null: nullpx
Realeza

Así fue el 'breakup' 💔 de William y Kate: cuando el príncipe supo que ella era el amor de su vida

Los duques de Cambridge, William y Kate, son una pareja estable, sin escándalos, que simbolizan el futuro de la monarquía británica. Su noviazgo, no obstante, se pareció más a una telenovela con final feliz, que a un cuento de hadas.
1 Jun 2018 – 4:44 PM EDT

Cuando una pareja de novios común y corriente rompe su relación, suele afectar, además de a los interesados, a su familia y amigos. Pero cuando la pareja en cuestión está conformada por el príncipe William, futuro soberano de Reino Unido y su novia, Kate Middleton, una joven que parecía predispuesta a ser su media naranja, las reacciones no se hicieron esperar. Se contagió una especie de decepción en la opinión pública.

"Kate Middleton no será reina de Inglaterra", así abría el diario El País la nota con la que informaba, el 14 de abril de 2007, del rompimiento entre el primogénito de Carlos de Inglaterra y la muy añorada Lady Diana, y la joven Middleton. Según relataba el tabloide Daily Mail, la vida militar del príncipe, que lo mantienía alejado de Londres al menos cinco días a la semana, tuvo que ver con esa separación.

#TBT La boda de ensueño de Kate Middleton y el príncipe William

Loading
Cargando galería


No obstante, había otra versión que se pudo saber con mayor certeza, al publicarse el libro 'Prince William: Born To Be A King: An Intimate Portrait' escrito por la biógrafa Penny Junor, autora también de ' The Duchess', la biografía íntima de la madrastra del príncipe, Camilla Parker-Bowles.

Según señala el libro " El problema era William, que se preguntaba si era posible amar a más de una persona. Tras lo vivido en su niñez, con la traumática separación de sus padres y luego la trágica muerte de su madre, era comprensible que fuera cauto a la hora de comenzar una relación". Fue así que primero hubo una amistad entre Kate y William, que se conocieron mientras estudiaban en la Universidad de St. Andrews en Escocia en 2001.

Aunque Kate y William eran buenos amigos al principio, y compartían sesiones de estudio, William admitió más tarde, en la entrevista que ambos concedieron para la BBC después de anunciar su compromiso en noviembre de 2010 que supo "que había algo muy especial en ella" desde el principio.

El noviazgo

Su amistad finalmente se convirtió en algo más, e iniciaron un noviazgo estable hacia el verano de 2003; el primero formal para William, que había sido vinculado a otras solteras famosas elegibles para ser consorte del futurible rey, como la estadounidense Anna Sloan y la socialité londinense, Isabella Anstruther-Gough-Calthorpe. William parecía solo tener ojos para la joven nacida en Reading, en el seno de una familia de clase media, que había hecho fortuna con la fabricación y venta de accesorios para eventos.

En Kate, señala Junor en su libro, William encontró a alguien con valores similares a los de su madre, Diana, y sobre todo, que lo quería por quién el era, no por lo que tenía o pudiera tener. Las cosas adquirieron tintes de tensión en las vacaciones de Navidad de 2006, cuando William (según el libro) "comenzó a sentir algo de claustrofobia. Esto podía ser normal para cualquier muchacho: después de todo, llevaban juntos desde los 20 años y en cierta forma Kate siempre había querido más compromiso del él sentía que podía darle".

Por otra parte, había un factor que irritaba a William, según el USA Today: apenas se supo que la relación era oficial, se habían convertido en blanco de los paparazzi británicos. Sobre todo era a ella a la que seguían a todas partes y su residencia familiar en Reading, un suburbio residencial de la capital británica, estaba permanentemente rodeada de fotógrafos intentando captar el más mínimo gesto. Kate había asumido esto con un estoicismo elegante. Además, la familia real - con la reina incluída- veía con buenos ojos a Kate, una joven preparada y que podría ser la compañera ideal para William.

Los 50 mejores vestidos que usó Kate Middleton en 2016

Loading
Cargando galería


Otro detalle importante acerca del surgimiento de esta relación, al que alude en la biografía Junor, es que tanto Diana como la reina Isabel deseaban que William y Harry se casaran por amor. Y que de hecho, la reina, al morir Diana, se había propuesto que nadie interfiriera en la elección de pareja que hicieran sus nietos, algo que según la autora, es muy cercano a ella, ya que en 1947 Isabel desafió a todos los protocolos e incluso a sus padres para casarse con el príncipe Felipe.

La noticia causó shock y furor esa primavera en el Reino Unido, donde se apreciaba mucho la discreción y simpatía de Kate, a la que muchos veían ya ante el altar en compañía del futuro heredero a la Corona (ostensiblemente después de su padre, Carlos). De hecho, El País reportaba que ya desde febrero de 2007, la prensa británica daba por hecho que la relación culminaría en el altar en 2008 y que la boda sería anunciada antes del verano; pero lo único que se anunció fue que William recibiría formación militar como oficial del regimiento de los Blues and Royals, en Bovington (Dorset, al sur de Inglaterra), y estaría en el cuartel y que en vez de ir los fines de semana a Londres a ver a su novia, prefería salir a beber con sus compañeros.

