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Te decimos cuál es la golosina favorita de la reina Isabel II

La soberana británica desde joven tiene hábitos alimenticios saludables, mas no puede resistirse a cierto tipo de postre, reveló el antiguo chef del palacio de Buckingham.
28 Jul 2018 – 6:43 PM EDT

La reina Isabel II de Inglaterra es un personaje que nunca deja de sorprender. Así como se le puede ver cumplir sus actos oficiales, también se sabe que es cariñosa con sus nietos y bisnietos y que es más humana de lo que parece... con una debilidad muy grande, según el exchef del palacio de Buckingham, Darren McGrady, quien reveló que la monarca es una verdadera "adicta al chocolate".

En una entrevista al diario Express de Londres, el profesional de la cocina- quien trabajó en la cocina real entre 1982 y 1993- señaló que a pesar de no ser quisquillosa con todas las demás comidas, Ia soberana no come cualquier chocolate y que tiene exigencias muy claras.

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Él dijo: "A ella le gusta el chocolate, pero solo el chocolate semiamargo, cuanto más oscuro, mejor. No le gustan el chocolate con leche o el blanco". El chef luego reveló que lo que más feliz la hace es una lata de Bendick's Bittermints, pequeñas golosinas de chocolate negro rellenas de crema de menta que obtuvieron la Royal Warrant (es decir el sello de calidad que otorga la casa real) en 1962, es "la golosina favorita de la reina para picar... y no le gusta convidar".

El cocinero de 56 años conoció muy de cerca los hábitos alimenticios de la monarca al cocinar para ella durante más de 10 años. Reveló que la reina, cuando no tiene un almuerzo oficial o de estado, suele ser muy frugal y solo pide pescado a la parrilla u horneado, acompañado de verduras a la plancha y una ensalada simple, evitando tanto como sea posible los carbohidratos; pero eso sí, sus postres son mucho más elaborados.

De hecho, señala McGarvey, el amor de la reina por los chocolates es el único desliz que tiene. "En mi opinión, la reina come para vivir en lugar de vivir para comer. Podría tener todo lo que quisiera, pero su disciplina la mantiene bien y muy saludable". La soberana puede haber transmitido a su hijo Carlos su hábito saludable, ya que el príncipe de Gales siempre ha sido un partidario feroz de los alimentos orgánicos: "Él era orgánico antes de que se pusiera de moda lo orgánico". El hombre, quien antes de ingresar a la cocina real trabajaba en el hotel Savoy de Londres, se convirtió en el chef personal de la princesa Diana después de 1993 y lo fue hasta su muerte en agosto de 1997.


"Si me preguntan cuál es la mejor manera de arrancar una sonrisa a su majestad". "Yo les diría que obsequiarle un poco de chocolate oscuro, llega mucho más lejos que cualquier pieza de joyería", concluyó.

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