Belleza

Cómo funcionan los 'fillers', tenemos la explicación de un experto

Frank Rosengaus, médico y autor del libro El Método Rosengaus, belleza que rompe el molde, explica la tecnología usada hoy en día para rellenar arrugas faciales, así como sus riesgos y recomendaciones.
25 Ago 2016 – 7:59 PM EDT

En el libro El Método Rosengaus belleza que Rompe el molde, el médico Frank Rosengaus explica que "los fillers o rellenos tisulares se utilizan para ‘rellenar’ líneas de expresión o arrugas, reemplazar la pérdida de volumen facial, corregir otras irregularidades de la piel y mejorar la calidad de la misma”.

Para entender mejor el funcionamiento de las sustancias que se introduce en la piel para que se rellene algún espacio contactamos al especialista, quien nos comentó que el primer relleno aprobado en 1982 por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA) era colágeno bovino y se utilizaba para rellenar los pliegues que van desde la nariz hasta las comisuras de la boca, (también conocidas como líneas de marioneta).



“El segundo filler aprobado por la FDA fue el ácido hialurónico, en 1996. Es un azúcar natural que nosotros producimos y destruimos en grandes cantidades en nuestro organismo. El ácido hialurónico tiene un historial de seguridad de 20 años, tiempo que se ha usado como relleno y una gran cantidad de estudios clínicos”, afirma.

Según el cirujano su uso representa más del 85% de aplicaciones de rellenos. Este relleno tiene la ventaja de que existen borradores para destruirlo, por lo que si a la paciente no le gusta el efecto, lo puede deshacer con ayuda de unas enzimas. Sin embargo, su uso en mujeres embarazadas sí está contraindicado: “el ácido hialurónico es la sustancia más usada como relleno gracias a sus características naturales, pero como precaución universal no se aplica en mujeres embarazadas”, apuntó el especialista.



Nuestra dermis tiene de manera natural ácido hialurónico, que se va perdiendo. Para recuperar el volumen perdido del rostro, la hidratación y ‘rellenar’ las arrugas se aplica este ácido mediante micro cánulas en la dermis. En muy pocos casos, puede provocar la aparición de un pequeño moretón en el lugar donde se inyecta, pero no es muy común que esto suceda. El efecto del relleno dura de 6 a 18 meses, dependiendo de la capacidad de degradación de cada persona, así como de la densidad del producto.


“Los procedimientos no invasivos se pueden clasificar dentro de su temporalidad: rellenos de muy poca duración, de media duración y permanentes”. El doctor afirma que es mejor elegir los que no son permanentes y que se reabsorben, pues un producto permanente puede causar problemas sin solución.


¿Pero qué pasa con los fillers que tienen 'mala fama'? Según el doctor Rosengaus, “los riesgos no son del ácido hialurónico; en los casos de Latinoamérica o Estados Unidos al investigar han descubierto que se usaron rellenos que están proscritos, o rellenos legales pero permanentes, o derivados plásticos. También se usan rellenos ilegales, como el metil metacrilato, que en México esta prohibido para su uso estético”.


El ácido hialurónico se ha usado durante mucho tiempo y existen estudios clínicos que demuestran su seguridad; sin embargo, es muy importante que la aplicación sea la correcta: “como cirujano es fundamental la anatomía, alguien te lo puede poner y no tener ni idea porque lo pone. En las conferencias le explico a los médicos que no solo hay que aprender cómo, desde la parte estética el porqué es básico”.



Médicamente hablando, segun este experto, hay una sencilla fórmula: de la mitad de la cara para abajo lo que más se aplica son los rellenos y de la mitad de la cara para arriba se aplica más toxina botulínica (o Botox).


En cuanto a las regulaciones que existen en México para el tema estético, el especialista considera que no hace faltan más reglas y que lo que se necesita es que se apliquen las que existen.


“Lo que más he aplicado es toxina botulínica y ácido hialurónico, han evolucionado mucho. Antes hacíamos una sola área con una sola cosa. En mis platicas comento que teníamos solo un pincel y un color. Ahora tenemos un arcoíris de colores y hay 17 formas de aplicarlo. Como conferencista mundial explico mis técnicas, que han sido muy populares, porque están fundamentadas en la anatomía, que era algo que faltaba. Alguien te lo puede poner, pero puede ser que no tenga idea donde lo está poniendo”, concluyó.


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