'Breakup'

La última vez que se les vio juntos fue en el mes de marzo de 2007, cuando ambos fueron a Suiza a esquiar. Todo fueron besos y arrumacos en aquellos días, por lo que nada hacía presagiar la "ruptura amistosa" que seguiría, según contó The Sun.


Durante la ruptura se veía a un William de 24 años (uno más que Kate) disfrutando de su soltería, festejando en discotecas hasta la madrugada y se le fotografió con numerosas chicas. Por su parte, Kate se mantuvo al margen de los medios y se refugió en su familia y en otras actividades, como fue en una carrera de remo por el río Támesis en la que participaría para recaudar dinero para obras de caridad.

En una entrevista algunos años después para la revista Marie Claire, William trató de explicar por qué decidió romper las cosas con Kate. "Ambos éramos muy jóvenes", explicó. "Tratamos de encontrarnos a nuestra manera y estábamos creciendo". dijo. Kate, por su parte, dio a entender que la separación fue por petición de su ahora esposo: "Yo, en ese momento, no estaba muy feliz con eso, pero en realidad me hizo una persona más fuerte".

Kate no podía dejar de pensar en su príncipe, y parecía que William tampoco podía olvidarse de ella. La diseñadora de interiores Emma Sayle, madrina del príncipe George e íntima amiga de la hoy duquesa de Cambridge, reveló a Vanity Fair cómo la pareja comenzó a salir de nuevo, nada menos que en secreto, a fines del verano de 2007: " Ella estuvo en contacto con William todo el tiempo. Él estaba muy orgulloso de que ella participara en la carrera del Támesis y planeaban encontrarse en la línea de meta, pero temieron que la prensa los viera, así que Kate se retiró de la carrera, por cuestiones de seguridad... y luego de verse en secreto, decidieron que era una tontería estar separados, porque se amaban".

Así ha sido la transformación del príncipe William a través de los años

Loading
Cargando galería

Reconciliación

En agosto de 2007, la pareja de enamorados realizó un viaje romántico privado a las Seychelles. Ahí, rodeados de hermosas playas en un paraíso privado, contaría William a la BBC en 2010, la pareja hizo un pacto. Estaban juntos y no habría nadie más, pero disfrutarían sus vidas en el momento, en lugar de ceder a la presión pública y del palacio y hacerlo oficial. Kate accedió. Siguieron saliendo, incluso en eventos oficiales y reuniones familiares con la reina; de acuerdo con el Daily Telegraph, la monarca estaba "muy complacida" por la reconciliación de la pareja.

Finalmente, el 16 de noviembre de 2010, la pareja anunció su compromiso en Londres, para beneplácito del pueblo británico. La propuesta de William, según lo dijo Kate a la BBC en la misma entrevista tras el compromiso, fue una sorpresa para ella. Aceptó inmediatamente.

"William había pedido permiso a su abuela y ella estuvo completamente de acuerdo", escribe Penny Junor. Lo único que la reina pidió a William, como un favor especial, fue que la ceremonia tuviera lugar en Westminster Abbey, donde ella y el duque de Edimburgo se habían casado. William accedió, y acto seguido fue a buscar a Kate a casa de sus padres, para pedirle que fuera su esposa, ofreciéndole el hermoso anillo con un zafiro de siete kilates y diez diamantes de un kilate cada uno, que había pertenecido a la princesa de Gales".


El libro también recoge los avatares de su luna de miel, que siguiera a su boda de ensueño el 29 de abril de 2011, aunque tuvieron que aplazar su anhelado viaje de vuelta a las islas Seychelles porque el sitio que les gustaba no tenía más habitaciones disponibles: "William volvió directamente a su trabajo como piloto de rescate después de la boda y la luna de miel se pospuso dos semanas, porque antes de casarse buscaron en internet y consultaron guías que les mostraran un sitio privado y la posibilidad de practicar buceo en un paraje espectacular. Cuando encontraron el hotel perfecto en Seychelles vieron con pesar cómo estaba totalmente reservado. Pero aún así no se vieron tentados de pedir ningún tratamiento especial, lo que hubiera hecho que alguna de las anteriores reservas fuera rechazada. William dijo: 'De ninguna manera vamos a arruinarle la luna de miel a nadie", añade el libro.

Hoy, siete años y tres hijos después, William y Kate son una pareja consolidada, sin escándalos en el seno de una familia marcada por ellos, y destinada a reinar en Inglaterra, tarde o temprano.

También te puede interesar:



RELACIONADOS:Realeza•Príncipe William•Kate Middleton•Romances•

Más contenido de tu interés