Ocurrió hace tres años, es verdad. Su publicación tiene fecha de junio de 2010 pero no por ello deja de ser interesante el trabajo que el guionista Joshua Dysart, junto a los dibujantes Cliff Chiang y Sean Murphy, hicieron en la novela gráfica que, para el sello Vertigo, adapta el álbum discográfico que Neil Young grabó en 2003 junto a la banda Crazy Horse.
Greendale: un disco de Neil Young llevado al cómic

Magia. Política. Naturaleza. Como en la frase de una de las canciones que encontramos en el álbum, Bandit, en esta historia “encontrarás todo lo que estás buscando”.
En un pequeño lugar de California
Greendale es el nombre de una pequeña localidad ficticia ubicada en alguna parte de la costa de California. Toma su nombre de su fundador, el Señor Green, cuya familia ha crecido en ese pueblo y lo ama de esa manera que sólo la gente que ha construido pueblos prácticamente con sus propias manos puede amar. Por eso mismo resulta tan importante, y al mismo tiempo tan provocativo, lo que la familia Green tiene para decir.
Desde el Abuelo Green, que pasa el tiempo comentando el estado en que se encuentra el mundo sentado en el porche de su casa, pasando por su hijo Earl (el artista) y hasta llegar a su nieta, la hija de espíritu libre de Earl, apropiadamente llamada Sun, todos están felices porque parece que la vida en Greendale ha llegado a ser lo que su fundador soñó: una comunidad libre de problemas.

Claro que semejante afirmación debe ser sostenida cuando inesperadamente haga su aparición Bandit, la literal encarnación del Diablo. Porque ya se sabe: en los pueblos pequeños, nada es lo que parece. Y en especial cuando reflejan en pequeño una imagen mucho más grande.
Una fábula del nuevo siglo
No hay otra manera de etiquetar el resultado que Joshua Dysart logra con los dos artistas que lo acompañan en este recuento de la historia que Neil Young ya nos contó cuando Estados Unidos había comenzado una carrera imposible de detener, amparado en el polvo de las Torres Gemelas que no terminaba de asentarse.
Joshua bucea en esos sentimientos, los busca dentro de sí mismo y se los regala a Sun Green para que, a través de ella, Greendale se convierta en una mágica historia donde la eterna lucha entre el mal y el bien sea una llama que nunca se apague del todo.
Y donde la propia Sun deberá buscar las respuestas que le ayuden a entender la relación existente entre su propia naturaleza y la otra naturaleza, la que encontramos con tan sólo abrir los ojos.

Greendale es una excelente lectura. Especialmente, si ya te has encontrado con los guiones que el mismo escritor realizó para Unknown Soldier. ¿Tú ya la has leído?







