaca del Caribe, ¡por Dios, no me preguntes si quiero desayunar! Ni siquiera sé la respuesta.
3. ¿Cómo se respira?
El estado somnoliento es tan intenso que olvidamos las funciones más básicas del cuerpo humano como, por ejemplo, respirar, hablar, ir al baño o usar bien los instrumentos sanitarios.
4. Mirar el horizonte sin saber qué es el horizonte o por qué lo estamos haciendo

Levantarse, sentir tu odio hacia el mundo, sentarte en la cama y reflexionar sobre lo mucho que necesitas ese trabajo. Esa es mi rutina de ejercicios, generalmente paso los primeros 20 minutos del día de esa forma.
5. Vestirse, ¿qué significa eso?
¿Cómo se colocan los calcetines? ¿Necesitaré demasiado abrigo? ¿El amarillo y el violeta pueden ir juntos en un atuendo? ¡Qué más da, necesito algunas telas para cubrir mi cuerpo y regresar a la cama lo antes posible!
6. Un sueño demasiado real

Soñar con que te levantas, te duchas, desayunas y sales al trabajo, es el trolleo más grande del subconsciente. Sientes que estás despierto y activo, sin darte cuenta de que lo que en realidad sucede es que tu cerebro te está engañando para dormir unos minutos más.
7. No te das cuenta de lo que llevas puesto hasta que sales a la calle
No estar lo suficientemente abrigado para la ocasión es la prueba irrefutable de que aún no estás despierto. Al igual que verte en el espejo del ascensor y no reconocerte porque llevas puesta la ropa de tu madre y las zapatillas de tu hermano pequeño.
8. ¿Qué está diciendo?

Hay una sabia frase que dice:
«Una cosa divertida para hacer en la mañana es no hablarme».
Está bastante claro, ¿no crees? Espero que tomes este consejo al pie de la letra.
9. Ni el café puede ayudarme
Ni el café, ni una ducha de agua fría, ni el Chapulín Colorado podrán defenderme de este momento tan cruel de la mañana. No importa lo que haga, mi cerebro se despierta lento, así que por favor, ¡respeto!
Despertar lleva algún tiempo, espero que quienes te rodean lo entiendan y si no puedes compartirle este artículo para que estén atentos a lo que NO deberían hacer si no quieren desatar la furia de un titán con los ojos recién abiertos.
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