null: nullpx
Realeza

Antes de ser reina: la vida que no conoces de Letizia Ortiz

Pasó de ser la presentadora en un noticiero, a convertirse en la monarca consorte de España, pero no contaba con que algunos de sus secretos se verían expuestos en un libro publicado por su exmarido.
24 Jun 2018 – 11:48 AM EDT

Hace quince años el nombre de Letizia Ortiz Rocasolano no decía mucho a nivel internacional fuera de España; se trataba de una presentadora de noticias popular, pero poco más. Eso cambiaría el 1 de noviembre de 2003, cuando se anunció su compromiso matrimonial con el entonces Príncipe de Asturias.

Fue una sorpresa: una periodista televisiva plebeya, atea, divorciada y activa militante de izquierdas. Algo insólito para la corona. Medios como la revista Proceso la llamaron la 'Cenicienta roja' y se levantaron muchas cejas.

Ellas se casaron con príncipes y esta fue su transformación

Loading
Cargando galería


El fantasma de la monarquía inglesa, que desde hacía años se hallaba sumida en escándalos del corazón ( Lady Diana, Carlos y Camilla, Sarah Ferguson , etcétera)- se hizo presente en la corte española, que hasta ese momento había estado al margen de esta clase de problemas: los matrimonios de las infantas Elena y Cristina parecían ser armoniosos y lejos estaban los días del divorcio de Marichalar y el caso Nóos.

En ese momento Letizia sufrió el rechazo de una parte de los monárquicos, quienes la consideraron indigna de llegar al trono por no llevar 'sangre azul'. Su principal crítico -hasta la fecha incluso- ha sido Jaime Peñafiel, el cronista de la casa real, quien no pierde oportunidad de ponerla en evidencia cada vez que puede.

El pasado de su alteza

Los secretos del pasado de Letizia (que los hay) se guardaron celosamente, pero esto no bastó para que fueran surgiendo historias sobre cómo era la princesa de Asturias (título que le fue concedido el día de su boda, el 22 de mayo de 2004) cuando estaba soltera y cómo había pasado a ser, de una chica ovetense de clase media, a esposa del heredero al trono, y eventualmente reina consorte de España.


Se sabe oficialmente que Letizia y el príncipe se conocieron en casa del periodista Pedro Erquicia, el 17 de octubre de 2002, y presuntamente el flechazo fue instantáneo, aunque la relación se mantuvo secreta por ambas partes más de un año, hasta el 23 de octubre de 2003, ocho días antes del anuncio oficial del compromiso matrimonial. Fue entonces cuando el mundo conoció por primera vez a Letizia.

La pedida de mano

El 6 de noviembre de ese mismo año se llevó a cabo la pedida de mano, por lo que la prensa se reunió con los novios en los jardines del palacio del Pardo. La periodista apareció de la mano de Felipe de Borbón, vestida con un traje sastre de Armani. Pasearon, posaron para los fotógrafos junto al rey y la reina. Era su visto bueno oficial y comenzaron las inevitables preguntas.

Como relata Vanity Fair, Letizia fue interrogada acerca de si abandonaría definitivamente su labor como periodista, a lo que ella contestó que "desde hoy queda claro que es un punto y aparte en la labor profesional que he ejercido hasta ahora". Aunque añadió que no lo dejaría inmediatamente, sino de forma gradual, para integrarse a su papel de futura reina (en realidad, no volvió a trabajar en TVE desde ese día). En ese punto, el príncipe de Asturias añadió: "No le va a faltar trabajo, va a tener el día bien ocupado", cuando ella lo cortó tajante: "Déjame terminar".

¿Se divorcia Letizia? (what!): lo que hay detrás del rumor de separación de los reyes de España

Loading
Cargando galería


Tanto el Armani (cómo se había atrevido a portar un diseño italiano y no español) como ese gesto de callar a su prometido (muestra de carácter para sus defensores, falta de educación para los detractores) le valieron a la futura princesa sus primeras y amargas críticas

Ese mismo día se supo cuál era el principal escollo que habían econtrado para la novia del príncipe: Letizia Ortiz era divorciada... y eso no era todo.

Una muchacha igual que todas

Letizia tenía una historia. Además de su matrimonio fallido y su larga y complicada relación con Alonso Guerrero, también estaba su experiencia en México, que ha estado rodeada de misterios y medias verdades: fue becaria en el periódico Siglo XXI de la ciudad de Guadalajara (Jalisco, al occidente del país), y allá tuvo muchas aventuras.

En el diario Siglo XXI (hoy extinto e incorporado a otro rotativo), la pusieron a trabajar en la sección de Entretenimiento y Cultura, y fue así como conoció al pintor cubano Waldo Saavedra, cuando tuvo que reseñar una de sus exposiciones.

Lo que no se vio del pleito entre la reina de España y su suegra (incluso les leen los labios)

Loading
Cargando galería


Este artista fue quien presuntamente la pintó desnuda (ella nunca lo ha desmentido y él sí, de modo ambiguo). Aparte del cuadro que aparece en uno de los discos del grupo Maná, Waldo pintó otro alusivo a Francisco de Goya, con Letizia desvestida de la cintura para arriba.

