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El momento en el que Julián Gil y Marjorie de Sousa se miraron a los ojos para poner fin a su pleito

Sin sus abogados delante, ellos solos con su hijo Matías, Julián Gil y Marjorie de Sousa conversaron durante unos minutos el 4 de enero luego de meses sin dirigirse la palabra. Una plática imprevista y que sorprendió a sus círculos cercanos, que podría resolver de una vez por todas su "penoso" enfrentamiento judicial.
5 Ene 2018 – 3:25 PM EST

Fue una sorpresa. Su entorno cercano, la gente que ha vivido (y sufrido) con ellos su “penoso” pleito por el hijo que tienen en común, Matías, no daba crédito. No se explicaban qué había cambiado en las últimas semanas, pero estaban muy contentos, aliviados incluso. Julián Gil y Marjorie de Sousa habían hablado cara a cara y se habían puesto de acuerdo en algo. Ha llegado la hora de terminar con su enfrentamiento.

El encuentro fue cordial, pero breve. Su visita al Instituto de Ciencias Forenses de la Ciudad de México apenas duró 60 minutos (la mitad, en el caso de Marjorie). Les había citado un juez para realizar la prueba de ADN a Matías, a petición de Julián. El tiempo que pudieron conversar fue mucho menos. Qué pasó ahí dentro, quién rompió el hielo y qué se dijeron, pertenece aún a su ámbito privado. Sea como sea, esas palabras, esos gestos, fueron muy eficaces. Al salir, Julián agradeció a Dios la plática. Marjorie, muy relajada, se mostró optimista: “Confío en que hoy sea el inicio del fin de este proceso”.

Los actores no se veían las caras desde que empezó su conflicto legal, allá por marzo y abril. La comunicación desde entonces llegó a estar rota completamente, o casi. Unos mensajes por Whatsapp salpicados a lo largo de los meses (el último del que tenemos constancia es del 29 de septiembre) habría sido su única relación sin abogados de por medio. Julián siempre se quejó de los abogados, desde el primer día, y de cómo la vía legal lo había complicado todo.


Besos, regaños y recriminaciones: mira los chats privados de la pelea de Julián Gil y Marjorie de Sousa

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Cara a cara


El jueves por la mañana los protagonistas de novelas acudieron al edificio con su séquito de letrados y publirrelacionistas. Atravesaron las puertas rodeados por una maraña de periodistas y, una vez dentro de las instalaciones, subieron al segundo piso. Para esa prueba tan personal tuvieron que dejar escaleras abajo a sus acompañantes y enfrentarse a la realidad de que ellos, y solo ellos, pueden arreglar este desaguisado.

Tanto Julián como Marjorie han manifestado repetidas veces que, más allá de sus diferencias, están condenados a entenderse por el bien de Matías. Las demandas quitan y dan razones, pero no sirven para hacer las paces.

Fue en ese momento frío y desapasionado, cuando les sacaban sangre y saliva como parte de ese test para averiguar científicamente quién es el padre de Matías (algo que ni ellos se cuestionan -es Julián Gil- pero que han terminado haciendo en el calor del pleito), que parece que la gota colmó el vaso.

No estaba preparado, pasó como han pasado otras cosas entre ellos. Hay que recordar que ambos llegaron a entenderse muy bien y a comprometerse con el fin de formar una familia. Quizá ese período de reflexión habitual en la recta final del año, en el que muchos tienden a hacer recuento del ciclo que termina y se plantean propósitos para el que empieza, quizá eso ayudó. Quizá fue que Matías, el principal afectado por este conflicto entre sus padres, cumplirá su primer año de vida el 27 de enero. Quizá eso influyó en el acercamiento detrás del que no existe estrategia o campaña, según fuentes de Univision Entretenimiento.


Al concluir la cita, ya de regreso a su rutina, ambos publicaron en Twitter sendos mensajes con un tono conciliador para transmitir que el final era posible y estaba cerca.



Hasta la fecha, solo son palabras, aunque eso ya es un gran avance dado el caso. El siguiente paso en el que se está trabajando es poner por escrito -y con abogados de por medio- un documento que les permita pasar página y ocuparse de Matías de forma pactada. El hecho de que el resultado de la prueba de ADN se vaya a conocer en apenas 10 días y que en poco más de 20 sea el aniversario del nacimiento del niño, pone fechas en el calendario para que el último capítulo de este “penoso” (en palabras de Marjorie) serial llegue más pronto que tarde.

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