“No es ni la maja desnuda ni la vestida”. El pintor cubano señaló en una entrevista que “Leti no solo es una chica guapa, tiene un carácter del carajo”. Fher, el cantante de Maná, reconoció su amistad de aquella época con la entonces periodista, pues ella los entrevistó varias veces, por lo cual el líder de la agrupación, quien describe a la reina como "una chica dura", reveló que se echaron más de un tequila en varias ocasiones.

La traición novelada de un Ex

Después de su estancia en México -donde presuntamente tuvo un affair con un hombre casado, aunque no se comprobó nunca -, Letizia Ortiz volvió a Asturias, se reencontró con Alonso Guerrero y se casaron, durando su matrimonio un año.

De acuerdo con lo relatado por El País, después del anuncio de su compromiso con Felipe, los servicios de información del Estado elaboraron para la casa real diversas investigaciones confidenciales sobre la cuestión del divorcio de Letizia y Alonso Guerrero, y consiguieron sellar los archivos.

Al saberse este detalle, muchos medios de comunicación españoles se dieron a la caza de Alonso Guerrero, el profesor de Literatura que había iniciado una relación con su alumna cuando esta aún era menor de edad (Letizia tenía 17 años al hacerse su novia), con la que había convivido durante años antes de casarse, en 1998, y cuyo matrimonio había sido efímero.


Cómo se consiguió neutralizar ese tiempo antes del compromiso, es algo que permanece oculto: Guerrero guardó silencio por años y era imposible encontrar pruebas de su unión en el registro civil.

Fue hasta 2018 cuando esa etapa de la vida de Letizia, ya reina y madre de la futura soberana de España, que reapareció el ex que todos creían en el olvido.

Guerrero, profesor de Literatura y escritor de escaso éxito, decidió exorcizar sus propios demonios y contar su 'parte' de la historia en una novela llamada 'El amor de Penny Robinson', que fue publicada en marzo.

En la novela, el protagonista se llama como él y su amor de juventud se desdobla en dos personajes: Laura y Nené, dos mujeres que se adivinan una. Nené es una adolescente seductora e inquietante que lo enamora y lo lleva a cometer incluso delitos morales; y por otro lado, Laura, una ex altiva y mandona que lo traiciona y a la que describe como alguien dispuesta a cualquier cosa con tal de alcanzar la fama y la fortuna después de su divorcio.

Pero, ¿quién es realmente Alonso Guerrero? Cuando su exesposa se comprometió con el príncipe, todo mundo quería saberlo: según El confidencial, algunos colegas lo definían como alguien prepotente y vanidoso en su relación con las mujeres. Otros, como buen compañero y poco más.

Guerrero tiene en su haber cuatro libros que pasaron sin pena ni gloria salvo ‘El hombre abreviado’, que casualmente se reeditó con 30,000 ejemplares cuando se hizo público el noviazgo del príncipe y la periodista, pero no tenía apoyo por parte de los medios, ya que nadie quería ganarse las antipatías de la casa real ni de la próxima consorte de la corona.

Tampoco frecuentaba los círculos literarios más influyentes porque no le gustaba “la endogamia”. Así definía los encuentros entre escritores, críticos y periodistas de cultura tanto en Madrid como antes en la Universidad de Extremadura, donde terminó su carrera de Filosofía.

Le gustaba escribir y aspiraba a tener un lugar en el Olimpo. Es ahora, con la publicación de ‘El amor de Penny Robinson’, cuando vuelve a interesar en esa faceta de exmarido. En sus medias verdades y pocas declaraciones públicas, Guerrero aseguraba que esta historia novelada de los años que pasó con la que fuera una alumna brillante del instituto Ramiro de Maeztu (donde ha vuelto a dar clases), era una manera de contar su vida.

Los reyes de España celebran su aniversario de bodas separados (la primera vez en 14 años)

Loading
Cargando galería


El prólogo del libro señala: “Esta novela narra un caso sin precedente: la transformación de un hombre con una vida sin sobresaltos a un personaje mediático, a quien, por el hecho de haber estado casado con la que iba a convertirse en reina de España, la prensa del corazón persigue para arrancarle los pedazos no solo de lo que pueda contar, sino de lo que es".

Aunque Letizia y la casa real no han emitido ni un solo comentario al respecto, Jaime Peñafiel sí lo hizo: "Quizá solo hay una razón para publicar ‘ El amor de Penny Robinson’ y justificar semejante traición. Y puede resumirse en una frase: 'A ver si de una puñetera vez alguien me lee'".

Esta publicación, aunada al polémico libro 'Adiós, princesa', firmado por su primo hermano, David Rocasolano, conforman una mirada a lo que la reina preferiría mantener escondido, pero en esta época de Internet y redes sociales, es imposible, así que solo le resta seguir en la luz pública, esperando que su pasado turbulento, vuelva a ser irrelevante.

También te puede interesar:


Más contenido de tu interés